DICCIONARIO MÉDICO
Evaluación cognitiva
La evaluación cognitiva (cognitive appraisal) es la valoración subjetiva que una persona realiza, de forma casi instantánea, sobre las demandas que le plantea una situación determinada y sobre los recursos propios de que dispone para hacerles frente. El concepto fue formulado por el psicólogo estadounidense Richard S. Lazarus en el marco de su teoría transaccional del estrés (1966, revisada en 1984 junto con Susan Folkman). El término combina evaluación (del francés évaluation, a su vez del latín valere, tener valor) y cognitiva (del latín cognoscere, conocer). En inglés, Lazarus empleó appraisal y no evaluation, lo que subraya el carácter valorativo y personal del proceso: no se trata de medir algo con un instrumento, sino de interpretar la realidad a través del filtro de la experiencia, las creencias y las expectativas del individuo. Para Lazarus y Folkman, el estrés no reside en el acontecimiento externo ni en la reacción fisiológica, sino en la relación entre ambos. Lo que convierte una circunstancia en estresante es precisamente la evaluación cognitiva que la persona hace de ella. Lazarus distinguió dos etapas secuenciales, aunque en la práctica se solapan con frecuencia. En la evaluación primaria, el individuo determina si el evento es irrelevante, benigno o potencialmente perjudicial. Si lo clasifica como perjudicial, puede percibirlo como una amenaza (daño anticipado), como un desafío (oportunidad que exige esfuerzo) o como una pérdida ya consumada. Esta clasificación influye directamente en la emoción que se experimenta: ansiedad ante la amenaza, entusiasmo ante el desafío, tristeza ante la pérdida. La evaluación secundaria se centra en los recursos disponibles. La persona valora si puede cambiar la situación, si dispone de apoyo social, si tiene experiencia previa con circunstancias similares. No es «secundaria» por ser menos relevante; la denominación solo refleja el orden conceptual del modelo. De hecho, cuando alguien se siente competente para manejar un problema, la intensidad del estrés percibido disminuye de forma notable. La evaluación cognitiva no opera de manera aislada. Determina, en buena medida, la estrategia de afrontamiento que el individuo adoptará. Lazarus y Folkman describieron dos grandes categorías: el afrontamiento centrado en el problema (modificar la situación) y el centrado en la emoción (regular el malestar sin alterar la fuente). Una reevaluación posterior puede cambiar el tipo de estrategia empleada. No. La evaluación neuropsicológica es un procedimiento clínico que mide funciones como la memoria, la atención o el lenguaje mediante tests estandarizados. La evaluación cognitiva, en el sentido de Lazarus, es un proceso mental interno, automático en gran parte, que toda persona realiza ante cualquier situación significativa. Porque la evaluación cognitiva depende de la historia personal, las creencias, la autoeficacia percibida y el contexto emocional del momento. Un examen universitario puede ser vivido como amenaza por un estudiante inseguro y como desafío por otro que confía en su preparación. La situación objetiva es idéntica; la valoración subjetiva, no. Sí. La terapia cognitivo-conductual se apoya, entre otros principios, en la idea de que modificar las evaluaciones cognitivas disfuncionales puede reducir la respuesta de estrés y mejorar la regulación emocional.Qué es la evaluación cognitiva
Las dos fases del proceso
Relación con el afrontamiento
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo evaluación cognitiva que evaluación neuropsicológica?
¿Por qué dos personas reaccionan de modo distinto ante el mismo acontecimiento?
¿Tiene aplicaciones clínicas?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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