DICCIONARIO MÉDICO
Extracto
Un extracto es un preparado farmacéutico concentrado que se obtiene al tratar una materia prima de origen vegetal, animal o mineral con un disolvente adecuado (agua, alcohol, éter u otros), de modo que los principios activos pasan a la solución y pueden separarse del material original. Según su consistencia, se clasifican en extractos fluidos, blandos y secos. La palabra proviene del participio latino extractus, derivado del verbo extrahĕre (sacar, arrancar de dentro). En farmacia y en farmacognosia, designa el producto resultante de separar las sustancias solubles de una droga (vegetal o animal) por medio de un líquido extractivo, y de concentrar después esa solución hasta la consistencia deseada. La Real Academia Española recoge la acepción farmacéutica como «producto sólido o espeso obtenido por evaporación de un zumo o de una disolución de sustancias vegetales o animales». Los extractos han ocupado un lugar central en la terapéutica desde la Antigüedad, mucho antes de que fuera posible aislar las moléculas responsables de la actividad farmacológica. Durante siglos, macerar cortezas, hojas o glándulas animales en vino, agua o alcohol fue la única vía para obtener preparados con propiedades medicinales. El desarrollo de la química orgánica en el siglo XIX permitió identificar y sintetizar principios activos puros, y muchos extractos crudos fueron sustituidos por moléculas definidas; con todo, las farmacopeas actuales siguen recogiendo monografías de extractos vegetales estandarizados para uso farmacéutico. La Farmacopea Europea distingue tres formas principales. Los extractos fluidos son líquidos en los que, por convención, un mililitro equivale al contenido de principios activos presentes en un gramo de droga seca de partida; se obtienen habitualmente por percolación (paso lento del disolvente a través de la droga triturada). Los extractos blandos tienen una consistencia semisólida, intermedia entre la del líquido y la del polvo; se obtienen evaporando parcialmente el disolvente hasta que el residuo adquiere textura de pasta espesa. Los extractos secos resultan de la evaporación completa o casi completa del disolvente, y se presentan como polvos o granulados que contienen los principios activos en forma muy concentrada, con una relación droga/extracto que suele situarse en torno a 5:1. El disolvente empleado determina el perfil de sustancias extraídas. Un extracto acuoso arrastra preferentemente compuestos polares (sales, mucílagos, algunas proteínas); uno hidroalcohólico incorpora además alcaloides, flavonoides y ciertos glucósidos; un extracto etéreo o con disolventes apolares recoge sobre todo lípidos y aceites esenciales. Antes de la era de la síntesis química, los extractos de tejidos animales (organoterapia u opoterapia) tuvieron un papel terapéutico relevante. El extracto tiroideo, introducido en 1891 por George R. Murray para tratar el mixedema, fue el primer caso documentado de sustitución hormonal eficaz. El extracto suprarrenal se empleó durante las primeras décadas del siglo XX en la insuficiencia adrenal, hasta que el aislamiento y la síntesis de cortisol y otros corticosteroides lo relegaron. Y los extractos pancreáticos permitieron obtener insulina cruda en los años veinte, un avance que transformó el pronóstico de la diabetes. Hoy, salvo contadas excepciones (el tiroides desecado sigue prescribiéndose en algunos países como alternativa a la levotiroxina sintética), estos preparados han sido desplazados por hormonas recombinantes o de síntesis con composición conocida y reproducible. En farmacia galénica, extracto y tintura no son lo mismo, aunque comparten el principio de la extracción con disolventes. La tintura es una solución hidroalcohólica diluida en la que la droga se ha macerado sin posterior concentración: el producto final conserva la proporción disolvente/droga de partida. El extracto, en cambio, implica una etapa de concentración (evaporación parcial o total del disolvente), de modo que la actividad farmacológica por unidad de volumen o de peso es mayor que en la tintura de origen. Proviene del participio latino extractus, del verbo extrahĕre: ex- (fuera de) + trahĕre (tirar, arrastrar). En sentido literal, lo que se ha sacado de dentro de algo. Depende del marco regulatorio. Si un extracto vegetal estandarizado se registra como medicamento y cumple las especificaciones de la farmacopea, sí lo es. Muchos extractos se comercializan, en cambio, como complementos alimenticios, con exigencias regulatorias distintas y sin autorización para atribuirles propiedades terapéuticas en su etiquetado. En la cantidad de disolvente residual. El extracto fluido es un líquido; el seco se ha desecado hasta obtener un polvo, lo que facilita su dosificación en comprimidos o cápsulas. El contenido en principios activos por gramo es considerablemente mayor en el extracto seco.Qué es un extracto
Tipos de extractos según consistencia
Extractos de origen animal en la historia de la medicina
Diferencia entre extracto y tintura
Preguntas frecuentes
¿Qué significa etimológicamente «extracto»?
¿Los extractos vegetales son medicamentos?
¿En qué se distingue un extracto seco de uno fluido?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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