DICCIONARIO MÉDICO

Criminalística

La criminalística es la disciplina científica que se ocupa de recoger, preservar, analizar e interpretar las evidencias materiales relacionadas con un hecho presuntamente delictivo. Su objetivo es reconstruir cómo, cuándo, dónde y con qué medios se cometió un acto, y aportar pruebas objetivas al proceso judicial. Se encuadra dentro de las ciencias forenses y guarda una relación estrecha, aunque diferente, con la criminología.

Qué es la criminalística

El término procede del latín crimen, criminis ('acusación', 'delito') y del sufijo griego -ιστική (-istiké), que denota arte o técnica aplicada. La palabra fue acuñada por el jurista austriaco Hans Gross en 1893, cuando publicó su Handbuch für Untersuchungsrichter als System der Kriminalistik (Manual del juez de instrucción como sistema de criminalística). Gross, que era juez en Graz, llevaba más de veinte años convencido de que resolver causas penales exigía algo más que conocer los códigos: hacían falta métodos científicos aplicados a las pruebas físicas. Su manual supuso el acta de nacimiento formal de la disciplina.

En español, la RAE define la criminalística como el «estudio de los indicios de un hecho criminal con el fin de determinar todos los datos posibles relativos a la víctima o al criminal». Esa orientación práctica hacia el indicio material es lo que separa a la criminalística de la criminología, que se ocupa más bien de las causas sociales y psicológicas del delito.

Áreas de trabajo y vinculación con la medicina

Aunque la criminalística nació en el ámbito jurídico, sus ramificaciones tocan directamente la medicina. La patología forense determina la causa y las circunstancias de la muerte; la toxicología forense identifica sustancias en muestras biológicas; la dactiloscopia (una de las precursoras históricas de la disciplina) se apoya en la anatomía de las crestas papilares de la piel. La tanatología y la necropsia completan el abanico de técnicas que comparten territorio entre la medicina y la investigación penal.

A estas ramas clásicas se han sumado, en las últimas décadas, la genética forense (análisis de ADN), la entomología forense (estudio de insectos en restos cadavéricos para estimar intervalos post mortem) y la informática forense. Cada una aporta un tipo de evidencia distinto, pero todas comparten un principio operativo: la cadena de custodia, que garantiza la integridad de la prueba desde su recogida hasta su presentación ante el tribunal.

De Gross a la criminalística contemporánea

Antes de que Gross sistematizara la disciplina, los precedentes se remontan al siglo XVII, cuando los médicos empezaron a participar en procedimientos judiciales, aportando observaciones sobre las heridas y la causa de la muerte. La medicina forense fue, de hecho, el terreno del que brotó la criminalística.

En 1912, el propio Gross fundó en la Universidad de Graz el primer instituto universitario de criminalística del mundo. La disciplina se expandió rápidamente por Europa y América Latina. Hoy, el trabajo criminalístico se desarrolla tanto en el lugar de los hechos (la llamada criminalística de campo, que se ocupa del procesamiento de la escena) como en el laboratorio (criminalística de laboratorio, donde se analizan las muestras con técnicas instrumentales).

Diferenciación con la criminología

La pregunta más frecuente en torno a la criminalística es en qué se distingue de la criminología. La diferencia no es de grado sino de naturaleza. La criminalística se pregunta cómo ocurrió un hecho y quién pudo cometerlo, basándose en pruebas materiales. La criminología, en cambio, se pregunta por qué ocurren los delitos, qué factores sociales, psicológicos o económicos los explican, y cómo prevenirlos. Son dos lentes distintas aplicadas al mismo fenómeno.

Gross acuñó «criminalística» en 1893. El término «criminología» lo había creado ocho años antes el jurista napolitano Raffaele Garofalo, en 1885. Ambas disciplinas comparten raíz latina, pero se constituyeron como campos separados desde el principio.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra criminalística?

Del latín crimen, criminis ('delito') y el sufijo de raíz griega -ística, que indica disciplina técnica o aplicada. Fue el juez austriaco Hans Gross quien empleó por primera vez el término en 1893, en su manual dirigido a jueces de instrucción.

¿Es lo mismo criminalística que ciencias forenses?

No exactamente. La criminalística forma parte de las ciencias forenses, pero no las agota. «Ciencias forenses» es un paraguas más amplio que incluye también la psicología forense, la psiquiatría forense, la antropología forense y otras especialidades que no necesariamente analizan evidencia material en el sentido estricto de la criminalística.

¿La criminalística tiene relación con la medicina?

Sí, y muy directa. La patología forense, la toxicología y la tanatología son ramas médicas que aportan pruebas de primera importancia a la investigación criminalística. La propia disciplina nació de la mano de la medicina forense en el siglo XVII, cuando los médicos empezaron a intervenir en procesos judiciales.

¿Qué diferencia hay entre criminalística y criminología?

La criminalística analiza las evidencias físicas para reconstruir cómo se cometió un delito concreto. La criminología estudia las causas y los factores sociales del comportamiento delictivo, con el fin de comprenderlo y prevenirlo. Una trabaja con pruebas materiales; la otra, con modelos explicativos de la conducta.

Referencias

  1. Real Academia Española. Criminalística. Diccionario de la lengua española.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Peritaje médico.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Medicina forense. MedlinePlus en español.
  4. Crimipedia (Universidad Miguel Hernández). Criminología (I): concepto, objeto de estudio y entidad científica.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la criminalística, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Criminología: ciencia social que estudia las causas del delito, la conducta del delincuente, la víctima y los mecanismos de control social.
  • Forense: relativo al foro o a la administración de justicia; designa al profesional que aplica conocimientos médicos o científicos en el ámbito judicial.
  • Patología forense: rama de la medicina que investiga la causa y las circunstancias de la muerte en contextos judiciales.
  • Toxicología: disciplina que estudia los efectos nocivos de las sustancias químicas sobre los organismos vivos.
  • Dactiloscopia: técnica de identificación basada en el estudio de los dibujos de las crestas papilares de los dedos.
  • Necropsia: examen post mortem del cuerpo para establecer las causas del fallecimiento.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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