DICCIONARIO MÉDICO
Corea de Huntington
La corea de Huntington es un trastorno neurodegenerativo hereditario de transmisión autosómica dominante, causado por una expansión anómala de repeticiones del trinucleótido CAG en el gen HTT del cromosoma 4. La corea (movimientos involuntarios, breves e irregulares) constituye su manifestación motora más reconocible, aunque la enfermedad abarca también alteraciones cognitivas y psiquiátricas. Su prevalencia en poblaciones de origen europeo se sitúa en torno a 5-10 casos por cada 100 000 habitantes. El nombre rinde homenaje a George Huntington (1850-1916), un médico rural de East Hampton, en Long Island (Nueva York), que publicó el 13 de abril de 1872 su artículo «On Chorea» en The Medical and Surgical Reporter de Filadelfia. No era la primera descripción médica de una corea hereditaria, pero sí la más completa de su época: Huntington identificó con precisión el carácter hereditario de la enfermedad, su aparición en la edad adulta y la tendencia a la demencia. El propio William Osler la consideró una de las descripciones clínicas más concisas y precisas de la literatura médica. Huntington conocía la enfermedad desde niño. Su padre y su abuelo, ambos médicos en la misma localidad, habían registrado en sus cuadernos clínicos varias familias afectadas a lo largo de generaciones. Cuando George presentó su artículo ante la Meigs and Mason Academy of Medicine, con apenas 21 años, llevaba décadas de observación familiar acumulada. El término «corea de Huntington» se impuso rápidamente en la literatura; solo a finales del siglo XX empezó a preferirse «enfermedad de Huntington», dado que no todos los pacientes presentan movimientos coreicos. En 1993, un consorcio internacional localizó la mutación responsable en el brazo corto del cromosoma 4 (4p16.3). El gen HTT codifica la proteína huntingtina, cuya función normal todavía no se comprende por completo, aunque se le atribuyen papeles en el transporte vesicular y la señalización intracelular. La mutación consiste en una expansión del triplete citosina-adenina-guanina (CAG) dentro del exón 1 del gen. En personas sanas, la secuencia se repite habitualmente entre 10 y 26 veces. Cuando el número de repeticiones alcanza 36 o más, la proteína resultante adopta una conformación anómala que se agrega en inclusiones intranucleares y provoca toxicidad neuronal progresiva, con pérdida preferente de las neuronas espinosas medianas del estriado (núcleo caudado y putamen). Existe una correlación inversa entre el número de repeticiones y la edad de inicio: a mayor número de repeticiones CAG, más temprana la aparición de la enfermedad. Los casos juveniles (antes de los 20 años), poco frecuentes, suelen asociarse a expansiones superiores a 60 repeticiones y tienden a heredarse por vía paterna, porque la espermatogénesis favorece la amplificación del triplete. Es lo que se conoce como anticipación genética. Al tratarse de un trastorno autosómico dominante, cada descendiente de un progenitor portador tiene un 50 % de probabilidades de heredar la copia expandida del gen. Quien no la hereda no puede transmitirla a su descendencia. El test genético predictivo, disponible desde mediados de los años noventa, permite conocer el estado de portador antes de la aparición de cualquier manifestación clínica. Sin embargo, la decisión de realizarlo plantea dilemas éticos que las guías internacionales de asesoramiento genético abordan con protocolos de acompañamiento psicológico previo y posterior al resultado. La penetrancia es completa cuando las repeticiones superan las 39: prácticamente todos los portadores desarrollarán la enfermedad si viven lo suficiente. Hay una franja intermedia, entre 36 y 39 repeticiones, con penetrancia incompleta (el riesgo existe, pero no es absoluto). Y un rango de premutación, entre 27 y 35, en el que el portador no enferma, pero puede transmitir a sus hijos una expansión mayor. La huntingtina mutada forma agregados intracelulares que interfieren con la transcripción génica, la homeostasis del calcio y el transporte axonal. Las neuronas del estriado que utilizan GABA como neurotransmisor y participan en la vía indirecta de los ganglios basales son las primeras en degenerar. Al perderse esta población neuronal, la vía indirecta deja de ejercer su efecto frenador sobre el tálamo, y la corteza motora recibe una facilitación excesiva que se traduce en movimientos coreicos. Con el avance de la enfermedad, la degeneración se extiende a la vía directa y a la corteza cerebral, lo que explica la transición clínica desde la corea pura hacia la rigidez, la bradicinesia y la demencia que caracterizan las fases avanzadas. Las técnicas de neuroimagen muestran una atrofia progresiva del núcleo caudado que puede detectarse años antes de la aparición de las primeras manifestaciones motoras. De George Huntington, médico estadounidense que la describió en 1872 en su artículo «On Chorea». Aunque otros médicos habían observado formas hereditarias de corea antes que él, la descripción de Huntington fue la que fijó la enfermedad como entidad clínica diferenciada en la literatura neurológica. Estrictamente, sí. «Corea de Huntington» fue el nombre original; «enfermedad de Huntington» es el preferido en la actualidad porque refleja mejor la complejidad del cuadro, que no se limita a la corea sino que incluye deterioro cognitivo y alteraciones psiquiátricas. Depende del número de repeticiones CAG. Con 40 o más repeticiones la penetrancia es completa. En la franja de 36 a 39, el riesgo existe pero no todos los portadores llegan a manifestar la enfermedad a lo largo de su vida. Sí. A mayor número de repeticiones CAG, más temprana tiende a ser la aparición de los primeros movimientos anormales y del deterioro cognitivo. Las formas juveniles, con debut antes de los 20 años, se asocian a expansiones muy grandes (por encima de 60 repeticiones) y suelen heredarse del padre. Si desea profundizar en conceptos asociados a la enfermedad de Huntington, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la corea de Huntington
El gen HTT y la expansión de repeticiones CAG
Transmisión hereditaria y asesoramiento genético
Neurodegeneración del estriado
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de la enfermedad?
¿Es lo mismo corea de Huntington que enfermedad de Huntington?
¿Puede una persona portadora no desarrollar la enfermedad?
¿Existe relación entre el número de repeticiones y la edad de inicio?
Referencias
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