DICCIONARIO MÉDICO
Cultivo mixto linfocitario
El cultivo mixto linfocitario (CML), conocido en inglés como mixed lymphocyte reaction (MLR) o mixed lymphocyte culture (MLC), es un ensayo inmunológico in vitro que enfrenta linfocitos de dos individuos distintos. La proliferación resultante permite evaluar el grado de disparidad entre sus moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad (CMH), información que durante décadas fue clave en la selección de donantes para trasplante. El nombre del ensayo es descriptivo: se mezclan poblaciones de linfocitos de dos personas en un mismo medio de cultivo celular y se observa si proliferan. Cuando los linfocitos T de un individuo reconocen como extraños los antígenos de histocompatibilidad del otro, se activan, se transforman en blastos y comienzan a dividirse. Cuanto mayor es la disparidad genética en la región HLA, más intensa resulta la proliferación. El descubrimiento fue en parte accidental. En 1963, Barbara Bain y Gruenwald Gruenwald observaron proliferación celular al mezclar leucocitos de sangre periférica de dos donantes en un cultivo, sin comprender de inmediato que era la disparidad HLA la responsable. Ese mismo año, Fritz H. Bach y Kurt Hirschhorn, trabajando de forma independiente en Nueva York, publicaron resultados similares y propusieron el ensayo como herramienta de tipificación histocompatible. Bach introdujo después la variante unidireccional. CML bidireccional. Se mezclan linfocitos de ambos individuos sin tratar. Los dos conjuntos pueden reconocerse mutuamente y proliferar, de modo que el resultado refleja la suma de ambas respuestas. Esta modalidad fue la primera en emplearse, pero tiene el inconveniente de no distinguir cuál de las dos poblaciones reacciona. En el CML unidireccional, uno de los conjuntos se inactiva previamente con mitomicina C o con irradiación gamma, de manera que sus células conservan los antígenos de superficie pero no pueden dividirse. Estas células actúan como estimuladoras, y las del otro individuo, intactas, son las respondedoras. La proliferación se mide a los cinco o siete días mediante la incorporación de timidina tritiada (3H-timidina) al ADN de las células que se están dividiendo. Hoy también se utilizan métodos no radiactivos como la citometría de flujo con marcadores de proliferación. El CML fue durante años el modelo in vitro de referencia para el rechazo del aloinjerto. Se consideraba el equivalente de laboratorio de lo que ocurre cuando los linfocitos T del receptor encuentran las moléculas HLA del donante en el órgano trasplantado. Un CML con baja proliferación entre un paciente y su potencial donante sugería compatibilidad favorable, especialmente cuando los estudios serológicos mostraban identidad en los loci HLA-A y HLA-B pero no podían valorar los antígenos de clase II. La técnica permitió definir funcionalmente el locus HLA-D, antes de que la biología molecular identificase los genes HLA-DR, HLA-DQ y HLA-DP como sus responsables. En la era actual, la tipificación molecular de alta resolución mediante secuenciación del ADN ha desplazado al CML de la práctica clínica rutinaria. Sigue utilizándose, no obstante, en investigación inmunológica y en algunos protocolos de evaluación de la respuesta alogénica del receptor. En la mayoría de los centros de trasplante, la tipificación molecular por secuenciación de ADN ha reemplazado al CML para la selección de donantes. El ensayo clásico requería de cinco a siete días, un plazo difícil de asumir en trasplantes de donante cadáver. Se mantiene en laboratorios de investigación y en protocolos experimentales que estudian la reactividad alogénica. Sobre todo las moléculas HLA de clase II (HLA-DR, HLA-DQ, HLA-DP), expresadas en las células presentadoras de antígeno del individuo estimulador. Los linfocitos T CD4+ del respondedor son los principales encargados de reconocer esas moléculas. Los antígenos de clase I también contribuyen, aunque en menor medida, a la reacción proliferativa. Solo la palabra cultivo. El cultivo microbiológico multiplica bacterias u hongos para identificarlos. El cultivo mixto linfocitario enfrenta células del sistema inmunitario de dos personas para evaluar compatibilidad tisular. Los objetivos, las técnicas y el marco clínico son completamente distintos. Si desea profundizar en conceptos de inmunología y trasplantes, puede consultar:Qué es el cultivo mixto linfocitario
Variantes técnicas del ensayo
Significado inmunológico y aplicación en trasplantes
Preguntas frecuentes
¿Se sigue usando el cultivo mixto linfocitario en la selección de donantes?
¿Qué moléculas reconoce el ensayo?
¿Tiene relación con el cultivo microbiológico?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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