DICCIONARIO MÉDICO
Contractura isquémica
La contractura isquémica es una contractura permanente causada por la necrosis del tejido muscular tras una privación sostenida de riego sanguíneo (isquemia). Las fibras musculares muertas son sustituidas por tejido fibroso cicatricial que carece de elasticidad, lo que produce un acortamiento fijo e irreversible del músculo afectado. El adjetivo isquémica (del griego ἴσχειν, ischein, retener, y αἷμα, haima, sangre) identifica la causa: un déficit de perfusión sanguínea lo bastante prolongado como para provocar la muerte celular. El mecanismo habitual es un síndrome compartimental en el que la presión dentro de un espacio fascial cerrado supera la presión de perfusión capilar e impide la llegada de oxígeno al músculo. La localización clásica es el compartimento flexor del antebrazo, donde la secuencia isquemia-necrosis-fibrosis-retracción fue descrita por Richard von Volkmann en 1881. Esa forma particular recibe el nombre de contractura de Volkmann y sigue siendo el ejemplo más reconocido. Pero el concepto es más amplio que el epónimo: cualquier compartimento muscular del cuerpo (pierna, pie, mano, muslo) puede desarrollar una contractura isquémica si un síndrome compartimental no se resuelve dentro de las primeras horas. La mayoría de las contracturas musculares que se ven en la práctica diaria (cervicalgias, lumbalgias posturales) son reversibles: las fibras están acortadas pero intactas, y con reposo, calor o estiramiento recuperan su longitud. En la contractura isquémica, el músculo ya no existe como tal; ha sido reemplazado por colágeno cicatricial. No hay fibra que relajar. La deformidad solo puede abordarse mediante procedimientos reconstructivos (transferencias tendinosas, alargamientos, osteotomías), y aun así la recuperación funcional rara vez es completa. La contractura de Dupuytren, que también produce retracción de los dedos, difiere en su mecanismo: no hay necrosis por isquemia, sino una fibromatosis primaria de la aponeurosis palmar. La distinción es relevante porque el pronóstico y las opciones de actuación son muy distintos. Del griego ischein (ἴσχειν, retener, detener) y haima (αἷμα, sangre). Isquemia significa, literalmente, retención de la sangre: el tejido deja de recibir el flujo sanguíneo que necesita. La contractura de Volkmann es la forma concreta de contractura isquémica que afecta al compartimento flexor del antebrazo. Contractura isquémica es el término genérico que abarca esa y cualquier otra localización (pierna, pie, mano). Sí, si el síndrome compartimental que la precede se detecta y se trata a tiempo. La fasciotomía de urgencia, realizada en las primeras horas, descomprime el compartimento y evita la necrosis muscular. La demora es el factor que convierte un cuadro tratable en una secuela permanente. Si desea profundizar en los conceptos asociados a la contractura isquémica, consulte las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la contractura isquémica
Diferencia con otras contracturas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra isquémica?
¿Es lo mismo contractura isquémica que contractura de Volkmann?
¿Puede prevenirse?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026