DICCIONARIO MÉDICO
Curetaje
El curetaje es un procedimiento médico que consiste en el raspado controlado de una superficie corporal (piel, mucosa o hueso) mediante una cureta, con el fin de extraer tejido para análisis o de eliminar lesiones superficiales. Se emplea con frecuencia en dermatología y ginecología, y también en odontología y cirugía ósea. El término procede del francés curetage, derivado de curette ("cureta"), que a su vez se remonta al latín curare, "limpiar" o "cuidar". Describir el procedimiento es sencillo: el profesional introduce o apoya la cureta sobre la superficie que va a raspar, ejerce una presión controlada y la desliza con un movimiento firme pero medido, separando el tejido diana de su base. Lo que varía de una especialidad a otra es la superficie, el tamaño del instrumento y la finalidad del raspado. La técnica existe desde mucho antes de que existiera el nombre. Cirujanos del siglo XVIII ya utilizaban cucharillas metálicas para raspar cavidades óseas infectadas. Pero fue en el XIX cuando el procedimiento se codificó como una técnica reproducible, primero en ginecología (donde Antoine Récamier introdujo el curetaje uterino hacia 1843) y después en dermatología y cirugía ortopédica. En dermatología, el curetaje es un procedimiento ambulatorio rápido que se realiza bajo anestesia local. Sirve para eliminar lesiones benignas de la piel (queratosis seborreicas, moluscos contagiosos, verrugas vulgares, ciertos tumores benignos) y, en combinación con electrocoagulación, para la eliminación de algunas neoplasias cutáneas superficiales. La cureta raspa la lesión hasta dejar una base limpia; el tejido extraído puede enviarse a estudio anatomopatológico. La recuperación suele dejar una costra que se desprende en días, y la zona cicatriza por segunda intención. En ginecología, el curetaje de la cavidad uterina recibe habitualmente el nombre de legrado. Consiste en raspar la mucosa del endometrio tras dilatar el cuello uterino, bien para obtener tejido endometrial para biopsia o con finalidad terapéutica. Las indicaciones y la técnica específicas se desarrollan en la entrada correspondiente del diccionario. En cirugía ortopédica y traumatología, el curetaje óseo se utiliza para vaciar el contenido de quistes óseos, tumores benignos intraóseos o cavidades infectadas. La cureta ósea (más ancha y robusta que la dermatológica) raspa las paredes de la cavidad para retirar el tejido patológico. En odontología existe el curetaje subgingival, que elimina el tejido granulomatoso de las bolsas periodontales. El curetaje se confunde a veces con la biopsia por afeitado (shave biopsy), pero son técnicas distintas. En la biopsia por afeitado, una cuchilla horizontal secciona la lesión a nivel de la superficie cutánea. El curetaje, en cambio, arranca el tejido por raspado, penetrando ligeramente en la dermis superficial. La diferencia importa porque el tipo de muestra que se obtiene y la profundidad de la herida resultante no son las mismas. También conviene no confundir curetaje con exéresis quirúrgica. La exéresis implica la resección completa de la lesión con márgenes de seguridad; el curetaje es un raspado superficial sin márgenes definidos, adecuado para lesiones benignas o para tumores de bajo grado de malignidad en localizaciones favorables. Del francés curetage, formado sobre curette ("cureta"). El origen remoto es el verbo latino curare, que significaba "limpiar" o "cuidar". En español se usa tanto curetaje como legrado, aunque legrado se reserva más para el contexto ginecológico. Depende del contexto. Curetaje es el término genérico para cualquier raspado con cureta, independientemente de la superficie. Legrado se refiere específicamente al raspado del endometrio uterino. Todo legrado es un curetaje, pero no todo curetaje es un legrado: un curetaje dermatológico o un curetaje óseo, por ejemplo, no son legrados. Habitualmente deja una marca mínima, proporcional al tamaño de la lesión eliminada. La herida cicatriza por segunda intención (la piel se regenera desde los bordes hacia el centro), y en la mayoría de los casos el resultado estético es aceptable. La protección solar de la zona durante las semanas siguientes ayuda a evitar una hiperpigmentación residual. Joseph Claude Anthelme Récamier (1774-1852) fue un cirujano francés que introdujo el curetaje uterino como procedimiento ginecológico sistemático hacia 1843. La cureta uterina clásica todavía lleva su nombre en muchos textos quirúrgicos. Si desea profundizar en conceptos asociados al curetaje, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el curetaje
Aplicaciones según la especialidad
Diferenciación con procedimientos afines
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra curetaje?
¿Es lo mismo curetaje que legrado?
¿El curetaje dermatológico deja cicatriz?
¿Quién fue Récamier?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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