DICCIONARIO MÉDICO
Cistitis quística
La cistitis quística es una alteración proliferativa de la mucosa de la vejiga urinaria en la que los nidos de Von Brunn, pequeñas invaginaciones normales del urotelio en la lámina propia, se dilatan formando cavidades quísticas revestidas por epitelio transicional. Se encuadra dentro de las lesiones proliferativas preneoplásicas del urotelio. El nombre combina cistitis (del griego κύστις, "vejiga", y -ιτις, "inflamación") con el adjetivo "quística", que alude a la presencia de quistes. Estos quistes son cavidades cerradas, redondeadas y de tamaño variable, situadas en la lámina propia de la pared vesical. Histológicamente, están revestidos por un urotelio de aspecto normal. En la cistitis glandular, en cambio, el epitelio que tapiza esas cavidades ha sufrido metaplasia glandular: la distinción es puramente histológica, pero tiene implicaciones en el seguimiento. Los nidos de Von Brunn son invaginaciones del epitelio vesical que se observan en hasta el 90 % de las vejigas normales examinadas en autopsia. En sí mismos no constituyen una lesión patológica. Solo cuando esos nidos proliferan, se dilatan y forman quistes de tamaño suficiente como para ser detectados macroscópicamente o producir alteraciones en pruebas de imagen, se habla de cistitis quística. Cuando los quistes se distribuyen de forma extensa por toda la superficie vesical, el cuadro recibe el nombre de cistopatía quística. Esta presentación difusa es menos frecuente y se ha descrito en asociación con la lipomatosis pélvica, particularmente en mujeres obesas. En la cistoscopia, la mucosa muestra un aspecto adoquinado o empedrado, con múltiples nódulos submucosos translúcidos. Es una presentación que obliga a biopsiar para descartar otras lesiones, dado que algunos tumores vesicales pueden tener un aspecto endoscópico similar. Cistitis quística y cistitis glandular forman parte de un continuo patológico. Los nidos de Von Brunn constituyen el estadio inicial: invaginaciones celulares sin significado clínico. Si esos nidos se dilatan formando cavidades con urotelio normal, hablamos de cistitis quística. Si el epitelio de esas cavidades sufre metaplasia y adquiere características glandulares mucosecretoras, el cuadro evoluciona a cistitis glandular. Ambas entidades se consideran respuestas del urotelio a la irritación crónica y pueden coexistir en una misma vejiga, junto con la cistitis folicular. No. Es una proliferación benigna del urotelio. Pero se incluye entre las anomalías proliferativas con potencial preneoplásico, lo que significa que requiere vigilancia. El seguimiento habitual consiste en cistoscopias periódicas. La cistoscopia permite visualizar los nódulos submucosos, pero el diagnóstico definitivo es histológico: requiere biopsia y análisis anatomopatológico. En las pruebas de imagen (ecografía, TAC), los quistes pueden confundirse con masas intravesicales, lo que obliga a completar el estudio con endoscopia. Son entidades relacionadas pero histológicamente distintas. En la cistitis quística, los quistes están revestidos por urotelio normal. En la glandular, ese revestimiento ha sufrido metaplasia hacia un epitelio mucosecretor. Ambas pueden coexistir y ambas derivan de los nidos de Von Brunn. Consulte también la información clínica sobre la cistitis Si busca información sobre el abordaje clínico de las cistitis, puede consultar la ficha clínica de la cistitis elaborada por el Departamento de Urología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cistitis quística, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cistitis quística
Cistopatía quística difusa
Relación con la cistitis glandular y el espectro de Von Brunn
Preguntas frecuentes
¿La cistitis quística es un tumor?
¿Cómo se detecta?
¿Es lo mismo que la cistitis glandular?
Referencias
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