DICCIONARIO MÉDICO
Contraste liposoluble
Un contraste liposoluble es un medio de contraste radiológico que se disuelve en grasa en lugar de en agua. El ejemplo clásico es el aceite yodado de semilla de adormidera (conocido por su denominación internacional Lipiodol), un compuesto que ha tenido un largo recorrido en la historia de la radiología clínica, aunque su empleo en la práctica clínica actual es muy reducido. La característica que define a estos agentes es su afinidad por los lípidos, lo contrario de lo que ocurre con los contrastes hidrosolubles. Al no disolverse en agua, el contraste liposoluble no difunde al espacio extracelular acuoso ni se elimina por vía renal. Su aclaramiento depende del sistema reticuloendotelial, un proceso lento que puede prolongarse durante semanas o incluso meses. Esa lentitud en la eliminación fue, paradójicamente, una ventaja en los estudios que requerían que el contraste permaneciera in situ el tiempo suficiente para ser captado por los ganglios linfáticos. El término se construye sobre el latín lipos (del griego λίπος, grasa) y solubilis (que puede disolverse). Dentro de la clasificación de los contrastes yodados, el liposoluble constituye una excepción: la mayoría de compuestos yodados son hidrosolubles. El aceite yodado se utilizó desde las primeras décadas del siglo XX en tres exploraciones radiológicas que hoy tienen carácter histórico: la linfografía (opacificación de los vasos y ganglios linfáticos mediante inyección directa), la mielografía (visualización del canal raquídeo) y la histerosalpingografía (valoración de la permeabilidad de las trompas uterinas). En la mielografía, el contraste liposoluble fue desplazado hace décadas por los contrastes hidrosolubles no iónicos, menos irritantes para las meninges. Y la llegada de la tomografía computarizada y la resonancia magnética hizo innecesaria la linfografía clásica en la mayor parte de los supuestos. Donde el aceite yodado conserva un papel activo es en la radiología intervencionista oncológica. En la quimioembolización transarterial de tumores hepáticos, se mezcla con el agente quimioterápico y se inyecta en la arteria que nutre el tumor. El aceite actúa como vehículo que retiene la sustancia activa dentro de la lesión y, al mismo tiempo, como contraste que permite verificar la distribución del preparado en la fluoroscopia. Es una indicación intervencionista, no puramente exploradora, pero mantiene vigente el principio del contraste liposoluble. No de la misma forma que un contraste hidrosoluble. Al no disolverse en el plasma, una inyección intravenosa directa de aceite yodado provocaría una embolia grasa. Su administración se realiza por vía intralinfática, intracavitaria o intraarterial selectiva, siempre en territorios donde la presencia de un agente oleoso sea tolerable. Sí, pero su uso ha quedado circunscrito casi exclusivamente a la radiología intervencionista hepática. La linfografía con Lipiodol prácticamente ha desaparecido de la práctica clínica habitual. Todo contraste liposoluble de uso clínico actual contiene yodo, sí. Pero la inversa no se cumple: la gran mayoría de contrastes yodados son hidrosolubles, no liposolubles. La diferencia radica en la naturaleza del vehículo (aceite frente a solución acuosa) y en la farmacocinética resultante. Si desea profundizar en conceptos vinculados a los contrastes liposolubles y su contexto, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un contraste liposoluble
Trayectoria histórica y aplicaciones clásicas
Uso actual: quimioembolización hepática
Preguntas frecuentes
¿Se puede inyectar un contraste liposoluble por vía intravenosa?
¿El Lipiodol sigue disponible?
¿Es lo mismo un contraste liposoluble que un contraste yodado?
Referencias
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