DICCIONARIO MÉDICO
Operación
Una operación es el acto quirúrgico concreto que un cirujano realiza sobre el cuerpo de un paciente, ya sea con fines curativos, diagnósticos o reparadores. La Real Academia Española la define de forma escueta como el hecho o efecto de operar. Las academias médicas recomiendan este término, junto con intervención quirúrgica, para designar el procedimiento en sí, y reservan la palabra cirugía para la especialidad que lo engloba. Operar consiste en actuar sobre un órgano, un tejido o una estructura anatómica mediante instrumentos, casi siempre bajo algún tipo de anestesia, para corregir una alteración concreta. Ese acto puntual, delimitado en el tiempo, es lo que el diccionario académico recoge bajo la entrada operación. La lengua cotidiana confunde con frecuencia esta palabra con cirugía, probablemente por influencia del inglés surgery, término que en esa lengua cubre a la vez la especialidad y el procedimiento. En español la distinción cuenta con respaldo académico explícito. La Real Academia Nacional de Medicina recomienda reservar cirugía para la disciplina que se ocupa de la curación mediante operaciones, y emplear operación o intervención quirúrgica para el acto concreto que un cirujano practica en un paciente determinado. Quien decide si conviene operar es un médico, a partir de una indicación quirúrgica; quien ejecuta la operación es un cirujano; y el conjunto de conocimientos que sostiene esa decisión y esa ejecución constituye la cirugía como especialidad. El sustantivo operación procede del latín operatio, derivado del verbo operari, obrar o trabajar. La raíz última es opus, obra, la misma que dio origen a palabras como ópera y obrero. Nada en ese origen apunta a la medicina: en latín clásico, una operatio podía designar cualquier trabajo dirigido a un fin, desde una tarea agrícola hasta un rito religioso. El sentido quirúrgico es, por tanto, una especialización tardía de un concepto mucho más amplio (la propia palabra cirugía desciende, en cambio, del griego χειρουργία, trabajo hecho con las manos, una raíz completamente distinta). Ese origen genérico sigue vivo en los demás usos que conserva operación en español: una operación bancaria, una operación militar y las operaciones aritméticas comparten con la operación quirúrgica la misma idea de fondo, un procedimiento reglado que transforma algo mediante una acción deliberada. El verbo operar hereda esa amplitud. Puede significar producir un efecto, realizar cálculos, negociar con valores o, en su forma pronominal, someterse a una intervención quirúrgica. Toda operación se apoya en varios elementos que la distinguen de un procedimiento puramente diagnóstico. Existe primero una indicación quirúrgica, el juicio médico que establece que operar es la opción más adecuada para ese paciente y ese problema concreto. Antes de proceder, el paciente firma un consentimiento informado, el documento que recoge los riesgos, las alternativas disponibles y el objetivo de la intervención que autoriza. El día señalado, un equipo dirigido por un cirujano ejecuta el procedimiento en el quirófano, con el apoyo de anestesia y de personal de enfermería especializado. Conviene distinguir tres momentos sucesivos: el preoperatorio, el intraoperatorio y el postoperatorio, cada uno con objetivos, riesgos y personal implicado distintos. Una extracción dental compleja y un trasplante de órgano comparten esa misma estructura de fondo, con independencia de su duración, su riesgo o los recursos que exijan. Lo que varía es la escala, no el esquema. Con rigor, no. La Real Academia Nacional de Medicina prefiere reservar cirugía para la especialidad y emplear operación o intervención quirúrgica para el procedimiento concreto. El uso coloquial, sin embargo, lleva décadas mezclando ambos sentidos por influencia del inglés surgery, y nadie corrige ya esa expresión en la consulta. Del latín operatio, que a su vez procede de operari (obrar, trabajar) y, en última instancia, de opus (obra). Es la misma raíz que dio ópera y obrero, sin relación alguna con la etimología griega de cirugía. Ninguna sustancial. El Diccionario de la lengua española recoge ambas como sinónimas, y las dos aparecen avaladas por la Real Academia Nacional de Medicina como alternativas preferibles a cirugía cuando se habla del procedimiento concreto. Tres, de forma clásica. El preoperatorio empieza cuando se decide operar y termina cuando el paciente entra al quirófano; incluye las pruebas previas, la valoración anestésica y las instrucciones sobre ayuno y medicación. El intraoperatorio transcurre desde el inicio de la anestesia hasta el cierre de la herida, y es el único tramo en el que interviene directamente el cirujano sobre el campo quirúrgico. El postoperatorio arranca en la sala de recuperación y se prolonga hasta que el paciente recupera su situación basal, un periodo que puede durar horas en una operación menor o semanas en una intervención mayor. MedlinePlus, la biblioteca de salud de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos, detalla qué esperar en cada uno de estos tramos para pacientes que van a someterse a una operación programada.Qué es una operación
Origen de la palabra
Elementos de una operación
Preguntas frecuentes
¿Es correcto decir "me van a hacer una cirugía"?
¿De dónde viene la palabra "operación"?
¿Qué diferencia hay entre operación e intervención quirúrgica?
¿Qué fases tiene una operación?
Referencias
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