DICCIONARIO MÉDICO
Disnea paroxística nocturna
La disnea paroxística nocturna es un episodio brusco de ahogo que aparece varias horas después de que el paciente se ha dormido y que le obliga a incorporarse para poder respirar. No es una alteración del sueño, sino una manifestación clínica de congestión pulmonar, casi siempre secundaria a insuficiencia cardiaca izquierda. Se distingue de la ortopnea por su carácter súbito, por la latencia respecto al inicio del sueño y por la persistencia del ahogo durante varios minutos tras la vertical. Se conoce por sus iniciales, DPN, y describe un cuadro clínico muy característico. El paciente concilia el sueño con normalidad y, transcurridas entre una y cuatro horas, se despierta con sensación intensa de falta de aire, angustia, palpitaciones y, a veces, tos seca. Suele necesitar sentarse en el borde de la cama, incorporarse contra la pared o abrir la ventana. El alivio no es inmediato: puede tardar entre diez y treinta minutos en desaparecer, y algunos pacientes describen sensación residual durante el resto de la noche. El nombre reúne tres raíces. La disnea, del griego δύσπνοια (dyspnoia), aporta el sustrato: dificultad para respirar. El calificativo «paroxística» procede del griego παροξυσμός (paroxysmós), «exacerbación súbita», y describe el modo de presentación. El adjetivo «nocturna» remite al latín nocturnus y sitúa el fenómeno en el momento en que ocurre. La denominación se consolida en la literatura cardiológica de finales del siglo XIX y principios del XX, dentro del concepto entonces vigente de asma cardíaca, y se recoge con detalle en los tratados clásicos de la cardiología británica. La particularidad temporal, unas horas después de acostarse y no de forma inmediata, es lo que la hace clínicamente reconocible. Su explicación combina fenómenos hemodinámicos, neurohormonales y respiratorios que actúan en paralelo durante el sueño. Al pasar del ortostatismo al decúbito, la sangre que durante el día se acumulaba en las venas de las extremidades inferiores vuelve a la circulación central. En un corazón sano ese aumento del retorno venoso se maneja sin problemas. En un corazón izquierdo insuficiente, la reabsorción del líquido intersticial de las piernas y su llegada al lecho vascular pulmonar durante las primeras horas de sueño elevan las presiones capilares pulmonares por encima del umbral que provoca trasudación. Esta acumulación tarda un tiempo en producirse, y ahí reside la latencia del cuadro. A ese sustrato mecánico se suma un componente autonómico. Durante el sueño, la actividad simpática disminuye y aumenta el tono vagal, con lo que la frecuencia cardiaca y la broncodilatación descienden. En un paciente con reserva cardiorrespiratoria limitada, esa combinación empeora el drenaje de las secreciones bronquiales, favorece cierto grado de broncoespasmo y estrecha el margen entre la demanda ventilatoria y la capacidad del sistema. El resultado es una descompensación que rompe el sueño y que sólo cede tras la reactivación adrenérgica que sigue al despertar y a la posición vertical. Ambos síntomas comparten origen y comparten enfermedad, pero conviene no confundirlos, porque orientan de forma distinta la gravedad y el manejo. La ortopnea aparece nada más tumbarse, con el propio decúbito, y desaparece al recuperar la vertical. El paciente aprende a dormir con dos o tres almohadas para prevenirla. La DPN, por el contrario, surge tras un intervalo de sueño en el que aparentemente todo iba bien, tiene un componente de angustia mayor, se acompaña con más frecuencia de tos y sibilancias, y no se resuelve tan rápido con la vertical. La otra confusión frecuente es con las crisis asmáticas nocturnas, especialmente en pacientes de mayor edad y con antecedentes mixtos. Las sibilancias, la tos y el broncoespasmo asociados a la congestión pulmonar generaron históricamente el término «asma cardíaca», que hoy se considera obsoleto por su ambigüedad. Distinguir uno u otro origen tiene consecuencias directas en la evaluación, y de ahí la importancia de una anamnesis dirigida. Procede del griego παροξυσμός (paroxysmós), formado por el prefijo παρα- («al lado, más allá») y ὀξύνω (oxýnō, «aguzar, agudizar»). Significa exacerbación súbita, aguda, con inicio brusco. En medicina se aplica a cualquier fenómeno que aparece de manera repentina y con intensidad. Aquí precisa el modo de presentación del ahogo: no es un empeoramiento progresivo, sino un episodio de instauración rápida en el curso del sueño. No. Aunque las dos son manifestaciones de la disnea cardiaca, se diferencian en el momento de aparición y en el mecanismo predominante. La ortopnea empieza al tumbarse y cede al incorporarse; la DPN aparece horas después de haberse dormido y tarda más en desaparecer. Se asocia sobre todo a la insuficiencia cardiaca izquierda avanzada. También puede observarse en algunas valvulopatías, en la miocardiopatía dilatada y, con menor frecuencia, en cardiopatías isquémicas descompensadas. Fuera del terreno cardiológico, cuadros de sobrecarga hídrica en pacientes con insuficiencia renal avanzada pueden generar episodios de aspecto muy similar. A veces sí, sobre todo en las primeras ocasiones. La diferencia clave es que en la DPN el ahogo persiste tras despertar del todo y solo cede al incorporarse. En una pesadilla o en un ataque de pánico, la sensación de falta de aire se disuelve en pocos minutos con el paciente todavía tumbado y una respiración pausada. En cualquier despertar recurrente con ahogo conviene una valoración médica. No, aunque forman parte del mismo espectro fisiopatológico. La DPN traduce una congestión pulmonar transitoria, que se autolimita al reactivar los mecanismos de compensación con la vertical y la activación simpática. El edema pulmonar agudo representa el fracaso completo de esos mecanismos: el líquido inunda el alvéolo, la hipoxemia se instaura y el paciente no mejora con la posición. Es una urgencia hospitalaria. Consulte también la información clínica sobre la disnea Si busca información sobre las causas, la evaluación y el manejo clínico de la dificultad respiratoria, puede consultar la página de disnea elaborada por el Departamento de Neumología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la disnea paroxística nocturna, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la disnea paroxística nocturna
Por qué se dispara en mitad de la noche
Diferenciación con la ortopnea
Preguntas frecuentes
¿Qué quiere decir «paroxística» en este contexto?
¿Es lo mismo disnea paroxística nocturna que ortopnea?
¿En qué enfermedades se ve con más frecuencia?
¿Puede confundirse con una pesadilla o con un ataque de ansiedad?
¿La disnea paroxística nocturna equivale a un edema agudo de pulmón?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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