DICCIONARIO MÉDICO
Cor pulmonale
El cor pulmonale es la alteración estructural y funcional del ventrículo derecho provocada por un aumento de la presión en la circulación pulmonar. Su origen debe estar en una enfermedad respiratoria o vascular pulmonar; cuando la sobrecarga del ventrículo derecho se debe a cardiopatía izquierda o a defectos congénitos, no se clasifica como cor pulmonale. La expresión latina combina cor ("corazón") con pulmonale ("pulmonar") y se traduce literalmente como "corazón pulmonar". La locución sigue empleándose sin traducir en la mayor parte de las lenguas médicas, probablemente porque las alternativas vernáculas resultan menos precisas. Desde el punto de vista anatómico, lo que define al cor pulmonale es la respuesta del ventrículo derecho a una poscarga anormalmente elevada. En condiciones normales, este ventrículo trabaja contra presiones bajas: la circulación pulmonar ofrece poca resistencia. Cuando una enfermedad del pulmón o de sus vasos eleva esa resistencia de forma sostenida, el ventrículo se ve obligado a generar una fuerza de contracción mayor. La pared ventricular se engrosa (hipertrofia) y, si la sobrecarga persiste, la cavidad acaba dilatándose y perdiendo capacidad contráctil. El concepto fue delimitado de forma operativa a mediados del siglo XX. Un comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud propuso en 1963 una definición que, con ligeras variaciones, sigue vigente: hipertrofia del ventrículo derecho consecutiva a enfermedades que afectan la función o la estructura del pulmón, excluidas aquellas en que la alteración pulmonar sea resultado de una cardiopatía izquierda. El nexo entre pulmón y corazón derecho es la hipertensión pulmonar. Tres vías conducen a ella de forma preferente. La primera es la hipoxia alveolar crónica: cuando los alvéolos reciben poco oxígeno, las arteriolas pulmonares se contraen por reflejo (vasoconstricción hipóxica), un fenómeno descrito ya en 1946 por Euler y Liljestrand. Si la hipoxia se mantiene semanas o meses, la vasoconstricción sostenida induce remodelado de la pared arteriolar con proliferación de músculo liso y depósito de colágeno, lo que convierte una respuesta funcional en una obstrucción fija. La segunda vía es la destrucción del lecho vascular pulmonar. Procesos como el enfisema o la fibrosis pulmonar reducen la superficie capilar disponible; al tener que circular el mismo volumen de sangre por menos vasos, la presión se eleva. Existe una tercera posibilidad, menos gradual: la obstrucción aguda. Un tromboembolismo pulmonar masivo puede bloquear de golpe una fracción considerable del circuito pulmonar, y el ventrículo derecho, que no ha tenido tiempo de hipertrofiarse, se dilata bruscamente. Es el cor pulmonale agudo. Cor pulmonale crónico. Es la forma habitual. Se desarrolla a lo largo de meses o años, casi siempre sobre un terreno de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, fibrosis pulmonar, cifoescoliosis grave o hipertensión arterial pulmonar primaria. El ventrículo derecho se hipertrofia progresivamente; cuando su reserva contráctil se agota, aparece insuficiencia cardíaca derecha con edemas, congestión hepática y distensión yugular. Cor pulmonale agudo. Se presenta de forma súbita, habitualmente por tromboembolismo pulmonar masivo. El ventrículo derecho se dilata sin hipertrofiarse porque no ha dispuesto de tiempo para la adaptación. Es una urgencia. La distinción tiene relevancia clínica directa. En la insuficiencia cardíaca izquierda, la congestión pulmonar es consecuencia de la disfunción del ventrículo izquierdo: la sangre se remansa retrógradamente en los pulmones porque el lado izquierdo del corazón no la evacua con suficiente eficacia. En el cor pulmonale, el problema es al revés: nace en el pulmón y repercute hacia el corazón derecho. Confundir ambos procesos llevaría a abordarlos de manera equivocada. Del latín: cor significa "corazón" y pulmonale, "relativo al pulmón". Se traduce como "corazón pulmonar", pero la locución latina se mantiene sin traducir en la práctica clínica internacional. No. La hipertensión pulmonar es la elevación de la presión en las arterias del pulmón; el cor pulmonale es la consecuencia que esa presión elevada produce en el ventrículo derecho. Puede haber hipertensión pulmonar sin que el ventrículo derecho haya llegado a hipertrofiarse o dilatarse, y entonces no se habla todavía de cor pulmonale. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Dado que la EPOC combina hipoxia alveolar mantenida, destrucción del lecho capilar y, en muchos pacientes, hiperinsuflación que comprime los vasos, reúne varias de las vías que conducen a la hipertensión pulmonar. Depende de la fase. Si la elevación de presión pulmonar se debe sobre todo a vasoconstricción hipóxica (componente funcional), la corrección de la hipoxia puede aliviar la sobrecarga ventricular. Cuando ya se ha instalado un remodelado vascular fijo con fibrosis de la pared arteriolar, la reversibilidad es limitada. Si desea profundizar en conceptos asociados al cor pulmonale, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cor pulmonale
Mecanismo de la sobrecarga ventricular derecha
Formas clínicas
Diferenciación con la insuficiencia cardíaca izquierda
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre cor pulmonale?
¿Es lo mismo cor pulmonale que hipertensión pulmonar?
¿Qué enfermedad causa cor pulmonale con mayor frecuencia?
¿Puede el cor pulmonale ser reversible?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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