DICCIONARIO MÉDICO
Cyclospora
Cyclospora es un género de protozoos parásitos que pertenece a los coccidios, un grupo de microorganismos que se multiplican dentro de las células del intestino. Casi todas sus especies parasitan a animales. La única que infecta de manera habitual al ser humano es Cyclospora cayetanensis, responsable de una diarrea que puede prolongarse durante semanas. El nombre del género describe la forma redondeada de las esporas que el parásito guarda en su ooquiste, la cápsula con la que resiste en el ambiente. Cyclospora Género de coccidios Grupo: protozoo Tipo: esporozoo (coccidio) Transmisión: fecal-oral, por agua o alimentos Reservorio: animal en casi todas las especies; humano en C. cayetanensis Patogenicidad: primario Enfermedades: ciclosporiasis Cyclospora agrupa a una serie de protozoos microscópicos encuadrados entre los coccidios, parásitos que desarrollan casi todo su ciclo vital dentro de las células del tubo digestivo. Comparten filo, el de los Apicomplexa, con géneros que resultan familiares: Plasmodium, que causa la malaria, o Toxoplasma. Son parásitos intracelulares obligados, incapaces de reproducirse fuera de una célula que los aloje. El nombre viene del griego. Une kýklos, círculo o rueda, con sporá, semilla o simiente, y apunta a la forma esférica de las esporas que maduran dentro del ooquiste. Ese ooquiste es la clave del género: una envoltura resistente que el parásito expulsa al exterior y que le permite sobrevivir en el suelo o en el agua hasta dar con un nuevo hospedador. Lo describió en 1881 el zoólogo francés Aimé Schneider, a partir de un coccidio que parasitaba a un miriápodo. Durante más de un siglo, el género interesó casi solo a veterinarios y zoólogos. Su salto a la medicina humana es reciente y se produjo a finales del siglo XX, cuando se identificó a la especie que enferma a las personas. La identidad de Cyclospora se lee en la arquitectura de su ooquiste maduro. Después de salir del organismo, el ooquiste necesita un tiempo al aire libre para completar la esporulación, el proceso por el que su contenido se organiza en compartimentos. Al terminar, dentro de la cápsula hay dos sporocistos, y en cada uno de ellos, dos esporozoítos. Cuatro en total. Esa proporción, dos y dos, es la huella que permite reconocer al género bajo el microscopio y la que en su día sirvió para clasificar al parásito humano. Los coccidios intestinales se parecen bajo la lente, y separarlos ha consistido siempre en contar lo que encierra el ooquiste. Cryptosporidium no forma sporocistos: sus cuatro esporozoítos quedan sueltos dentro de la cápsula, un detalle que además le permite pasar de persona a persona sin necesidad del ambiente. En Cystoisospora, el antiguo Isospora, la cuenta cambia a dos sporocistos, cada uno con cuatro esporozoítos. Y luego está Eimeria, el género que preocupa sobre todo en veterinaria, con cuatro sporocistos de dos esporozoítos. Frente a todos ellos, la fórmula de Cyclospora es dos y dos. La mayor parte de las especies de Cyclospora descritas viven en animales. Se han encontrado en roedores, en topos, en primates no humanos y hasta en serpientes, y su relevancia es casi siempre zoológica o veterinaria. De ese amplio catálogo, una sola especie ha demostrado infectar al ser humano de forma establecida: Cyclospora cayetanensis. A ella se debe la ciclosporiasis, la infección intestinal que lleva el nombre del género a los titulares cada vez que se detecta un brote asociado a frutas o verduras importadas. Que casi toda la familia parasite a animales pero el patógeno humano carezca de reservorio animal conocido es una de las rarezas de este grupo. C. cayetanensis parece circular solo entre personas, a través del ambiente. Los intentos de localizarla en animales domésticos o de granja no han dado, por ahora, un reservorio claro. Círculo y semilla. El nombre junta las palabras griegas kýklos, círculo o rueda, y sporá, simiente, en referencia a la forma redondeada de las esporas que el parásito encierra en su ooquiste. Lo acuñó el zoólogo Aimé Schneider en 1881. Una sola de forma establecida: Cyclospora cayetanensis. Se han descrito muchas otras especies del género, pero parasitan a animales y no se ha confirmado que causen enfermedad en el ser humano. En la estructura del ooquiste y en la forma de contagiarse. Cyclospora encierra sus esporozoítos dentro de dos sporocistos y necesita madurar días en el ambiente antes de volverse infecciosa, así que no salta directamente de una persona a otra. Cryptosporidium no forma sporocistos y sí puede transmitirse por contacto directo. Ambos comparten la vía del agua y los alimentos. Sí. Es un género de coccidios, la subclase de protozoos esporozoos que se multiplican dentro de las células del intestino. Otros parásitos del mismo entorno, como Toxoplasma o Cystoisospora, también lo son. Para situar Cyclospora dentro de su grupo, puede consultar:Qué es Cyclospora
El ooquiste que da nombre y define al género
Cómo se distingue de otros coccidios
Un género de animales con una excepción humana
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Cyclospora?
¿Cuántas especies de Cyclospora afectan a las personas?
¿En qué se diferencia de Cryptosporidium?
¿Cyclospora es un tipo de coccidio?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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