DICCIONARIO MÉDICO
Expansor tisular
Un expansor tisular es un dispositivo implantable, generalmente de silicona, que se coloca debajo de la piel o del músculo y se va rellenando de forma progresiva con suero fisiológico para distender los tejidos blandos. El objetivo es generar una superficie adicional de piel con textura, color y sensibilidad similares a los del tejido circundante, lo que permite reconstruir zonas que han perdido cobertura cutánea. El término combina "expansor", del latín expandĕre ("desplegar"), y "tisular", del francés tissulaire, derivado a su vez del latín texĕre ("tejer"), que alude al tejido biológico. La RAE recoge "tisular" como adjetivo relativo a los tejidos orgánicos. Un expansor consta de tres elementos: la bolsa expansible, que aloja el líquido y transmite la presión a los tejidos suprayacentes; el reservorio o válvula, a través del cual se inyecta suero fisiológico de forma percutánea; y un conector entre ambos cuya longitud varía según el modelo. Existen bolsas de formas muy variadas (rectangulares, redondas, con media luna, en croissant) y volúmenes que van de 30 ml en aplicaciones pediátricas hasta más de 1 000 ml para reconstrucciones extensas. El principio es sencillo: una presión mantenida sobre la piel y los planos blandos hace que estos se adapten aumentando su superficie. La biología que hay detrás, en cambio, es más compleja de lo que sugiere la metáfora del globo que se hincha. La epidermis responde con hiperplasia celular, no con un simple adelgazamiento mecánico. La dermis reticular sí se adelgaza durante la fase activa de la expansión, con un adelgazamiento que es máximo entre las semanas sexta y duodécima; su recuperación posterior es lenta y no siempre completa. Alrededor del dispositivo se forma una cápsula ricamente vascularizada, lo que mejora la viabilidad del colgajo resultante. El proceso se lleva a cabo de forma ambulatoria. En cada sesión, separada habitualmente por una o dos semanas de la anterior, se inyectan entre 30 y 100 ml de suero a través de la válvula subcutánea. El número de sesiones depende de la superficie de piel que se necesite obtener. En 1957, Neumann describió el primer uso de un dispositivo inflable implantado bajo la piel para reconstruir una oreja. La idea no tuvo continuidad inmediata. Veinte años más tarde, Chedomir Radovan publicó su experiencia con expansores diseñados específicamente para la reconstrucción mamaria, y fue esa serie la que popularizó la técnica. Poco después, Austad y Rose desarrollaron un expansor autoinflable basado en un gradiente osmótico, aunque el modelo de llenado manual con válvula terminó imponiéndose por su mayor control. La reconstrucción mamaria tras mastectomía es, con diferencia, la indicación más habitual. También se emplea en la reparación de secuelas de quemaduras, en la corrección de alopecia cicatricial del cuero cabelludo y en defectos cutáneos de diverso origen en tronco y extremidades. No. El expansor es temporal. Una vez conseguida la superficie de piel necesaria, se retira en una segunda intervención. Si el plan quirúrgico incluye una prótesis definitiva (por ejemplo, un implante mamario), esta se coloca en ese mismo acto operatorio. Las más descritas son la infección del bolsillo quirúrgico, el hematoma, la exposición o extrusión del dispositivo a través de la piel adelgazada y, con menor frecuencia, la rotura de la bolsa. La tasa global de complicaciones comunicada en las series publicadas oscila entre el 10 % y el 30 %, según la localización y el tipo de paciente.Qué es un expansor tisular
Mecanismo de la expansión tisular
Contexto histórico
Preguntas frecuentes
¿En qué intervenciones se utiliza con más frecuencia?
¿Es un dispositivo permanente?
¿Qué complicaciones pueden aparecer?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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