DICCIONARIO MÉDICO
Corectopia
La corectopia es una anomalía ocular en la que la pupila no ocupa su posición habitual en el centro del iris, sino que aparece desplazada hacia un lado. Puede ser congénita (presente desde el nacimiento) o adquirida (por traumatismo, cirugía o enfermedad ocular). Su relevancia clínica depende del grado de desplazamiento y de las alteraciones asociadas del segmento anterior del ojo. El término se compone de dos raíces griegas: κόρη (kórē, «muchacha», «pupila») y ἐκτοπία (ektopía, «fuera de lugar»), formada a su vez por ἐκ (ek, «fuera de») y τόπος (tópos, «lugar»). Literalmente designa una pupila fuera de su sitio. La primera documentación del neologismo se registra en alemán en 1834 (Corectopia), y desde entonces se incorporó a la terminología oftalmológica internacional sin variaciones. En condiciones normales, la pupila se sitúa ligeramente nasal e inferior al centro geométrico del iris. Se considera corectopia cuando ese desplazamiento supera el rango fisiológico y resulta perceptible en la exploración con lámpara de hendidura. El desplazamiento puede ser leve (apenas milimétrico) o lo bastante marcado como para alterar la entrada de luz al ojo y provocar deslumbramiento, aberraciones ópticas o diplopía monocular. Cuando la corectopia está presente desde el nacimiento, el desplazamiento suele dirigirse en sentido nasal y es habitualmente bilateral, aunque su magnitud puede diferir entre ambos ojos. La variante congénita más conocida es la ectopia lentis et pupillae: la pupila y el cristalino se desplazan en direcciones opuestas, un hallazgo que apunta a anomalías del desarrollo del mesénquima periocular. Esta combinación se observa en el espectro de la anomalía de Axenfeld-Rieger, un grupo de malformaciones del segmento anterior con riesgo aumentado de glaucoma. Las formas adquiridas obedecen a mecanismos distintos. Un traumatismo contuso puede desgarrar las fibras del esfínter pupilar y traccionar la pupila hacia la zona lesionada. Tras cirugía de catarata, una brida vítrea adherida a la incisión corneal tira del borde pupilar y deforma su contorno. Las sinequias posteriores (adherencias entre el iris y la cápsula anterior del cristalino), frecuentes tras episodios de uveítis, constituyen otra causa habitual. El síndrome endotelial iridocorneal (ICE) representa un caso particular: una membrana endotelial anómala prolifera sobre la superficie del iris y contrae el tejido, desplazando progresivamente la pupila. De las raíces griegas κόρη (kórē, «pupila») y ἐκτοπία (ektopía, «fuera de lugar»). Se documentó por primera vez en alemán en 1834, a partir del modelo de la palabra ectopia, que ya se usaba para designar la posición anómala de cualquier órgano. No necesariamente. Desplazamientos leves pueden pasar inadvertidos y no alterar la agudeza visual. Cuando el desplazamiento es mayor, la luz entra al ojo por una zona periférica del cristalino y puede generar deslumbramiento o imágenes dobles en un mismo ojo. No. La aniridia implica la ausencia total o casi total del iris, mientras que en la corectopia el iris está presente y es morfológicamente normal, pero la pupila se halla descentrada. Son anomalías diferentes del segmento anterior, aunque ambas pueden alterar el control de la cantidad de luz que llega a la retina. Si desea profundizar en conceptos asociados a la corectopia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la corectopia
Formas congénitas y adquiridas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra corectopia?
¿La corectopia siempre afecta a la visión?
¿Es lo mismo corectopia que aniridia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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