DICCIONARIO MÉDICO
Ciclosporiasis
La ciclosporiasis es una infección del intestino delgado producida por el parásito Cyclospora cayetanensis. Se adquiere al consumir agua o alimentos contaminados, con frecuencia frutas y verduras frescas, y su manifestación principal es una diarrea acuosa que puede durar semanas y reaparecer por episodios. Se presenta tanto en zonas donde el parásito es común como en países templados, casi siempre ligada a brotes por productos importados. La ciclosporiasis es la enfermedad intestinal causada por Cyclospora cayetanensis, un protozoo parásito del grupo de los coccidios. El microorganismo se instala en las células del intestino delgado y altera su funcionamiento, lo que se traduce sobre todo en diarrea. Es la única enfermedad que produce este parásito. Su nombre se forma con la raíz del organismo y el sufijo -iasis, que en la terminología médica designa una infección por parásitos, igual que en giardiasis o en amebiasis. El contagio sigue la vía fecal-oral, con un matiz que la aparta de otras parasitosis intestinales: no se transmite de manera directa entre personas. Los ooquistes que elimina un enfermo salen inmaduros y necesitan pasar días o semanas en el ambiente antes de poder infectar. Por eso el vehículo habitual es el agua o los alimentos contaminados con esos ooquistes ya maduros. Las frutas y las verduras que se comen crudas encabezan la lista, junto con el agua de bebida sin tratar. El parásito tiene distribución mundial, aunque se comporta como endémico en regiones tropicales y subtropicales de América Latina, el sur de Asia y algunas zonas de África, donde el saneamiento del agua es más precario. En esos lugares afecta sobre todo a la población infantil y a los viajeros que llegan de fuera, entre quienes figura como una de las causas de la llamada diarrea del viajero. En los países templados el panorama es distinto. Allí la enfermedad aparece casi siempre en forma de brotes estacionales, concentrados en primavera y verano, y ligados a alimentos frescos importados. Estados Unidos notifica entre mil y dos mil casos al año, con picos en los meses cálidos. El episodio que dio a conocer el parásito al gran público fue el brote de 1996 en Estados Unidos y Canadá, que enfermó a más de mil personas y se rastreó hasta frambuesas importadas. Desde la ingestión del parásito pasa alrededor de una semana, a veces menos y a veces hasta un par de semanas, antes de que aparezca la diarrea. En una persona con las defensas en orden, la infección suele resolverse por sí sola, aunque puede alargarse: sin tratar, es característico que la diarrea remita y vuelva en oleadas a lo largo de varias semanas, con cansancio y pérdida de peso. La fatiga marcada es un rasgo que llama la atención de quienes la padecen. El curso cambia cuando las defensas están comprometidas. En personas con inmunodepresión, por ejemplo por infección por el VIH, la ciclosporiasis tiende a ser más intensa y a mantenerse durante más tiempo. Varias infecciones intestinales por parásitos cursan con diarrea parecida, y separarlas no siempre es sencillo. Frente a los criptosporidios, que provocan un cuadro similar, la ciclosporiasis se diferencia en que su parásito no pasa de forma directa entre personas y en que la diarrea tiende a prolongarse más. La giardiasis, causada por otro protozoo, comparte la vía del agua y los alimentos, pero su agente no es un coccidio y se comporta de otro modo. En todos estos casos, reconocer al organismo responsable exige un análisis específico de la muestra, porque a simple vista el malestar es indistinguible. Une el nombre del parásito, Cyclospora, con el sufijo -iasis, que en medicina sirve para nombrar las enfermedades causadas por parásitos. Literalmente, entonces, es la enfermedad por Cyclospora. Se escribe también, con menor frecuencia, ciclosporosis. Depende. Puede quedarse en unos pocos días o estirarse más de un mes. Lo característico es que no siga un curso continuo: cede durante unas horas o días y luego reaparece, en un patrón de idas y venidas que puede repetirse si la infección no se trata. No, o muy rara vez. El parásito sale del cuerpo inmaduro y necesita madurar entre una y dos semanas en el ambiente antes de poder infectar, de modo que el contacto directo con un enfermo no basta para contraer la enfermedad. El contagio ocurre a través de agua o alimentos contaminados. En los países de clima templado, la mayoría de los casos se concentra en primavera y verano. Esa estacionalidad se relaciona con la llegada de productos frescos importados y con las condiciones ambientales que el parásito necesita para madurar. En las zonas donde es endémico, en cambio, puede aparecer durante todo el año, a menudo ligada a la temporada de lluvias. Para ampliar información, puede consultar:Qué es la ciclosporiasis
Cómo se contrae
Dónde y a quién afecta
Cómo evoluciona
Cómo se distingue de otras diarreas por parásitos
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra ciclosporiasis?
¿Cuánto dura la diarrea de la ciclosporiasis?
¿Se contagia de una persona a otra?
¿En qué época del año es más frecuente?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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