DICCIONARIO MÉDICO
Cirugía transnasal
La cirugía transnasal es el abordaje quirúrgico que emplea las fosas nasales como corredor de acceso a estructuras de la base del cráneo. Permite operar lesiones de la región selar, el clivus, la fosa craneal anterior y la zona paraselar sin craniotomía ni incisiones faciales externas. Del latín trans (a través de) y nasus (nariz). El nombre describe el corredor anatómico: las fosas nasales proporcionan un pasillo natural desde el exterior hasta las cavidades del macizo facial y, más allá, hasta la base del cráneo. La nariz no es el destino, sino la puerta de entrada. Esta vía aprovecha los senos paranasales (sobre todo el seno esfenoidal) como antesalas del campo operatorio. Al progresar a través de ellos, el cirujano puede alcanzar la silla turca, el planum esfenoidal, el clivus e incluso la fosa infratemporal, estructuras que de otro modo requerirían levantar un colgajo de cuero cabelludo y realizar una craniotomía con retracción cerebral. Los primeros abordajes transnasales, a principios del siglo XX, se limitaban a la silla turca y utilizaban espéculos nasales e iluminación frontal. La visión era estrecha. A partir de los años 1990, el desarrollo de endoscopios rígidos de alta definición con ópticas anguladas (0°, 30°, 45°) cambió la escala de lo posible. Aldo Kassam y Ricardo Carrau, en Pittsburgh, sistematizaron a comienzos de los 2000 los llamados abordajes endoscópicos endonasales ampliados (expanded endonasal approaches), que extendieron la vía transnasal mucho más allá de la silla turca. Un punto de inflexión fue el colgajo nasoseptal pediculado, descrito por Hadad y Bassagasteguy en 2006. Esta lámina de mucoperiostio, irrigada por la arteria esfenopalatina, permitió reconstruir defectos amplios de la base craneal y redujo drásticamente la tasa de fístula de líquido cefalorraquídeo. Sin esa solución reconstructiva, muchos abordajes ampliados habrían resultado inviables por las complicaciones postoperatorias. Según la zona de la base craneal a la que se dirija, el abordaje recibe nombres distintos. El transesfenoidal puro se limita a la silla turca y es el más frecuente (véase cirugía transesfenoidal). El transplanum y el transtuberculum acceden al espacio supraselar, donde crecen los craneofaringiomas y algunos meningiomas. El transclival se dirige al clivus y a la unión craneocervical. Cada módulo comparte el mismo corredor nasal, pero difiere en la extensión del trabajo óseo y en las estructuras neurovasculares en riesgo. El equipo quirúrgico suele estar compuesto por un otorrinolaringólogo, responsable de la fase nasal y de la reconstrucción, y un neurocirujano, encargado de la resección de la lesión intracraneal. Esa colaboración bidisciplinar, con dos cirujanos operando simultáneamente o en fases alternas a través de las mismas fosas nasales, es una de las particularidades de la técnica. La cirugía endoscópica nasosinusal se desarrolla dentro de los senos paranasales para resolver patología inflamatoria (poliposis, sinusitis crónica). No perfora la base del cráneo. La cirugía transnasal de base craneal, en cambio, utiliza los senos como corredor de paso y su objetivo está más allá del hueso: en el espacio intracraneal o en la interfaz cráneo-meníngea. Otra distinción se da con la cirugía transnasal dirigida exclusivamente a la hipófisis (transesfenoidal), que es un subconjunto del concepto transnasal. Quien busca información específica sobre el abordaje hipofisario encontrará un desarrollo más detallado en la entrada dedicada a la cirugía transesfenoidal. Literalmente, a través de la nariz. Las fosas nasales funcionan como un pasillo quirúrgico que conduce a la base del cráneo sin necesidad de incisiones externas ni de levantar el cráneo. No exactamente. La transesfenoidal es una modalidad concreta de cirugía transnasal, centrada en la silla turca y la hipófisis. La denominación transnasal es más amplia y abarca también los abordajes al clivus, a la fosa craneal anterior y a la región paraselar. Hoy en día, la mayoría de los centros especializados utilizan el endoscopio como fuente de visión principal. Sin embargo, algunos equipos siguen empleando el microscopio o combinaciones de ambos instrumentos, especialmente en situaciones donde la profundidad de campo del microscopio aporta ventajas durante ciertos pasos de la resección. La fístula de líquido cefalorraquídeo es la complicación más característica, aunque su incidencia ha descendido con las técnicas reconstructivas actuales. El sangrado de la arteria carótida interna, poco frecuente pero potencialmente grave, exige un conocimiento anatómico riguroso y protocolos de actuación inmediata durante la intervención. Si desea ampliar información sobre conceptos asociados a la cirugía transnasal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cirugía transnasal
Del acceso nasal clásico a la endoscopia endonasal ampliada
Alcance anatómico de la vía transnasal
Diferenciación con la cirugía endoscópica nasosinusal
Preguntas frecuentes
¿Qué significa "transnasal"?
¿Es lo mismo cirugía transnasal que transesfenoidal?
¿Se opera solo con endoscopio?
¿Qué complicaciones puede tener?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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