DICCIONARIO MÉDICO

Craneoplastia

La craneoplastia es la intervención quirúrgica destinada a reparar un defecto de la bóveda del cráneo. Se emplea para restituir la protección mecánica del encéfalo, recuperar la estética facial y, en muchos casos, aliviar el llamado síndrome del paciente trepanado.

Qué es la craneoplastia

El término combina el griego κρανίον (kraníon, cráneo) con πλαστική (plastiké, modelado, formación), la misma raíz que da nombre a la cirugía plástica. En sentido literal, craneoplastia significa "modelado del cráneo". La voz aparece en la terminología quirúrgica desde finales del siglo XIX, al consolidarse las técnicas de apertura craneal que generaban defectos óseos susceptibles de reparación.

Un defecto craneal puede originarse tras una craniectomía descompresiva (cuando el cirujano retira el colgajo óseo y no lo repone de inmediato), tras la resección de un tumor que infiltra el hueso, por un traumatismo con pérdida de sustancia ósea o, más raramente, por defectos congénitos. Sea cual sea la causa, el cerebro queda cubierto únicamente por las meninges y los tejidos blandos del cuero cabelludo, lo que lo expone a riesgos mecánicos y puede alterar la hemodinámica cerebral.

De la placa de oro incaica al PEEK impreso en 3D

La historia de la craneoplastia se remonta más de 4.000 años. Estudios arqueológicos documentan que poblaciones preincaicas del Perú utilizaban láminas de oro para cubrir defectos craneales posteriores a trepanaciones rituales. En las islas del Pacífico Sur, algunos pueblos emplearon cáscara de coco con el mismo fin. Son testimonios tempranos de una preocupación que no ha cambiado: restaurar la integridad de la bóveda craneal tras abrirla.

Ya en el siglo XX, los injertos óseos autólogos (calota contralateral, costilla) se convirtieron en la opción preferente, sobre todo en pacientes pediátricos, porque el hueso vivo se integra con el crecimiento craneofacial del niño. Para defectos extensos en adultos, los materiales aloplásticos fueron ganando terreno: el metilmetacrilato (PMMA), las mallas de titanio, la hidroxiapatita y, desde los años 2000, el poliéter éter cetona (PEEK). La fabricación mediante impresión 3D a partir de tomografías computarizadas ha permitido diseñar prótesis a medida que reproducen con fidelidad la curvatura original del cráneo del paciente.

El momento de la reconstrucción

No existe un consenso universal sobre el intervalo ideal entre la craniectomía y la craneoplastia. En traumatismos, la mayoría de los grupos esperan entre tres y seis meses para que remitan el edema y el riesgo de infección. Si la craniectomía se realizó en cirugía limpia (por ejemplo, tras resecar un tumor benigno), algunos centros reponen el colgajo en un plazo más corto, siempre que las condiciones del paciente lo permitan.

Retrasar la craneoplastia no es inocuo. El síndrome del paciente trepanado agrupa un conjunto de molestias (cefalea postural, fatiga cognitiva, sensación de hundimiento en la zona del defecto) que mejoran de forma llamativa una vez restituida la bóveda craneal. Se ha demostrado también que la reposición del colgajo mejora el flujo sanguíneo cerebral regional y la dinámica del líquido cefalorraquídeo.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra craneoplastia?

De las raíces griegas κρανίον (cráneo) y πλαστική (modelado). La terminación -plastia aparece en muchas intervenciones reconstructivas: rinoplastia, artroplastia, valvuloplastia.

¿Es lo mismo craneoplastia que craneotomía?

No. La craneotomía abre el cráneo retirando un colgajo óseo que se repone en la misma cirugía. La craneoplastia, en cambio, reconstruye un defecto craneal que ya existe, a menudo semanas o meses después de una craniectomía.

¿Con qué materiales se repara el cráneo?

Depende del tamaño del defecto, la edad del paciente y las condiciones locales. Las opciones incluyen hueso autólogo (calota, costilla), titanio, metilmetacrilato (PMMA), hidroxiapatita y PEEK. En pacientes pediátricos se prefiere el hueso propio por su capacidad de integración con el crecimiento craneal.

Referencias

  1. Zúñiga-Ríos S, Hermosillo-Sandoval JM. Reconstrucción craneal con biomateriales: revisión histórica y estado actual. Rev Esp Cir Oral Maxilofac. 2007;29(2):79-89.
  2. Palacios-Zertuche J, Cardona-De la Garza EA, Montante-Montes de Oca D et al. Craneoplastia en deformidad postraumática y postquirúrgica, 18 años de experiencia. Cir Plast Iberolatinoam. 2017;43(2):157-164.
  3. Escobar-de la Garma VH, Meza-López JL, Moreira-Soares JM. Reconstrucción craneal con implante personalizado. Rev Esp Cir Oral Maxilofac. 2011;33(1):40-44.
  4. MedlinePlus en español. Alta tras cirugía del cerebro.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la craneoplastia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Craneotomía: apertura quirúrgica del cráneo con reposición del colgajo óseo en la misma intervención.
  • Craneótomo: sierra quirúrgica diseñada para cortar el hueso craneal sin lesionar la duramadre.
  • Trepanación: perforación del cráneo, procedimiento con más de 5.000 años de antigüedad.
  • Cráneo: estructura ósea que aloja y protege el encéfalo.
  • Hidrocefalia: acumulación de líquido cefalorraquídeo que puede requerir intervención neuroquirúrgica.

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