DICCIONARIO MÉDICO
Daunorrubicina
La daunorrubicina es un antineoplásico del grupo de las antraciclinas, obtenida originalmente del hongo Streptomyces peucetius. Se emplea en protocolos de quimioterapia combinada para la leucemia aguda, tanto mieloblástica como linfoblástica. Su código ATC es L01DB02. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La historia de la daunorrubicina arranca a principios de la década de 1960 en los laboratorios de Farmitalia, en Milán. Un equipo dirigido por Aurelio Di Marco aisló en 1963 un compuesto de color rojo a partir de cultivos de Streptomyces peucetius, una cepa recogida años antes en la región italiana de Apulia. Al pigmento se le llamó inicialmente daunomicina (del Dauni, pueblo prerromano de esa zona) y, en paralelo, investigadores franceses lo denominaron rubidomicina (por su color rubí). La nomenclatura internacional terminó fusionando ambas raíces en daunorrubicina. Los primeros ensayos clínicos, tanto en Francia como en Estados Unidos, mostraron una actividad notable frente a la leucemia aguda y los linfomas infantiles. Pero también dejaron claro un problema serio: la cardiotoxicidad acumulativa. En 1967 se documentaron los primeros casos de miocardiopatía mortal asociada al fármaco, lo que impulsó la búsqueda de análogos menos tóxicos. Uno de ellos, la doxorrubicina (adriamicina), acabaría convirtiéndose en la antraciclina de espectro más amplio. La daunorrubicina se inserta físicamente entre los pares de bases de la doble hélice del ADN, un proceso conocido como intercalación. Esa inserción deforma la hélice y dificulta la acción de enzimas que necesitan acceder al ADN para replicarlo o transcribirlo. El blanco más relevante es la topoisomerasa II: la daunorrubicina estabiliza el complejo que esta enzima forma al cortar transitoriamente las dos cadenas del ADN, impidiendo que las vuelva a sellar. El resultado son roturas permanentes del ADN que la célula no consigue reparar. Hay un tercer mecanismo, menos específico pero con implicaciones clínicas directas: la generación de radicales libres de oxígeno. Estos radicales dañan no solo el ADN tumoral sino también las membranas celulares del miocardio, que es especialmente vulnerable al estrés oxidativo. Ahí reside la explicación molecular de la cardiotoxicidad que limita la cantidad total de daunorrubicina que un paciente puede recibir a lo largo de su vida. No. Son dos antraciclinas distintas, aunque químicamente muy emparentadas. La doxorrubicina se obtuvo a partir de una cepa mutada de Streptomyces peucetius y se diferencia de la daunorrubicina por un único grupo hidroxilo. Esa pequeña diferencia amplía su espectro antitumoral a tumores sólidos (mama, sarcomas, linfomas), mientras que la daunorrubicina se emplea casi exclusivamente en leucemias agudas. El nombre combina dauno-, del pueblo prerromano de los daunios que habitó la Apulia (donde se recogió la cepa de Streptomyces), y -rubicina, del latín rubeus (rojo), por el intenso color del compuesto. La denominación francesa original, rubidomicina, aludía al mismo rasgo cromático. Directa. La daunorrubicina destruye las células leucémicas que proliferan en la médula ósea, pero inevitablemente afecta también a los precursores sanos, lo que provoca una caída temporal de las cifras de leucocitos, hematíes y plaquetas. Esa mielosupresión es el efecto limitante de cada ciclo y obliga a espaciar las administraciones para que la médula se recupere. Puede consultar también:Qué es la daunorrubicina
Intercalación en el ADN y otros mecanismos citotóxicos
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo daunorrubicina que doxorrubicina?
¿Por qué se llama daunorrubicina?
¿Qué relación tiene con la médula ósea?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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