DICCIONARIO MÉDICO
Escafoiditis
La escafoiditis es la inflamación del hueso escafoides. Puede afectar al escafoides del carpo (muñeca) o al del tarso (pie). La forma tarsiana en la infancia recibe el nombre de enfermedad de Köhler, una osteonecrosis que suele resolverse de manera espontánea. El término se construye a partir de «escafoides» (del griego σκάφη, skáphē, barca, y εἶδος, eîdos, forma) más el sufijo -itis, que indica inflamación. En la práctica clínica, la palabra designa tanto procesos inflamatorios propiamente dichos como la necrosis avascular del escafoides, que cursa con inflamación local. La localización determina el perfil del paciente y el pronóstico. En la muñeca, la escafoiditis suele producirse como consecuencia de microtraumatismos repetidos o de un proceso degenerativo en el contexto de una fractura previa mal consolidada. En el pie, la forma más conocida es una osteocondritis que aparece durante la infancia. En 1908, el radiólogo alemán Alban Köhler describió una alteración radiológica del escafoides tarsiano en niños: el hueso aparecía aplanado, esclerótico y fragmentado, un patrón compatible con necrosis avascular del centro de osificación. La entidad, que lleva su nombre desde entonces, afecta sobre todo a varones de 3 a 7 años y es unilateral en la mayoría de los casos. El escafoides tarsiano es el último hueso del pie en osificarse por completo. Ese retraso lo sitúa en desventaja mecánica: cuando el niño comienza a caminar y a correr con frecuencia, el escafoides aún no está del todo mineralizado y soporta cargas que pueden comprometer su vascularización. La buena noticia es que la enfermedad de Köhler se incluye entre las osteocondritis autolimitadas; la reconstrucción ósea espontánea se produce en la mayoría de los casos en un plazo de uno a tres años, y las secuelas permanentes son muy poco frecuentes. En la edad adulta, la necrosis avascular del navicular del pie configura una entidad distinta: la enfermedad de Müller-Weiss. Se presenta con más frecuencia en mujeres de mediana edad, tiende a ser bilateral y su evolución resulta menos benigna que la de Köhler. Se la ha clasificado durante mucho tiempo como una osteonecrosis idiopática, aunque algunos autores la interpretan como una displasia ósea originada en la infancia que permanece silente hasta que la carga mecánica acumulada genera dolor. En la muñeca, la escafoiditis del adulto se asocia sobre todo a secuelas de fracturas del escafoides carpiano. La vascularización retrógrada de este hueso favorece la necrosis del polo proximal cuando una fractura interrumpe el flujo sanguíneo, un escenario que puede evolucionar hacia una artrosis radiocarpiana si no se detecta a tiempo. De «escafoides» (griego σκάφη, barca, más εἶδος, forma) y el sufijo -itis (inflamación). Indica, por tanto, inflamación de un hueso con forma de barca. En la gran mayoría de los casos, sí. El hueso se reconstruye de forma espontánea a medida que madura el esqueleto infantil. El curso habitual es de uno a tres años. Durante ese periodo, el reposo relativo y el calzado adecuado contribuyen a reducir las molestias, pero la resolución no depende de las medidas de soporte que se adopten. No. La fractura es una rotura aguda del hueso, generalmente por una caída. La escafoiditis implica un proceso inflamatorio o de necrosis avascular, que puede ser consecuencia de una fractura previa, pero también de sobrecarga crónica o de un trastorno vascular local. Son entidades distintas, aunque la segunda a veces complica a la primera. Para ampliar información sobre el escafoides y sus patologías, puede consultar:Qué es la escafoiditis
La enfermedad de Köhler
Escafoiditis en el adulto
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra escafoiditis?
¿La enfermedad de Köhler se cura sola?
¿La escafoiditis de la muñeca es lo mismo que una fractura de escafoides?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026