DICCIONARIO MÉDICO
Corteza cerebelosa
La corteza cerebelosa es el manto de sustancia gris que recubre toda la superficie del cerebelo. Se organiza en tres capas (molecular, de células de Purkinje y granulosa) cuya arquitectura se mantiene uniforme en toda su extensión. La corteza cerebral, en cambio, presenta variaciones laminares según la región. El término combina corteza (del latín cortex, corticis, la capa externa de un órgano) con el adjetivo cerebelosa, derivado de cerebellum, diminutivo latino de cerebrum. Cerebelo significa, pues, "cerebro pequeño", y su corteza constituye la superficie gris que lo envuelve. Al corte, el cerebelo muestra un patrón de ramificaciones de sustancia blanca recubiertas por la corteza gris que recuerda las nervaduras de una hoja. Los anatomistas clásicos llamaron a esta imagen arbor vitae (árbol de la vida). En su interior se alojan los núcleos cerebelosos profundos (fastigio, interpósito y dentado), hacia los cuales converge la información procesada por la corteza. La capa granulosa, la más profunda, contiene una concentración muy alta de células granulosas, que son las neuronas más pequeñas y más numerosas de todo el sistema nervioso central. Sus axones ascienden hasta la capa molecular, donde se bifurcan en fibras paralelas que recorren las folias del cerebelo en sentido longitudinal. Comparten esta capa las células de Golgi tipo II y los glomérulos sinápticos, estructuras esféricas donde confluyen las terminaciones de las fibras musgosas procedentes de la protuberancia y la médula espinal. Entre la capa granulosa y la molecular se dispone una hilera única de neuronas de gran tamaño: las células de Purkinje. Descritas por el anatomista checo Jan Evangelista Purkyně en la primera mitad del siglo XIX, poseen un árbol dendrítico aplanado, perpendicular al eje de la folia, que se expande en la capa molecular hasta alcanzar dimensiones que no tienen equivalente en ninguna otra neurona del sistema nervioso central. Cada célula de Purkinje puede recibir sinapsis de hasta 200 000 fibras paralelas. Su axón, de naturaleza inhibidora (GABAérgica), es la única salida que la corteza cerebelosa tiene hacia los núcleos profundos del cerebelo. La capa molecular ocupa la posición más externa. Está relativamente despoblada de somas neuronales, aunque alberga dos tipos de interneuronas inhibidoras: las células estrelladas, cercanas a la superficie, y las células en cesta, próximas a la capa de Purkinje. El grueso de su volumen lo llenan las dendritas de las células de Purkinje y las fibras paralelas que las atraviesan. La corteza cerebelosa recibe información por dos vías principales. Las fibras musgosas, que proceden de los núcleos pontinos y de la médula espinal, terminan en los glomérulos de la capa granulosa y transmiten señales excitadoras a las células granulosas. Desde allí, la información asciende por las fibras paralelas hasta las dendritas de las células de Purkinje. Las fibras trepadoras constituyen la otra aferencia. Nacen exclusivamente en la oliva inferior del bulbo raquídeo, atraviesan la capa granulosa sin hacer sinapsis en ella y se enrollan alrededor de las dendritas de una célula de Purkinje, estableciendo un contacto sináptico muy potente. El contraste con las fibras paralelas es llamativo: cada fibra trepadora contacta con una sola célula de Purkinje, y cada célula de Purkinje recibe aferencias de una sola fibra trepadora. Esa relación uno a uno no se da en las fibras paralelas. De la combinación del latín cortex (capa externa de un órgano) con cerebellum, diminutivo de cerebrum. En sentido literal, se refiere a la cubierta gris del "cerebro pequeño". En prácticamente todo. La corteza cerebral tiene seis capas en su región neocortical y varía regionalmente. La cerebelosa posee tres capas cuya disposición es idéntica en toda la superficie del cerebelo. Los tipos neuronales son distintos, y también las funciones: la corteza cerebral gestiona la cognición y la percepción; la cerebelosa interviene en la coordinación del movimiento, el equilibrio y ciertos procesos de aprendizaje motor. La única coincidencia relevante es que ambas son sustancia gris dispuesta en la periferia de sus respectivas estructuras. Jan Evangelista Purkyně, fisiólogo y anatomista checo nacido en 1787. Las describió en la década de 1830. Purkyně fue también pionero en el uso del micrótomo para la obtención de cortes histológicos finos, herramienta que le permitió observar estas neuronas con un nivel de detalle inédito para la época. Sí. El consumo crónico de alcohol puede provocar una degeneración selectiva de las células de Purkinje, especialmente en el vermis del cerebelo. Esa pérdida neuronal se manifiesta clínicamente como ataxia de la marcha y dificultades para la coordinación. Si desea profundizar en la anatomía del cerebelo y en conceptos vinculados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la corteza cerebelosa
Tres capas con funciones diferenciadas
Circuitos aferentes: fibras musgosas y trepadoras
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre corteza cerebelosa?
¿En qué se diferencia de la corteza cerebral?
¿Quién descubrió las células de Purkinje?
¿La corteza cerebelosa se daña con el alcohol?
Referencias
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