DICCIONARIO MÉDICO
Cunículo
Un cunículo es la galería o túnel que la hembra fecundada del ácaro Sarcoptes scabiei excava en las capas superficiales de la epidermis humana. También se denomina surco acarino, y su hallazgo en la exploración dermatológica constituye el signo más específico de la sarna o escabiosis. La palabra cunículo procede del latín cuniculus, que significaba conejo y, por extensión, la madriguera subterránea que este animal excava. Los romanos, que conocieron al conejo en Hispania, aplicaron el mismo término a las galerías de mina y a los túneles militares de asedio. En dermatología, la analogía resulta bastante gráfica: el ácaro de la sarna perfora un conducto serpenteante bajo la superficie de la piel, comparable en su arquitectura a la madriguera de un conejo, aunque a escala microscópica. Clínicamente, el cunículo aparece como una línea fina, sinuosa, de color grisáceo o del tono de la piel, con una longitud habitual de entre 1 y 15 milímetros. En su extremo más avanzado suele apreciarse una pequeña elevación o vesícula perlada: ahí se aloja la hembra del ácaro, que va depositando huevos y excrementos a medida que progresa. El recorrido del surco no sigue una línea recta porque el parásito avanza con un movimiento irregular, excavando a un ritmo de unos 2 a 3 milímetros por día. Tras el apareamiento en la superficie cutánea, el macho muere. La hembra fecundada utiliza sus quelíceros (piezas bucales) y las espinas de sus patas anteriores para penetrar en el estrato córneo, la capa más externa y queratinizada de la piel. Una vez dentro, excava horizontalmente entre el estrato córneo y el granuloso, alimentándose de queratinocitos y fluido intersticial. A lo largo de las cuatro a seis semanas que dura su vida, deposita entre dos y tres huevos diarios en el interior del túnel, hasta un total aproximado de cuarenta o cincuenta. Los huevos eclosionan en tres o cuatro días. Las larvas emergen a la superficie cutánea a través de diminutas aberturas, maduran en folículos pilosos o bajo escamas, y en unos diez a catorce días completan su desarrollo a adultos. Un paciente con sarna común alberga de media unos diez a quince ácaros en su piel, una cifra sorprendentemente baja para la intensidad del prurito que genera la infestación (el picor se debe a la respuesta inmunitaria del huésped frente a las proteínas del parásito, no a la excavación mecánica en sí). Los cunículos se localizan preferentemente en zonas donde la piel es fina y tiene escasa pilosidad: espacios interdigitales de las manos, cara anterior de las muñecas, bordes laterales de los dedos, pliegues axilares, cintura y genitales. En lactantes y niños pequeños, la distribución puede ser más extensa e incluir palmas, plantas y cuero cabelludo. Identificar un cunículo durante la exploración es el dato más fiable para confirmar la sarna, por encima de las pápulas eritematosas o las excoriaciones por rascado, que son inespecíficas. La dermatoscopia ha mejorado mucho la detección: permite visualizar el llamado signo del ala delta, una estructura triangular de color pardo que corresponde a la parte anterior del cuerpo del ácaro asomando en el extremo del surco. La confirmación definitiva se obtiene mediante raspado del extremo ciego del surco y observación al microscopio óptico del ácaro, sus huevos o sus excrementos (escíbalos). Por la semejanza con una madriguera. El latín cuniculus designaba tanto al conejo como a su galería subterránea, y los dermatólogos adoptaron la palabra para describir el túnel que el ácaro de la sarna excava en la epidermis. Depende. En las primeras fases de la infestación, sí: se aprecia como una línea grisácea, corta y sinuosa. Pero con frecuencia el rascado intenso lo destruye o lo enmascara con excoriaciones y costras, lo que dificulta su identificación. La dermatoscopia facilita considerablemente su detección. Sí. Ambos términos se refieren a la galería que la hembra del Sarcoptes scabiei excava en el estrato córneo de la piel. Cunículo es la denominación clásica; surco acarino, la más extendida en la dermatología de habla hispana actual. No directamente. El picor intenso es consecuencia de la reacción de hipersensibilidad del sistema inmunitario frente a las proteínas, los huevos y las heces del ácaro. La excavación mecánica en sí pasa desapercibida para el paciente. Si desea profundizar en conceptos asociados al cunículo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cunículo acarino
Cómo se forma el surco acarino
Dónde aparece y qué indica su hallazgo
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama cunículo?
¿Se puede ver un cunículo a simple vista?
¿Es lo mismo un cunículo que un surco acarino?
¿El prurito de la sarna se debe a la excavación del cunículo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026