DICCIONARIO MÉDICO
Hipercalcemia
La hipercalcemia es la elevación de la concentración de calcio en la sangre por encima del rango considerado normal, situado de forma orientativa entre 8,5 y 10,5 mg/dl. Refleja un desajuste entre el calcio que entra en la circulación, procedente del hueso o del intestino, y el que sale de ella hacia el hueso o la orina. Sus dos orígenes más habituales son el hiperparatiroidismo primario y los procesos tumorales. La palabra reúne tres piezas de origen clásico: el prefijo griego hiper- (ὑπέρ, "por encima de"), la raíz latina calx, calcis ("cal", la piedra caliza que dio nombre al elemento) y el sufijo griego -emia (de αἷμα, haîma, "sangre"). El resultado, leído de forma literal, es exceso de calcio en la sangre. Conviene un matiz antes de seguir. Algo más de la mitad del calcio que circula viaja unido a proteínas, sobre todo a la albúmina, mientras que el resto se encuentra libre en forma iónica, que es la fracción biológicamente activa. Por eso una albúmina baja puede hacer que una calcemia aparentemente normal esconda un calcio real elevado, y a la inversa. La cifra aislada no siempre cuenta toda la historia. El organismo vigila la calcemia dentro de un margen estrecho porque el calcio interviene en la contracción muscular, la conducción nerviosa y la coagulación. Tres órganos reparten el trabajo: el intestino, que absorbe el calcio de la dieta; el hueso, que actúa como gran reservorio del mineral; y el riñón, que decide cuánto se reabsorbe y cuánto se elimina. Sobre ese trío gobiernan dos señales principales. La hormona paratiroidea, liberada por las glándulas paratiroides cuando el calcio baja, moviliza el mineral desde el hueso, aumenta su recuperación en el riñón y estimula la activación de la vitamina D, que a su vez incrementa la absorción intestinal. La calcitonina ejerce un contrapeso de menor alcance. En la propia paratiroides, un sensor de superficie mide la calcemia a cada instante y ajusta la secreción hormonal. Cuando alguna de estas piezas se descontrola, aparece la hipercalcemia. Una primera lectura se hace por la cifra. Se habla de hipercalcemia leve cuando el calcio se sitúa entre 10,5 y 12 mg/dl, moderada entre 12 y 14 mg/dl, y grave por encima de 14 mg/dl. Los valores altos, sobre todo si se instauran de forma rápida, definen el cuadro que los clínicos denominan crisis hipercalcémica. La segunda lectura, más útil para entender el origen, se apoya en la hormona paratiroidea. En las formas dependientes de esta hormona la paratiroides produce de más, como ocurre en el hiperparatiroidismo primario o en la hipercalcemia hipocalciúrica familiar. En las formas independientes la hormona está suprimida y el calcio sube por otra vía: liberación tumoral de una proteína emparentada con la paratohormona, exceso de vitamina D o enfermedades con inflamación granulomatosa. Dos entidades reúnen alrededor del 90 % de los casos. El hiperparatiroidismo primario es el origen más frecuente en personas no ingresadas y suele deberse a un adenoma paratiroideo; predomina en mujeres tras la menopausia y su incidencia crece con la edad. Los tumores encabezan la lista en el paciente hospitalizado, con el mieloma múltiple y los cánceres de mama y pulmón como protagonistas. El resto se reparte entre causas menos comunes: intoxicación por vitamina D, sarcoidosis y otras granulomatosis, inmovilización prolongada, ciertos diuréticos del grupo de las tiazidas, litio o el antiguo síndrome de leche y alcalinos. Un dato orienta desde el laboratorio: una calcemia por debajo de 11 mg/dl apunta más hacia el hiperparatiroidismo, mientras que las cifras superiores a 13 mg/dl inclinan la sospecha hacia el cáncer. Del griego hiper- ("exceso") y -emia ("sangre"), con la raíz latina calx ("cal") en medio. El nombre del calcio remite, curiosamente, a la piedra caliza que los romanos calcinaban para obtener cal. No. La hipercalcemia mide el calcio en la sangre; la hipercalciuria mide el calcio que se pierde por la orina. Pueden coincidir, porque una calcemia alta y mantenida acaba arrastrando calcio a la orina, pero también aparecen por separado. No siempre. Cuando la hormona paratiroidea está elevada, el problema suele estar en esas glándulas. Cuando está suprimida, el calcio sube por caminos ajenos a ellas, como la liberación tumoral o el exceso de vitamina D. La medición de la hormona es lo que separa ambos escenarios. Sí. La hipercalcemia hipocalciúrica familiar cursa con un calcio ligeramente alto de por vida, escaso calcio en orina y muy pocas consecuencias. Reconocerla evita confundirla con un hiperparatiroidismo y someterla a intervenciones innecesarias.Qué es la hipercalcemia
Cómo se mantiene estable el calcio en la sangre
Tipos de hipercalcemia
Principales causas
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra hipercalcemia?
¿Es lo mismo hipercalcemia que hipercalciuria?
¿Toda hipercalcemia nace en las glándulas paratiroides?
¿Existe una forma hereditaria benigna?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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