DICCIONARIO MÉDICO

Citrato potásico

El citrato potásico es la sal potásica del ácido cítrico, empleada en medicina como alcalinizante urinario y como fuente de potasio. Al disociarse en el organismo libera el catión potasio y el anión citrato, que sigue caminos metabólicos distintos y explica por qué este compuesto tiene un uso clínico propio, diferente del de otras sales de potasio o de citrato. Su código en la clasificación ATC es A12BA02.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es el citrato potásico

Su uso en litiasis renal tiene una historia más larga de lo que suele suponerse. Ya en 1826, Astley Cooper, cirujano de la reina de Inglaterra, prescribía una preparación de licor de potasio para tratar cálculos que hoy se identificarían como de ácido úrico, sin conocer todavía el mecanismo que la hacía eficaz. Ese mecanismo tardó más de un siglo en aclararse: en 1941, Kissin y Locks describieron que los pacientes con cálculos de calcio excretaban menos citrato en la orina de lo habitual, y propusieron que esa hipocitraturia participaba en la formación de los cálculos. La observación convirtió al citrato, y en particular a su sal potásica, en el tratamiento alcalinizante de referencia para varios tipos de litiasis.

Químicamente, el citrato potásico es distinto del ácido cítrico del que deriva. El ácido cítrico es la forma protonada, con sus tres grupos carboxilo cargados de hidrógeno; el citrato potásico es la sal formada cuando esos tres protones se sustituyen por iones potasio. Se presenta como polvo o comprimidos de liberación prolongada para administración oral, y su acción depende por completo de lo que ocurre después de la absorción intestinal, no de ningún efecto directo sobre el tracto digestivo.

Papel del citrato en la química urinaria

Una vez absorbido, el citrato se metaboliza en el hígado hasta bicarbonato. Ese bicarbonato adicional se filtra en el riñón y aumenta el pH de la orina, volviéndola menos ácida. La cistina y el ácido úrico son mucho más solubles en un medio alcalino, de modo que ese simple cambio de pH basta para reducir su tendencia a cristalizar. El potasio liberado repone, además, las reservas plasmáticas e intracelulares del ion.

El segundo mecanismo actúa sobre el calcio. El citrato urinario se une al calcio libre y forma complejos solubles, lo que reduce la cantidad de calcio disponible para combinarse con el oxalato o el fosfato y precipitar como cristal. Menos calcio libre significa menor sobresaturación urinaria y, en consecuencia, menor crecimiento de los cálculos ya existentes y menor formación de otros nuevos. En la acidosis tubular renal distal, además, el citrato potásico compensa directamente la acidosis metabólica sistémica que caracteriza a ese trastorno. El cloruro potásico, en cambio, no tiene ninguno de estos dos efectos: repone potasio, pero no alcaliniza la orina ni quela el calcio, y por eso ambas sales tienen indicaciones clínicas distintas pese a compartir el mismo catión.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se usa en la prevención de cálculos renales?

Porque corrige a la vez dos de los factores que favorecen su formación: el pH urinario bajo, que facilita la cristalización del ácido úrico y la cistina, y la escasez de citrato disponible para quelar el calcio libre en la orina.

¿Es lo mismo que el ácido cítrico de los alimentos?

No. Comparten el mismo esqueleto de carbono, pero el ácido cítrico de la fruta está protonado, mientras que el citrato potásico es ya una sal formada con potasio. El cuerpo humano metaboliza ambos de forma parecida, aunque el citrato potásico se administra precisamente para aprovechar el potasio que aporta y el efecto alcalinizante que produce al metabolizarse.

¿Desde cuándo se usa con fines médicos?

Las primeras referencias documentadas datan de 1826, aunque de forma empírica y sin conocer su mecanismo. La base científica de su uso actual se estableció en la primera mitad del siglo XX, cuando distintos investigadores relacionaron los niveles bajos de citrato urinario con la formación de cálculos renales de calcio.

Referencias

  1. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., NIH). Cálculos renales.
  2. Del Valle EE, Spivacow FR, Negri AL. Citrato y litiasis renal. Medicina (Buenos Aires), 2013.
  3. Barceló P. Servicio de Nefrología, Fundació Puigvert. Litiasis renal: papel del citrato potásico. UNINET, Congreso Internacional de Nefrología en Internet.
  4. Vademecum.es. Citrato potásico.

Entradas relacionadas

  • Citrato: anión del que deriva el citrato potásico, intermediario del ciclo de Krebs y quelante del calcio.
  • Hipocitraturia: déficit de citrato urinario que el citrato potásico corrige en la prevención de la litiasis.
  • Litiasis renal: formación de cálculos en el aparato urinario, principal indicación clínica del citrato potásico.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026