DICCIONARIO MÉDICO
Estatura
La estatura es la medida de la longitud total del cuerpo en posición erguida, desde la planta de los pies hasta el vértice del cráneo. Constituye uno de los parámetros básicos de la antropometría clínica y refleja la influencia conjunta de factores genéticos, nutricionales, hormonales y ambientales sobre el crecimiento. La palabra «estatura» proviene del latín statūra, derivado del participio pasivo del verbo stāre («estar de pie, mantenerse erguido»). En latín clásico ya se empleaba con el significado de «altura del cuerpo», y Plinio el Viejo la usó en su Naturalis Historia para referirse a las proporciones corporales de distintos pueblos. El término pasó al castellano medieval sin alteraciones relevantes. En medicina, la estatura se registra en centímetros y se obtiene con un estadiómetro (tallímetro) calibrado. En lactantes y niños que aún no se mantienen en bipedestación se mide la longitud en decúbito supino con un infantómetro, dato que se denomina talla y que puede diferir ligeramente de la estatura tomada de pie. La diferencia entre talla en decúbito y estatura en bipedestación se sitúa habitualmente en torno a 0,5 a 1,5 cm, y disminuye a medida que el niño crece. El crecimiento en estatura depende de la elongación de los huesos largos, un proceso que tiene lugar en las placas epifisarias (fisis o cartílagos de crecimiento). Mientras esas placas permanecen abiertas, el hueso puede crecer en longitud; cuando se fusionan con la diáfisis al final de la pubertad, la estatura queda determinada de forma definitiva. En los varones, el cierre epifisario suele completarse entre los 18 y los 20 años. En las mujeres ocurre antes, por lo general entre los 14 y los 16. La hormona del crecimiento (GH), secretada por la adenohipófisis, es el principal regulador endocrino de la elongación ósea. Actúa sobre el hígado estimulando la producción del factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1), que a su vez promueve la proliferación de los condrocitos en la placa epifisaria. Las hormonas tiroideas son necesarias para que la GH ejerza su efecto con normalidad, y los esteroides sexuales, durante la pubertad, aceleran el crecimiento y al mismo tiempo inician el proceso de fusión epifisaria que lo detiene. Hay un componente hereditario considerable. Para estimarlo, se calcula la «talla diana» o «estatura diana parental» a partir de la estatura de ambos progenitores y ofrece una estimación del rango esperable; la fórmula habitual suma las estaturas parentales, añade 13 cm para los varones (o los resta para las mujeres) y divide entre dos. Es una orientación, no un pronóstico exacto. Un dato aislado de estatura dice poco. Su valor clínico aparece cuando se compara con las curvas de referencia poblacionales, que expresan la distribución normal de la estatura por edad y sexo en percentiles o puntuaciones z. Las curvas más utilizadas en el entorno hispanohablante son las de la OMS (hasta los 5 años) y las de los Estudios Transversales de Crecimiento (en España, los datos de Carrascosa y colaboradores publicados a partir de 2008). Se considera estatura baja cuando se sitúa por debajo del percentil 3 o por debajo de dos desviaciones estándar respecto a la media. No toda estatura baja es patológica; la mayoría de los niños con estaturas por debajo de ese umbral presentan una variante normal (talla baja familiar o retraso constitucional del crecimiento y la pubertad). La distinción entre las variantes normales y las causas patológicas (déficit de GH, hipopituitarismo, hipotiroidismo, cromosomopatías, displasias óseas, enfermedades crónicas) requiere una evaluación endocrinológica detallada. El gigantismo, en el otro extremo, se define como una estatura superior a tres desviaciones estándar por encima de la media. En la mayoría de los casos la estatura elevada es constitucional, pero puede indicar un exceso de secreción de GH por un adenoma hipofisario u otras causas. A lo largo de los últimos ciento cincuenta años, la estatura media de las poblaciones humanas ha aumentado de forma notable. En España, los quintos del servicio militar de mediados del siglo XIX presentaban estaturas medias en torno a 162 cm; los varones adultos nacidos en la década de 1980 superan los 175 cm de media. Esta tendencia secular refleja sobre todo la mejora de las condiciones nutricionales, sanitarias e higiénicas, y parece haberse estabilizado en los países de ingresos altos durante las últimas décadas, lo que sugiere que las poblaciones se aproximan a su potencial genético de crecimiento. Del latín statūra, derivado de stāre («estar de pie»). Plinio el Viejo ya la empleaba en el siglo I para referirse a la altura del cuerpo humano. Depende del contexto. En la práctica clínica se suelen usar como sinónimos, pero en sentido estricto «estatura» designa la medición en bipedestación, mientras que «talla» puede referirse también a la longitud tomada en decúbito supino en lactantes. La diferencia entre ambas mediciones ronda 0,5 a 1,5 cm y disminuye con la edad. No hay una cifra única. Las mujeres alcanzan su estatura definitiva habitualmente entre los 14 y los 16 años, y los varones, entre los 18 y los 20. Lo que determina el final del crecimiento es la fusión de las placas epifisarias, un proceso regulado por los esteroides sexuales durante la pubertad. Una edad ósea avanzada indica que queda poco margen de crecimiento; una edad ósea retrasada, que el potencial todavía está abierto. En gran medida sí. Los estudios de gemelos estiman que la heredabilidad de la estatura ronda el 80 %, lo que significa que la mayor parte de la variación entre individuos dentro de una misma población se explica por diferencias genéticas. El 20 % restante corresponde a factores ambientales: nutrición, salud general, actividad física y condiciones socioeconómicas durante la infancia y la adolescencia. Consulte también la información clínica sobre baja estatura patológica Si busca información sobre las causas, el estudio y el abordaje de la baja estatura en la infancia, puede consultar la página sobre baja estatura patológica del Servicio de Pediatría de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea ampliar información sobre el crecimiento y la medición corporal, puede consultar:Qué es la estatura
Determinantes del crecimiento longitudinal
Evaluación clínica mediante curvas de crecimiento
Variación secular de la estatura
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «estatura»?
¿Es lo mismo estatura que talla?
¿A qué edad se deja de crecer?
¿La estatura se hereda?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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