DICCIONARIO MÉDICO
Elección
En terminología médica, la elección designa la posibilidad de programar un procedimiento diagnóstico o terapéutico en un momento que convenga al paciente y al equipo clínico, sin que exista una amenaza vital inmediata que obligue a actuar de forma urgente. Un procedimiento "de elección" es, por tanto, aquel que puede planificarse con antelación. La voz castellana "elección" procede del latín electio, -ōnis, derivado del verbo eligere ("escoger, seleccionar"), formado a su vez por el prefijo ex- ("fuera de") y legere ("leer, recoger"). En el latín médico medieval, electio comenzó a utilizarse para distinguir las actuaciones que el médico podía diferir y planificar de aquellas que la gravedad del paciente imponía de forma inmediata. Cuando se dice que una intervención es "de elección", no se está indicando que sea opcional o prescindible. El término solo señala que las condiciones clínicas permiten escoger el momento más adecuado para realizarla: preparar al paciente, ajustar su medicación, solicitar las pruebas preoperatorias pertinentes y organizar el equipo. Esta planificación reduce riesgos y mejora los resultados. La clasificación temporal de los procedimientos médicos distingue tres categorías principales. Los procedimientos de elección (también llamados electivos o programados) se planifican con días, semanas o incluso meses de antelación. Los procedimientos urgentes deben realizarse dentro de las primeras 24 horas tras el diagnóstico porque existe un riesgo significativo de deterioro si se demoran. Los de emergencia exigen actuación inmediata, habitualmente en los primeros 30 minutos, ante un peligro vital inminente. Un ejemplo puede aclarar las tres categorías: la reparación de una hernia inguinal no complicada es un procedimiento de elección; esa misma hernia, si se estrangula y compromete la irrigación del asa intestinal atrapada, se convierte en urgencia o emergencia quirúrgica según la rapidez con que se deteriore el paciente. La frontera entre las tres categorías no es siempre nítida, y el criterio del equipo médico prevalece sobre cualquier clasificación rígida. La noción de elección no se limita a la cirugía. Se aplica también a pruebas diagnósticas programadas, a la administración planificada de ciertos procedimientos como la cardioversión eléctrica en una arritmia estable, o a la programación de un parto por cesárea cuando las condiciones maternas y fetales lo aconsejan sin que exista sufrimiento fetal agudo. Durante la pandemia de COVID-19, la distinción entre procedimientos de elección y procedimientos inaplazables cobró una relevancia organizativa sin precedentes, al ser necesario priorizar los recursos hospitalarios. En el lenguaje clínico cotidiano, la expresión "de elección" tiene además un segundo uso, diferente del anterior: se emplea para señalar el procedimiento o el fármaco preferido para una indicación concreta (por ejemplo, "la ecografía es la prueba de elección para el estudio inicial de la vesícula biliar"). Este segundo uso no se refiere a la programación temporal, sino a la idoneidad terapéutica o diagnóstica, y conviene no confundirlos. Del latín electio, -ōnis, formada sobre el verbo eligere ("escoger"). En el latín médico medieval se empezó a distinguir entre las intervenciones que el cirujano podía aplazar y planificar (de electione) y las que la gravedad del enfermo imponía sin demora. No. Un procedimiento de elección puede ser tan necesario como uno urgente. La diferencia está en el factor tiempo: la situación clínica permite programarlo sin que la demora ponga en riesgo al paciente. La palabra "elección" se refiere a la posibilidad de escoger el momento, no a que se pueda prescindir del procedimiento. Estrictamente, sí. Electivo es el adjetivo derivado de elección: un procedimiento "electivo" es un procedimiento "de elección". Ambas formas se utilizan de manera intercambiable en la literatura médica en español, si bien "electivo" es más frecuente en textos con influencia del inglés (elective surgery) y "de elección" prevalece en el uso peninsular tradicional. La planificación permite optimizar el estado del paciente antes de la intervención: controlar la presión arterial, ajustar la anticoagulación, respetar el ayuno preoperatorio, completar el estudio con anestesia y obtener el consentimiento informado con tiempo suficiente para resolver dudas. Todo ello se traduce en menores tasas de complicaciones que en la cirugía de urgencia. Si desea profundizar en conceptos asociados a la elección en medicina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué significa elección en el contexto clínico
La elección frente a la urgencia y la emergencia
Ámbitos de uso del concepto
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra elección en medicina?
¿Elección significa que la operación es opcional?
¿Es lo mismo elección que electivo?
¿Qué ventajas tiene que un procedimiento sea de elección?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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