DICCIONARIO MÉDICO
Cuerpo flotante
Los cuerpos flotantes son pequeñas formas oscuras (puntos, hilos, filamentos, telarañas) que el paciente percibe moviéndose en su campo visual, sobre todo al mirar superficies claras y uniformes. No se trata de objetos que hayan entrado en el ojo desde fuera, sino de condensaciones de colágeno que se forman dentro del humor vítreo. El término médico es miodesopsia. La expresión «cuerpo flotante» traduce literalmente lo que el paciente describe: algo que flota ante sus ojos y se desplaza cuando intenta mirarlo de frente. El término técnico, miodesopsia, procede del griego myiodes (μυιώδης, «semejante a una mosca») y opsis (ὄψις, «visión»), de ahí el nombre popular de «moscas volantes». Lo que el paciente ve no son los cuerpos flotantes en sí, sino las sombras que esas condensaciones vítreas proyectan sobre la retina cuando la luz las atraviesa. Conviene subrayar que un cuerpo flotante no es un cuerpo extraño. El cuerpo extraño ocular procede del exterior y se aloja donde no debería estar; el cuerpo flotante, en cambio, se origina en el propio vítreo del paciente y forma parte de su proceso natural de envejecimiento. La confusión entre ambos conceptos es frecuente porque comparten la palabra «cuerpo», pero su naturaleza y su implicación clínica son completamente distintas. El humor vítreo es un hidrogel transparente que ocupa las cuatro quintas partes del volumen ocular. Está compuesto en un 99 % por agua y en el resto por una red de fibras de colágeno tipo II y moléculas de ácido hialurónico que mantienen su consistencia gelatinosa. Con los años, esa red se va desestructurando: algunas zonas se licúan (sinéresis vítrea) y las fibras de colágeno que han perdido su andamiaje se agrupan en filamentos o grumos. Esos agregados son los cuerpos flotantes. El proceso puede acelerarse en personas miopes, en operados de cataratas o tras una inflamación intraocular (uveítis). No se renueva: el vítreo se forma durante la vida embrionaria y es el mismo durante toda la existencia del individuo, un dato que explica por qué la degeneración, una vez iniciada, no retrocede. Cuando la contracción del vítreo avanza lo suficiente, la gelatina puede separarse de la superficie retiniana a la que estaba adherida. Es lo que se denomina desprendimiento vítreo posterior, y constituye la causa más frecuente de aparición brusca de nuevos cuerpos flotantes. El anillo de Weiss (una condensación circular que corresponde a la antigua zona de adherencia peripapilar) es uno de los flotantes más reconocibles tras esta separación. En sí mismo, el desprendimiento vítreo posterior es un fenómeno habitual a partir de los 50 o 60 años. El problema surge cuando, al desprenderse, el vítreo tracciona la retina y produce un desgarro. Un desprendimiento de retina no atendido puede conducir a la pérdida irreversible de visión, razón por la que la aparición súbita de muchos flotantes nuevos, sobre todo si se acompañan de destellos luminosos (fotopsias), obliga a una exploración con dilatación pupilar sin demora. Del griego myiodes (μυιώδης), que significa «parecido a una mosca». La denominación aparece en textos médicos desde la Antigüedad, probablemente porque los filamentos que el paciente ve moverse le recuerdan al vuelo errático de un insecto pequeño. El término técnico, miodesopsia, simplemente une esa raíz con opsis («visión»). No. El cuerpo flotante se forma dentro del propio vítreo del paciente, a partir de fibras de colágeno que se aglutinan con el envejecimiento. El cuerpo extraño es un objeto procedente del exterior (metal, madera, arena) que penetra en el ojo. Comparten la palabra «cuerpo», pero la naturaleza y las consecuencias de cada uno son por completo diferentes. En sentido estricto, no desaparecen: las condensaciones de colágeno siguen estando en el vítreo. Lo que sí ocurre es que el cerebro aprende a ignorarlas con el tiempo, y el paciente deja de percibirlas como una molestia relevante. En casos poco frecuentes, cuando la interferencia con la visión es grave y persistente, existe la opción de la vitrectomía, que consiste en retirar el vítreo y sustituirlo por una solución salina, pero sus riesgos hacen que se reserve para situaciones muy seleccionadas. La inmensa mayoría, no. Son un fenómeno benigno ligado a la edad. La señal de alarma es la aparición brusca de muchos flotantes nuevos, acompañados de destellos de luz o de una sombra que parece cubrir parte del campo visual. Esa combinación puede indicar un desgarro o un desprendimiento de retina, y requiere exploración oftalmológica urgente. Si desea profundizar en conceptos vinculados al cuerpo flotante, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un cuerpo flotante
Degeneración del humor vítreo y formación de opacidades
Relación con el desprendimiento vítreo posterior
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «moscas volantes»?
¿Es lo mismo un cuerpo flotante que un cuerpo extraño del ojo?
¿Desaparecen solos los cuerpos flotantes?
¿Son peligrosos los cuerpos flotantes?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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