DICCIONARIO MÉDICO
Clodronato
El clodronato es un bifosfonato de primera generación, análogo sintético del pirofosfato inorgánico, que se emplea en el control de la destrucción ósea mediada por osteoclastos. Pertenece al subgrupo de bifosfonatos sin nitrógeno en su cadena lateral, lo que determina un mecanismo de acción diferente al de los aminobifosfonatos más recientes. El nombre procede de la presencia de dos átomos de cloro en la molécula: un grupo diclorometileno que sustituye al oxígeno central del pirofosfato. En la nomenclatura farmacológica se conoce como ácido clodrónico o, en forma de sal, clodronato disódico. La denominación común internacional adoptada por la OMS es clodronic acid. Todos los bifosfonatos comparten un esqueleto P-C-P que imita el enlace P-O-P del pirofosfato fisiológico pero resiste la hidrólisis enzimática. Esa resistencia permite al fármaco depositarse sobre la superficie mineral del hueso y permanecer allí durante meses. El clodronato, junto al etidronato y el tiludronato, fue de los primeros compuestos de esta familia en alcanzar uso clínico, a finales de los años setenta del siglo XX. Una vez fijado a la hidroxiapatita, el clodronato es captado por los osteoclastos durante la resorción habitual. Dentro de la célula, se incorpora a análogos no hidrolizables de ATP (en concreto, AppCCl₂p), cuya acumulación en el citoplasma interfiere con el metabolismo energético y acaba provocando la apoptosis del osteoclasto. La célula muere, pero la mineralización ósea fisiológica no se ve afectada en las dosis habituales. Conviene separar este mecanismo del que emplean los aminobifosfonatos (alendronato, risedronato, zoledronato). Estos contienen un grupo nitrógeno en la cadena lateral R2, lo que les permite bloquear la farnesildifosfato sintasa, una enzima de la vía del mevalonato, y alterar la prenilación de proteínas reguladoras del citoesqueleto osteoclástico. Su potencia antirresortiva supera con creces la del clodronato. La historia del clodronato está ligada a la del grupo entero de los bifosfonatos. En la década de 1960, Herbert Fleisch y sus colaboradores, en la Universidad de Berna, observaron que los pirofosfatos inorgánicos frenaban la precipitación de fosfato cálcico in vitro, pero resultaban inútiles in vivo porque las fosfatasas los degradaban con rapidez. La síntesis de análogos con enlace P-C-P solucionó el problema. El clodronato fue uno de los primeros compuestos resultantes de esa línea de trabajo. En la práctica clínica se ha utilizado sobre todo en Europa y en algunos países de América Latina. La familia evolucionó rápido: los aminobifosfonatos de segunda y tercera generación ofrecen mayor potencia y perfiles de administración más cómodos. Hoy el clodronato ocupa un lugar marginal en terapéutica, aunque sigue disponible en formulaciones orales e intravenosas en varios mercados. Nunca llegó a estar aprobado por la FDA en Estados Unidos. Etidronato. Fue el primer bifosfonato autorizado. Comparte con el clodronato la ausencia de nitrógeno y el mecanismo de formación de análogos tóxicos de ATP, pero a dosis altas puede inhibir la mineralización ósea normal, algo que no se observa con clodronato en rangos terapéuticos. Alendronato y risedronato. Aminobifosfonatos de segunda generación. Su potencia antirresortiva es varios órdenes de magnitud superior, y la vía por la que inducen la muerte del osteoclasto (inhibición de la vía del mevalonato, no acumulación de análogos de ATP) los convierte en fármacos farmacológicamente distintos pese a pertenecer a la misma familia. Ácido zoledrónico. Bifosfonato de tercera generación, el de mayor potencia conocida. Se administra por vía intravenosa y su afinidad por la hidroxiapatita es tan alta que una sola infusión anual basta para obtener efecto clínico sostenido en determinadas indicaciones óseas. Del prefijo cloro-, por los dos átomos de cloro presentes en la molécula, y el sufijo -dronato, convención establecida por la OMS para denominar a los compuestos de la familia de los bifosfonatos (alendronato, risedronato, ibandronato, zoledronato siguen la misma regla). Sí. Las dos grafías coexisten en la literatura médica en español. «Bisfosfonato» es la más habitual en textos originales en castellano; «bifosfonato» predomina en traducciones del inglés. Ambas designan el mismo grupo de fármacos. En algunos países de Europa y América Latina sigue comercializándose. Ha sido desplazado por aminobifosfonatos más potentes y nunca se comercializó en Estados Unidos. Su uso se concentra en contextos donde otras opciones no están disponibles o están contraindicadas. Si desea profundizar en conceptos asociados al clodronato, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el clodronato
Acción sobre el osteoclasto y la remodelación ósea
Herbert Fleisch y los orígenes de los bifosfonatos
Diferenciación con otros bifosfonatos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre clodronato?
¿Es lo mismo un bifosfonato que un bisfosfonato?
¿Se utiliza el clodronato actualmente?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026