DICCIONARIO MÉDICO
Cromátide
Una cromátide (también escrita cromátida) es cada uno de los dos filamentos idénticos de ADN que componen un cromosoma duplicado. Ambas cromátides hermanas permanecen unidas por el centrómero hasta que la división celular las separa y distribuye a las células hijas. El término proviene del inglés chromatid, acuñado a partir de chromatin (cromatina) y el sufijo -id. La raíz última es el griego χρῶμα (chrôma, color), en referencia a la afinidad de estas estructuras por los colorantes empleados en citología. La Real Academia Española admite las variantes cromátida y cromátide; en el uso médico español ambas formas son correctas, aunque cromátide aparece con mayor frecuencia en textos de genética clínica. Para entender qué es una cromátide hay que situarse en un momento concreto del ciclo celular. Antes de que la célula duplique su ADN (es decir, durante la fase G1), cada cromosoma consta de una sola molécula de ADN asociada a proteínas histonas. Tras la fase S, cuando la replicación ha concluido, ese mismo cromosoma contiene ahora dos moléculas de ADN idénticas, cada una empaquetada en su propia cromátide. Las dos cromátides resultantes reciben el nombre de cromátides hermanas porque son copias exactas. Cada cromátide contiene una única molécula de ADN de doble cadena, enormemente compactada gracias a sucesivos niveles de enrollamiento. El primer nivel es el nucleosoma: la doble hélice de ADN se enrolla alrededor de octámeros de proteínas histonas (H2A, H2B, H3 y H4), y el conjunto forma una estructura que recuerda a un collar de cuentas. Sobre esa fibra nucleosómica actúan niveles adicionales de plegamiento que, en el momento de la división celular, logran reducir la longitud de la molécula unas diez mil veces. El punto de unión entre las dos cromátides hermanas es el centrómero, una región cromosómica especializada donde se ensambla el cinetocoro (el complejo proteico al que se anclan los microtúbulos del huso mitótico). La posición del centrómero divide a cada cromátide en dos brazos de longitud variable: el brazo corto (p) y el brazo largo (q). En los extremos de cada cromátide se sitúan los telómeros, secuencias repetitivas que protegen los extremos del cromosoma frente a la degradación. En la mitosis, las cromátides hermanas se mantienen cohesionadas desde la fase S hasta la anafase, momento en el que las cohesinas (proteínas que las mantienen unidas) se degradan y los microtúbulos del huso las traccionan hacia polos opuestos de la célula. Una vez separadas, cada cromátide pasa a ser un cromosoma independiente en la célula hija. Ese tránsito de "mitad de un cromosoma duplicado" a "cromosoma completo de la célula hija" es puramente terminológico: la molécula de ADN no cambia, solo cambia el nombre que recibe. La meiosis añade una capa de complejidad. Durante la meiosis I, las cromátides hermanas no se separan: lo que se separan son los cromosomas homólogos, cada uno formado todavía por sus dos cromátides. Es en la meiosis II cuando las cromátides hermanas se individualizan, de manera análoga a lo que ocurre en la mitosis. Antes de esa separación, sin embargo, ha tenido lugar el sobrecruzamiento o crossing-over entre cromátides de cromosomas homólogos, un mecanismo que genera variabilidad genética al intercambiar segmentos de ADN entre cromátides no hermanas. Cuando las cromátides hermanas no se separan correctamente durante la anafase, se produce un fenómeno llamado no disyunción. El resultado es que una célula hija recibe dos copias del cromosoma afectado y la otra, ninguna. Si esto ocurre en la meiosis y el gameto resultante participa en la fecundación, el embrión puede presentar aneuploidías (un número anormal de cromosomas). La trisomía 21, responsable del síndrome de Down, es el ejemplo más conocido de una consecuencia clínica derivada de un error en la separación de cromátides o de cromosomas homólogos durante la formación de los gametos. Del inglés chromatid, formado sobre chromatin (cromatina) con el sufijo -id. La raíz es el griego χρῶμα (chrôma, color), porque las primeras observaciones de estas estructuras se hicieron gracias a la capacidad de la cromatina para captar colorantes histológicos. La RAE registra tanto cromátida como cromátide. No exactamente, aunque se trata de la misma molécula de ADN en momentos diferentes. Antes de la replicación, un cromosoma consta de una sola cromátide. Tras la replicación, el cromosoma duplicado está formado por dos cromátides hermanas unidas por el centrómero. Cuando se separan en la anafase, cada cromátide pasa a llamarse cromosoma. Es un error frecuente, pero se refieren a cosas distintas. La cromatina es el complejo de ADN y proteínas histonas que ocupa el núcleo celular durante la interfase, cuando los cromosomas están descondensados y no son visibles al microscopio óptico. La cromátide es una estructura visible durante la división celular, resultado de la condensación máxima de esa cromatina. Se produce lo que se denomina no disyunción: una célula hija recibe copias de más y la otra, de menos. En la meiosis, esto puede dar lugar a gametos con un cromosoma extra o uno de menos, lo que, si se produce la fecundación, origina aneuploidías como la trisomía 21 (síndrome de Down) o la monosomía X (síndrome de Turner). Si desea profundizar en conceptos asociados a la cromátide, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una cromátide
Estructura y organización molecular
Comportamiento de las cromátides en la mitosis y la meiosis
Consecuencias de la separación incorrecta
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cromátide?
¿Cromátide y cromosoma son lo mismo?
¿Se puede confundir cromátide con cromatina?
¿Qué ocurre si las cromátides no se separan bien?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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