DICCIONARIO MÉDICO
Trepanación
La trepanación es la perforación de un orificio en el cráneo, o en otro hueso, mediante un trépano u otro instrumento quirúrgico, con fines terapéuticos, diagnósticos o de acceso a estructuras internas. Es una de las intervenciones quirúrgicas más antiguas documentadas, con evidencia arqueológica que se remonta al Neolítico y una tasa de supervivencia sorprendentemente alta para su época. El sustantivo procede del verbo trepanar, derivado a su vez de trépano, voz tomada del latín trepanum y este del griego trýpanon, "instrumento para taladrar". Según el Diccionario histórico de la lengua española, trepanación se documenta por primera vez hacia 1450 en el Arte complida de cirugía, la traducción castellana de la obra de Lanfranco de Milán conservada en un manuscrito de la Biblioteca Nacional de España, con el sentido que conserva hoy: la perforación del cráneo o de otro hueso con el trépano. La misma fuente registra dos acepciones adicionales, ajenas a la neurocirugía. Desde 1869 la voz nombra también la incisión practicada en la córnea o la esclerótica con un trépano, uso que sigue vigente en oftalmología. Y desde 1909 designa, fuera ya del ámbito médico, la perforación de formaciones rocosas o grandes masas de tierra en minería y construcción; una coincidencia terminológica, no una extensión de significado clínico. La práctica es muchísimo más antigua que la palabra que la nombra. Se han identificado cráneos trepanados del Neolítico en yacimientos de Europa, el norte de África, Asia y América del Sur, algunos con signos de regeneración ósea en el borde del orificio que demuestran que el paciente sobrevivió a la intervención. Según una revisión publicada en Neurología, el porcentaje de supervivientes en estas series prehistóricas podía alcanzar entre el 80 y el 90 %; cuando se producía la muerte, la causa solía ser la infección posoperatoria, no la técnica en sí. Hipócrates de Cos, en su tratado Sobre las heridas de la cabeza, clasificó las fracturas craneales y precisó en cuáles convenía trepanar. Celso describió en el siglo I el instrumental empleado, y Galeno recomendó la técnica para aliviar la presión y el dolor tras una fractura. El interés científico moderno por las trepanaciones prehistóricas nació de un hallazgo concreto: entre 1863 y 1865 el diplomático estadounidense Ephraim G. Squier adquirió en Cuzco un fragmento de cráneo con una abertura rectangular y lo llevó a París para que lo examinara Paul Broca. Este determinó en 1867 que el corte era quirúrgico y que el paciente había sobrevivido cerca de quince días tras la operación, la primera trepanación prehistórica reconocida como practicada sobre un ser vivo. Broca no se limitó a la anatomía comparada: en 1876 realizó él mismo una trepanación terapéutica, drenando un absceso cerebral en un paciente afásico, en lo que se considera la primera intervención neuroquirúrgica basada en la teoría de la localización cortical de funciones. El hallazgo de Squier había abierto, sin proponérselo, todo un campo de estudio. En la neurocirugía actual, trepanación equivale al llamado agujero de trépano (burr hole): una abertura pequeña, practicada con un taladro quirúrgico, que suele emplearse para introducir un catéter, un electrodo o un drenaje, o como paso previo a una apertura mayor. Cuando la intervención requiere retirar un fragmento óseo más amplio y este se recoloca al final de la cirugía, el procedimiento se llama craneotomía; si el fragmento no se repone de inmediato, se habla de craniectomía, y su reconstrucción posterior corresponde a la craneoplastia. Los tres procedimientos comparten instrumental y principio. Se distinguen por el tamaño de la apertura y por si el hueso se reintegra o no de manera inmediata. La segunda acepción histórica de trepanación, la oftalmológica, sigue teniendo aplicación práctica. En la queratoplastia penetrante, el tipo más antiguo de trasplante de córnea, se emplea un trépano circular para recortar, tanto en el ojo del donante como en el del receptor, un disco de tejido de bordes cilíndricos que después se sutura en su lugar. Del latín trepanum y este del griego trýpanon, "taladro". La forma castellana se documenta ya en 1450, en una traducción de cirugía medieval, con el mismo sentido craneal que conserva hoy. Con más frecuencia de la que suele suponerse. El hueso neoformado en el borde de muchos cráneos arqueológicos demuestra supervivencia, con cifras que en algunas series prehistóricas rondan el 80-90 %. No exactamente. La trepanación clásica es la apertura de un orificio pequeño; la craneotomía retira y luego repone un fragmento óseo mayor, y la craniectomía lo hace sin reponerlo de inmediato. Sí. La misma palabra designa, desde el siglo XIX, la incisión circular que se practica en la córnea durante determinados trasplantes oculares, un uso documentado y vigente en oftalmología.Qué es la trepanación
De las trepanaciones prehistóricas a la neurocirugía moderna
Trepanación, craneotomía y craniectomía
El trépano fuera de la neurocirugía
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra trepanación?
¿Sobrevivía la gente a una trepanación en la Prehistoria?
¿Es lo mismo trepanación que craneotomía?
¿Se usa la trepanación fuera del cerebro?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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