DICCIONARIO MÉDICO
Ecuación de Larmor
La ecuación de Larmor explica la frecuencia de precesión de los protones en resonancia magnética, clave para obtener imágenes médicas de alta calidad. La ecuación de Larmor es una fórmula física que describe la frecuencia de precesión de un momento magnético, como el de un protón, cuando se encuentra en un campo magnético externo. En medicina, este principio es fundamental en la resonancia magnética nuclear (RMN) y, por extensión, en la resonancia magnética (RM) utilizada en diagnóstico por imagen. Gracias a esta ecuación, es posible calcular la frecuencia específica a la que los núcleos de hidrógeno (protones) absorben y emiten energía, permitiendo generar imágenes de alta resolución de tejidos blandos sin emplear radiación ionizante. La ecuación se expresa habitualmente como: f = γ · B Donde: En resonancia magnética, la ecuación de Larmor es el pilar que determina la frecuencia de excitación que deben emplear las antenas de radiofrecuencia para interactuar con los protones del tejido. Cada campo magnético genera una frecuencia de Larmor específica; por ejemplo, en un equipo de RM de 1,5 Tesla, la frecuencia de Larmor para el protón es aproximadamente 63,87 MHz. La correcta aplicación de la ecuación permite: El concepto de precesión se asemeja al movimiento de una peonza girando bajo la influencia de la gravedad. En el caso de un núcleo con momento magnético en un campo magnético externo, este tiende a alinearse con el campo, pero en lugar de hacerlo de manera estática, describe un movimiento de rotación alrededor de la dirección del campo, llamado precesión de Larmor. La relación giromagnética (γ) es una constante que vincula el momento magnético y el momento angular del núcleo. Para el protón, este valor es alto, lo que significa que responde de manera muy sensible a los cambios en el campo magnético. Esta característica es lo que hace del hidrógeno el núcleo ideal para la RM, ya que es abundante en el organismo en forma de agua y grasa. La ecuación de Larmor no se utiliza de manera aislada, sino integrada en los sistemas de control de los equipos de RM. Entre sus aplicaciones destacan: La frecuencia de Larmor está directamente vinculada a la energía de radiofrecuencia que se aplica. Un ajuste incorrecto podría incrementar la tasa de absorción específica (SAR), generando calentamiento tisular. Por ello, todos los equipos están calibrados para trabajar de forma precisa y segura según la ecuación de Larmor y las normativas internacionales. Aunque la ecuación es lineal y predecible, hay factores que pueden influir en la frecuencia de Larmor: Antes de someterse a una RM, el paciente debe informar sobre: La ecuación de Larmor describe la frecuencia de precesión, mientras que otras fórmulas de RM calculan tiempos de relajación (T1, T2) o parámetros de contraste. Sí, depende del campo magnético del equipo. A mayor campo, mayor frecuencia de Larmor. Sí, se emplea también en física nuclear, química y en técnicas de espectroscopía de RMN. No, la frecuencia de Larmor está en el rango de radiofrecuencias y no es perceptible para los sentidos humanos. Sí, un ajuste incorrecto podría generar imágenes distorsionadas o artefactos, dificultando la interpretación clínica. © Clínica Universidad de Navarra 2025Qué es la ecuación de Larmor
Importancia en medicina y diagnóstico por imagen
Base física de la ecuación de Larmor
Aplicaciones clínicas
Relación con la seguridad del paciente
Limitaciones y factores que la modifican
Precauciones en resonancia magnética
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia la ecuación de Larmor de otras fórmulas de la RM?
¿La frecuencia de Larmor varía entre diferentes equipos de RM?
¿Se usa la ecuación de Larmor en otras áreas además de la medicina?
¿Puede el paciente notar la frecuencia de Larmor durante la RM?
¿Un cambio en la frecuencia de Larmor afecta al diagnóstico?
Referencias para el paciente