DICCIONARIO MÉDICO
Chromobacterium violaceum
Chromobacterium violaceum es una bacteria gramnegativa que vive en el agua dulce y el suelo de las regiones tropicales y subtropicales, donde pasa la mayor parte del tiempo inadvertida. Debe su nombre a la violaceína, un pigmento morado que tiñe sus colonias al crecer en cultivo. Rara vez entra en contacto nocivo con el ser humano, casi siempre a través de una herida expuesta a agua o tierra contaminadas, pero cuando lo hace puede desencadenar bacteriemia y sepsis, cuadros de instauración rápida. Chromobacterium violaceum Especie tipo del género Chromobacterium Tipo: bacteria Morfología: cocobacilo gramnegativo, móvil por un flagelo polar y uno o dos laterales, anaerobio facultativo, catalasa y oxidasa positivo Transmisión: contacto de piel lesionada con agua o suelo contaminados; rara vez por ingestión de agua contaminada Reservorio: ambiental, agua dulce y suelo de zonas tropicales y subtropicales Patogenicidad: oportunista Enfermedades: bacteriemia y sepsis El apellido de la especie procede del latín violaceus, de color violeta, en referencia al pigmento que la caracteriza. Fue descrita formalmente en 1880 por el naturalista italiano Carlo Bergonzini, quien dio nombre al mismo tiempo al género y a esta especie tipo después de detectar en su laboratorio de Módena un cultivo accidental teñido de un violeta intenso y resistente a los disolventes que probó. Pertenece al género Chromobacterium, del que es la especie tipo y, de las quince reconocidas, la única con capacidad demostrada de producir enfermedad en el ser humano. Durante décadas se la consideró una simple curiosidad de laboratorio, sin relevancia clínica. Eso cambió en 1905, cuando el patólogo Paul G. Woolley aisló la bacteria de un búfalo de agua fallecido por septicemia en Filipinas y describió por primera vez su capacidad de enfermar. El primer caso documentado en una persona llegó más tarde, en 1927, en Malasia. Desde entonces se han publicado bastante más de un centenar de casos humanos en todo el mundo, casi siempre aislados y concentrados en países tropicales. Al microscopio es un cocobacilo gramnegativo, dotado de un flagelo en un polo de la célula y, con frecuencia, de uno o dos flagelos laterales adicionales que le permiten desplazarse. Crece con facilidad en los medios habituales de cultivo (agar sangre, agar MacConkey, agar chocolate) y da positivo en las pruebas de catalasa y oxidasa, dos reacciones bioquímicas básicas para su reconocimiento. Su rasgo más reconocible es la violaceína, un pigmento no difusible que tiñe las colonias de un violeta intenso, a veces con un ligero brillo metálico y un olor que recuerda a la almendra amarga cuando crece en agar sangre. Sin embargo, entre un 9 y un 11% de las cepas carecen por completo de pigmento, lo que puede llevar a confundirlas con otras bacterias gramnegativas de morfología parecida si no se completan las pruebas bioquímicas. Es un microorganismo de vida libre, presente en el agua dulce y el suelo de las regiones tropicales y subtropicales de todo el mundo. No coloniza al ser humano. Tampoco forma parte de la flora habitual de los animales domésticos; su hallazgo en una persona indica siempre exposición ambiental, nunca portación previa. La puerta de entrada habitual es una herida, un rasguño o cualquier rotura de la piel que entra en contacto con agua estancada o tierra húmeda. Se han descrito también casos, mucho más raros, ligados a la ingestión de agua contaminada. Las personas con determinadas alteraciones congénitas de la función de los neutrófilos, como la enfermedad granulomatosa crónica, muestran una predisposición especial frente a esta bacteria, un patrón que comparte con otros microorganismos catalasa positivos. Entre las manifestaciones descritas, la más frecuente es la bacteriemia, el paso de la bacteria a la sangre, que puede progresar hacia una sepsis generalizada. También se han descrito infecciones localizadas de la piel y los tejidos blandos en el punto de entrada, así como abscesos en órganos internos, sobre todo el hígado, cuando la bacteria se disemina por la sangre. Las infecciones urinarias y respiratorias son, en comparación, mucho menos frecuentes. La confusión de laboratorio más citada es con Burkholderia pseudomallei, el agente de la melioidosis: ambos son bacilos gramnegativos ambientales de regiones tropicales, y algunos sistemas de identificación automatizados los distinguen mal. La diferencia salta a la vista en el cultivo, porque Burkholderia pseudomallei forma colonias grandes y arrugadas, mientras que Chromobacterium violaceum, cuando produce pigmento, da colonias lisas y violetas que no se confunden con nada más. Las cepas sin pigmento plantean un reto distinto. Se diferencian de géneros como Pseudomonas, Burkholderia, Brevundimonas o Ralstonia por la fermentación de la glucosa y una prueba de indol positiva, dos reacciones que esos otros géneros no comparten. Esta bacteria ha hecho una aportación discreta pero real a la medicina. En 1979, el microbiólogo Richard Sykes aisló de una cepa de Chromobacterium violaceum un compuesto denominado SQ 26.180, la base química a partir de la cual desarrolló el aztreonam, el primer antibiótico monobactámico de uso clínico. La violaceína, por sí sola, es también objeto de estudio por su actividad frente a otras bacterias, hongos y algunas líneas de células tumorales, aunque ese interés no ha salido todavía del laboratorio. Bacteria teñida de violeta, en sentido literal. Bergonzini unió en 1880 el griego chroma, color, y el latín bacterium, bastoncillo, para nombrar el género, y añadió violaceum, del latín violaceus, para esta especie concreta. No. Vive en el agua y el suelo, nunca como parte de la flora normal de las personas. No todas. Entre un 9 y un 11% carecen de pigmento y forman colonias incoloras, indistinguibles a simple vista de otras bacterias gramnegativas ambientales. En esos casos, la identificación depende por completo de las pruebas bioquímicas de laboratorio, no del aspecto de la colonia. Porque de ella procede. En 1979, un equipo liderado por Richard Sykes aisló de Chromobacterium violaceum el compuesto que, tras ser modificado en el laboratorio, dio lugar al aztreonam, aprobado para uso clínico en 1986 y todavía hoy el único monobactámico disponible. Sí, con Burkholderia pseudomallei, y ha ocurrido en la práctica más de una vez. Las colonias grandes y arrugadas de esta última suelen ser la pista que permite diferenciarlas.Qué es Chromobacterium violaceum
Cómo se identifica en el laboratorio
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Diferenciación con organismos que se confunden
Interés más allá de la clínica
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Chromobacterium violaceum?
¿Es una bacteria habitual en el ser humano?
¿Todas las cepas son de color violeta?
¿Por qué se relaciona esta bacteria con un antibiótico tan conocido como el aztreonam?
¿Puede confundirse con el agente de la melioidosis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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