DICCIONARIO MÉDICO

Epidermodisplasia verruciforme

La epidermodisplasia verruciforme (EV) es una genodermatosis rara, de herencia autosómica recesiva, que se caracteriza por una susceptibilidad anómala a la infección crónica por ciertos tipos del virus del papiloma humano (VPH), lesiones cutáneas polimorfas y un riesgo elevado de desarrollar carcinomas cutáneos no melanocíticos en áreas expuestas al sol. Se conoce también como síndrome de Lewandowsky-Lutz.

Qué es la epidermodisplasia verruciforme

Se trata de una enfermedad genética cutánea en la que el organismo pierde la capacidad de controlar la infección por tipos específicos del VPH, especialmente los del género beta (sobre todo VPH-5 y VPH-8). Estos virus conviven de forma asintomática con la inmensa mayoría de la población, pero en los pacientes con EV producen una infección persistente que se traduce en lesiones verrugosas y maculares diseminadas. El problema no es solo cosmético: en torno a un 30-60 % de los afectados desarrolla carcinomas cutáneos, predominantemente carcinomas epidermoides, en zonas de piel expuesta a la radiación ultravioleta.

El nombre compuesto reúne tres elementos griegos: ἐπί (epí, "sobre"), δέρμα (dérma, "piel") y δυσπλασία (dysplasía, "formación defectuosa"), con el adjetivo latino verruciformis (de verruca, "verruga", y forma, "aspecto"). Su significado literal sería "formación anómala de la epidermis con aspecto de verruga".

Lewandowsky, Lutz y la descripción de 1922

Felix Lewandowsky (1879-1921) y Wilhelm Lutz (1888-1958) publicaron en 1922 el primer caso de esta entidad, el de una mujer de 29 años con lesiones cutáneas verrugosas generalizadas de aspecto inusual. El artículo apareció en el Archiv für Dermatologie und Syphilis bajo el título "Ein Fall einer bisher nicht beschriebenen Hauterkrankung (Epidermodysplasia verruciformis)". Lewandowsky, de hecho, no llegó a ver la publicación: falleció en 1921, un año antes de que el trabajo apareciera impreso. Lutz continuó estudiando la enfermedad durante décadas y fue uno de los primeros en defender que la predisposición genética explicaba la extensión inusual de las verrugas en estos pacientes.

Base genética y patogenia

En la mayoría de los casos de EV hereditaria, la causa son mutaciones bialélicas en los genes TMC6 (antes llamado EVER1) o TMC8 (EVER2), localizados en el cromosoma 17q25 e identificados por Ramoz y colaboradores en 2002. Estos genes codifican proteínas transmembrana del retículo endoplásmico que participan en la homeostasis del zinc intracelular. Cuando están inactivadas, los queratinocitos pierden un mecanismo de defensa intrínseca frente al VPH beta, lo que permite la replicación viral descontrolada en la epidermis.

Se han descrito al menos cinco loci de susceptibilidad (EV1 a EV5, OMIM 226400 y asociados), con mutaciones adicionales en genes como CIB1, RHOH e IL7. Existe también una forma ligada al cromosoma X. La heterogeneidad genética explica parte de la variabilidad clínica observada entre familias.

El mecanismo por el cual la pérdida de función de TMC6/TMC8 conduce a la oncogénesis cutánea no está del todo aclarado. Se sabe que el VPH-5 y el VPH-8 son los genotipos con mayor potencial oncogénico dentro del espectro EV, y que la radiación ultravioleta actúa como cofactor en la transformación maligna, dado que los carcinomas aparecen casi invariablemente en zonas fotoexpuestas.

Manifestaciones clínicas principales

Clínicamente, la enfermedad suele hacerse evidente en la infancia o la adolescencia; según datos de Orphanet, el 61 % de los casos debutan durante la niñez y un 22 % en la pubertad. Las lesiones cutáneas son polimorfas: pápulas planas de aspecto verrugoso, máculas hipopigmentadas o hiperpigmentadas semejantes a una pitiriasis versicolor y, en algunos pacientes, placas de aspecto queratósico. Se distribuyen preferentemente en el dorso de las manos, los antebrazos, la cara y el cuello.

Las verrugas comunes suelen regresar espontáneamente; las lesiones de la EV, no. Persisten durante toda la vida y, a partir de la tercera o cuarta década en muchos casos, pueden dar paso a carcinomas epidermoides in situ (enfermedad de Bowen) o invasivos en la piel expuesta al sol. Las mucosas, el cabello y las uñas no se afectan.

Datos epidemiológicos

Con prevalencia inferior a 1 por millón de habitantes según Orphanet, la EV es extremadamente infrecuente: algo más de 200 casos se han recogido en la literatura mundial. Se ha descrito en todos los grupos étnicos. La consanguinidad de los progenitores es un factor de riesgo reconocido, coherente con su patrón de herencia autosómica recesiva.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre epidermodisplasia verruciforme?

De las raíces griegas ἐπί (epí, "sobre"), δέρμα (dérma, "piel") y δυσπλασία (dysplasía, "formación anómala"), junto con el latín verruciformis ("con forma de verruga"). El nombre lo propusieron Felix Lewandowsky y Wilhelm Lutz en 1922 al describir el primer caso.

¿Se hereda la epidermodisplasia verruciforme?

Sí. La forma clásica sigue un patrón autosómico recesivo: el afectado ha heredado una copia mutada del gen causal (TMC6, TMC8 u otros) de cada progenitor. Existe también una forma, mucho más rara, con herencia ligada al cromosoma X.

¿Es lo mismo epidermodisplasia verruciforme que tener muchas verrugas?

No. Las verrugas comunes están causadas por tipos del VPH del género alfa (sobre todo VPH-2 y VPH-4) y aparecen en personas con un sistema inmunitario normal, que habitualmente las elimina con el tiempo. La EV es una enfermedad genética en la que la infección por VPH del género beta se vuelve crónica e incontrolable por un defecto de la inmunidad intrínseca del queratinocito; además, conlleva riesgo de transformación maligna, algo muy infrecuente en las verrugas vulgares.

¿Cuántos casos se han descrito?

Algo más de 200 en toda la literatura médica publicada, según los registros de Orphanet. Es una de las genodermatosis más infrecuentes.

Referencias

  1. OMIM (Online Mendelian Inheritance in Man). Epidermodysplasia verruciformis, susceptibility to, 1; EV1 (#226400).
  2. Orphanet. Inherited epidermodysplasia verruciformis (ORPHA:302).
  3. Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER). Epidermodisplasia verruciforme.
  4. Orth G. Epidermodysplasia verruciformis: a model for understanding the oncogenicity of human papillomaviruses. PubMed: Epidermodysplasia Verruciformis (StatPearls).

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos vinculados a la epidermodisplasia verruciforme, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Epidermodisplasia: concepto genérico de alteración del desarrollo epidérmico.
  • Epidermis: capa cutánea donde asientan las lesiones de esta genodermatosis.
  • Genodermatosis: enfermedad cutánea de base genética, categoría a la que pertenece la EV.
  • Papiloma: tumor benigno de epitelio, frecuentemente asociado al virus del papiloma humano.
  • Verruga: lesión cutánea causada por VPH, morfológicamente distinta de las lesiones de la EV.
  • Carcinoma epidermoide: neoplasia maligna que puede desarrollarse como complicación tardía de la EV.
  • Displasia: alteración en el desarrollo o la maduración tisular.

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