DICCIONARIO MÉDICO
Espacio intercostal
El espacio intercostal es el intervalo comprendido entre dos costillas contiguas. Contiene tres capas de musculatura (intercostales externo, interno e íntimo), vasos y nervios intercostales. Al existir doce costillas a cada lado, se forman once espacios intercostales por hemitórax, numerados según la costilla que queda por encima. El nombre combina el prefijo latino inter- ("entre") con costalis ("relativo a la costilla", de costa). Se emplea en la nomenclatura anatómica desde los primeros tratados renacentistas que sistematizaron la descripción de la pared torácica. La Terminologia Anatomica vigente lo recoge como spatium intercostale. Cada espacio intercostal está delimitado por el borde inferior de la costilla superior y el borde superior de la costilla inferior. En profundidad, la fascia endotorácica y la pleura parietal lo separan de la cavidad torácica. En superficie, lo cubre la fascia profunda del tórax y los tejidos subcutáneos. Tres láminas musculares ocupan cada espacio, superpuestas de fuera hacia dentro. Los músculos intercostales externos tienen fibras orientadas en dirección inferoanterior (como si se metiese la mano en un bolsillo), se extienden desde la tuberosidad costal posterior hasta la unión costocondral anterior y participan sobre todo en la inspiración. Los intercostales internos discurren en sentido perpendicular a los externos, desde el esternón por delante hasta el ángulo costal por detrás; su papel respiratorio es más complejo y varía según la región del espacio. Los intercostales íntimos (o intercostales profundos) son la capa más interna. Están menos desarrollados que los anteriores y no siempre cubren todo el espacio. Entre los intercostales internos y los íntimos discurre el paquete vasculonervioso intercostal, un dato que cualquier médico que realice procedimientos torácicos debe tener presente. Cada espacio intercostal está recorrido por una arteria, una o dos venas y un nervio intercostal. Se disponen en el surco costal, situado en el borde inferior de la costilla superior, siguiendo el orden clásico de arriba abajo: vena, arteria, nervio (regla mnemotécnica VAN). Esta disposición tiene consecuencias prácticas directas: al insertar una aguja o un drenaje torácico, la punción debe hacerse lo más cerca posible del borde superior de la costilla inferior para evitar lesionar el paquete. Las arterias intercostales posteriores de los dos primeros espacios proceden de la arteria intercostal suprema (rama del tronco costocervical), mientras que las de los nueve espacios inferiores nacen directamente de la aorta torácica. Las arterias intercostales anteriores, más finas, provienen de la arteria torácica interna o de su rama musculofrénica. El drenaje venoso es simétrico y desemboca, en su mayor parte, en el sistema ácigos. Los nervios intercostales son las ramas anteriores de los nervios torácicos espinales (T1 a T11). Recorren el espacio junto al paquete vascular y proporcionan inervación motora a la musculatura intercostal e inervación sensitiva a la piel, la pleura parietal y el peritoneo parietal en los espacios inferiores. Los nervios de los espacios más bajos (T7 a T11) se prolongan más allá del reborde costal y se adentran en la pared abdominal. El nervio del duodécimo espacio (T12, llamado nervio subcostal) discurre por debajo de la última costilla y no llega a tener un espacio intercostal propio. Once a cada lado, veintidós en total. Se numeran del primero (entre la primera y la segunda costilla) al undécimo (entre la undécima y la duodécima). No existe un duodécimo espacio intercostal propiamente dicho, ya que por debajo de la última costilla no hay otra costilla que cierre el intervalo. Del latín inter ("entre") y costa ("costilla"). Se documenta en textos anatómicos desde al menos el siglo XVI, cuando la disección sistemática de cadáveres permitió describir con precisión la musculatura de la pared torácica. Porque una punción en el lugar equivocado puede lesionar la arteria o el nervio intercostal, provocando un sangrado o un dolor intenso. La regla práctica es puncionar siempre por encima del borde superior de la costilla inferior, donde no discurre el paquete. Este detalle es especialmente relevante en la colocación de drenajes pleurales y en las toracocentesis. Los intercostales externos elevan las costillas y contribuyen a la inspiración, aumentando el diámetro del tórax. Los intercostales internos tienen un papel más debatido: la porción paraesternal (intercostales paraesternales) ayuda en la inspiración, mientras que la porción lateral e interósea actúa sobre todo en la espiración forzada, deprimiendo las costillas. El diafragma sigue siendo el motor principal de la respiración tranquila; los intercostales actúan como estabilizadores y como refuerzo cuando aumenta la demanda ventilatoria. Si desea profundizar en conceptos asociados al espacio intercostal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el espacio intercostal
Musculatura de los espacios intercostales
El paquete vasculonervioso
Los nervios intercostales y la inervación de la pared torácica
Preguntas frecuentes
¿Cuántos espacios intercostales tiene el cuerpo humano?
¿De dónde viene la palabra "intercostal"?
¿Por qué es importante conocer la posición del paquete vasculonervioso?
¿Qué papel desempeñan los músculos intercostales en la respiración?
Referencias
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