DICCIONARIO MÉDICO
Edema cardiaco
El edema cardíaco es una acumulación anormal de líquido en los pulmones y tejidos por fallo cardíaco. El edema cardiaco es una condición médica caracterizada por la acumulación anormal de líquido en los pulmones o en los tejidos del cuerpo como consecuencia de un mal funcionamiento del corazón. Este tipo de edema es una manifestación frecuente de la insuficiencia cardíaca congestiva y se produce cuando el corazón no es capaz de bombear la sangre de forma eficaz, provocando un aumento de la presión en los vasos sanguíneos que, finalmente, fuerza la salida de líquido hacia los tejidos circundantes. Aunque el edema puede aparecer en diversas partes del cuerpo (como en las piernas, los tobillos o el abdomen), el edema pulmonar es especialmente grave, ya que puede dificultar la respiración y comprometer la oxigenación del organismo. Esta condición requiere un diagnóstico preciso y un tratamiento inmediato, ya que puede ser potencialmente mortal si no se atiende a tiempo. El término edema cardiovascular hace referencia a todo aquel edema cuyo origen está relacionado directamente con una disfunción del sistema cardiovascular. En este contexto, el corazón, las válvulas cardíacas, las arterias y las venas pueden verse afectados, alterando el retorno venoso o el flujo sanguíneo general. El corazón debilitado pierde capacidad para mantener un bombeo efectivo, lo que genera un aumento de la presión venosa y, en consecuencia, la extravasación de líquido a los tejidos. Esta situación es típica en enfermedades como: La identificación de un edema cardiovascular es fundamental para intervenir precozmente y evitar su progresión hacia un fallo multiorgánico. Las características del edema cardiaco pueden variar según su localización y la severidad del fallo cardíaco, pero suelen presentar algunos signos clínicos comunes. Es importante conocer estos elementos para reconocer la condición de forma temprana. Estos síntomas son indicadores de una alteración hemodinámica y deben ser evaluados clínicamente mediante exploración física, pruebas de imagen (ecocardiografía, radiografía de tórax) y estudios analíticos (péptidos natriuréticos). El líquido en el corazón y pulmones es una de las complicaciones más preocupantes del edema de origen cardíaco. Cuando el líquido se acumula en los pulmones (edema pulmonar), la capacidad de intercambio gaseoso se ve gravemente reducida, lo que puede provocar un cuadro de insuficiencia respiratoria aguda. Entre las consecuencias más importantes se encuentran: En casos más graves, puede desencadenarse un edema agudo de pulmón que constituye una emergencia médica. Su tratamiento requiere el uso de diuréticos intravenosos, oxigenoterapia, ventilación mecánica en algunos casos, y el control del trastorno cardíaco subyacente. El diagnóstico del edema cardiaco se realiza a través de una combinación de: El tratamiento tiene como objetivo eliminar el exceso de líquido, mejorar la función cardíaca y prevenir nuevas descompensaciones. Las estrategias incluyen: En algunos casos, puede valorarse la implantación de dispositivos como marcapasos o desfibriladores automáticos, o incluso el trasplante cardíaco. Se recomienda acudir de forma urgente al médico o a los servicios de urgencias si se presentan: Ante cualquiera de estos síntomas, se debe buscar asistencia médica inmediata, ya que puede tratarse de una descompensación cardíaca aguda. En muchos casos, con un diagnóstico temprano y tratamiento adecuado, los síntomas del edema cardiaco pueden controlarse e incluso revertirse parcialmente. Sin embargo, si el daño cardíaco es crónico, el enfoque suele centrarse en mejorar la calidad de vida y reducir complicaciones. No siempre. En casos leves o controlados, puede tratarse de forma ambulatoria. Sin embargo, cuando hay signos de insuficiencia respiratoria o edema agudo, el ingreso hospitalario es obligatorio. El edema pulmonar afecta los alveolos y vías respiratorias, dificultando la respiración, mientras que el edema periférico se presenta en extremidades y suele manifestarse como hinchazón visible. Ambos pueden coexistir en la insuficiencia cardíaca. Sí, controlando factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo y el colesterol alto. Además, seguir un tratamiento adecuado en caso de enfermedad cardíaca previa ayuda a prevenir su aparición o empeoramiento. © Clínica Universidad de Navarra 2025Qué es el edema cardiaco
Edema cardiovascular: relación con el corazón
Características del edema cardiaco
Líquido en el corazón y pulmones: consecuencias clínicas
Diagnóstico del edema cardiaco
Tratamiento del edema cardiaco
Cuándo acudir al médico
Preguntas frecuentes sobre el edema cardiaco
¿El edema cardiaco es reversible?
¿El edema cardiaco siempre requiere ingreso hospitalario?
¿Qué diferencia hay entre edema pulmonar y edema periférico?
¿Puede prevenirse el edema cardiaco?
Referencias de interés para pacientes