DICCIONARIO MÉDICO
Chromobacterium
Chromobacterium es un género de bacterias gramnegativas que habitan de forma natural el agua dulce y el suelo de las regiones tropicales y subtropicales del planeta. La mayoría de sus especies fabrican un pigmento violeta, la violaceína, que tiñe de morado intenso sus colonias y da nombre al género. Solo una de sus quince especies con nombre válido, Chromobacterium violaceum, tiene capacidad documentada de enfermar al ser humano, y lo hace en contadas ocasiones. Chromobacterium Género bacteriano Tipo: bacteria Morfología: bacilos o cocobacilos gramnegativos, móviles por flagelos, anaerobios facultativos; la mayoría de las especies produce violaceína Transmisión: contacto con agua o suelo contaminado (relevante solo en la especie patógena) Reservorio: ambiental, agua dulce y suelo Patogenicidad: mayoritariamente ambiental; oportunista solo en Chromobacterium violaceum Enfermedades: bacteriemia y sepsis, ambas ligadas a Chromobacterium violaceum El nombre reúne dos raíces con un significado transparente: el griego chroma, color, y el latín científico bacterium, bastoncillo pequeño. Chromobacterium es, literalmente, la bacteria coloreada. La acuñó en 1880 el naturalista italiano Carlo Bergonzini, de la Universidad de Módena, al toparse en su laboratorio con un frasco contaminado por una sustancia de un morado profundo que ningún disolvente común lograba disgregar. En esa misma publicación describió también la especie tipo del género, Chromobacterium violaceum. Pertenece al dominio de las bacterias y, dentro de ellas, al grupo de los gramnegativos, microorganismos que no retienen el colorante violeta de la tinción de Gram. El flagelo que impulsa a estas bacterias por el agua y la tierra puede presentarse solo o acompañado de otros más pequeños, según la especie. Se trata de bacilos o cocobacilos capaces de vivir tanto con oxígeno como sin él. Casi todas las especies comparten un rasgo llamativo: sintetizan violaceína, un pigmento cuya producción depende de un sistema de comunicación bacteriana conocido como quorum sensing, por el que las células ajustan su comportamiento según la densidad de población que las rodea. El pigmento no es un simple adorno; en el laboratorio se estudia por su actividad frente a otras bacterias, hongos e incluso algunas líneas celulares tumorales. La posición del género dentro del árbol bacteriano ha cambiado con el tiempo. Durante buena parte del siglo veinte se le situó junto a las rizobiáceas; más adelante se le asignó a la familia Neisseriaceae, la misma que agrupa a los gonococos y meningococos, y en 2013 un análisis filogenómico propuso separar de ella una familia propia, Chromobacteriaceae, de la que Chromobacterium es hoy el género de referencia dentro del mismo orden, Neisseriales. El género agrupa en la actualidad quince especies con nombre válido, según el registro internacional de nomenclatura bacteriana (LPSN), casi todas descritas a partir de muestras ambientales de aguas dulces, humedales o cultivos de arroz. Chromobacterium amazonense toma su nombre de la selva de la que procede; Chromobacterium subtsugae, aislada por investigadores del Servicio de Investigación Agrícola de Estados Unidos en Beltsville, Maryland, se emplea hoy como agente de control biológico contra insectos plaga, un terreno bien distinto del de la patología humana. De toda esa diversidad, Chromobacterium violaceum es la única especie con capacidad demostrada de producir enfermedad en personas. Es la excepción del género. A ella se dedica una entrada propia en este diccionario, con su historia clínica, su forma de identificarse en el laboratorio y las infecciones que puede ocasionar. El color violeta no es exclusivo de Chromobacterium. El género Janthinobacterium, cuyo nombre procede también del latín para violeta, produce el mismo pigmento y en el pasado se le llegó a confundir con su pariente. La diferencia decisiva es de clima: mientras Chromobacterium prospera en aguas cálidas de regiones tropicales y subtropicales, Janthinobacterium es psicrotolerante y aparece en suelos fríos, glaciares y aguas de montaña, y pertenece además a una familia bacteriana distinta, Oxalobacteraceae. Algo parecido ocurrió con lo que hoy se conoce como Iodobacter fluviatile. Se clasificó en un principio dentro de este género, con el nombre de Chromobacterium fluviatile, hasta que su proporción de guanina y citosina, muy distinta de la de Chromobacterium violaceum, llevó a separarla en un género propio en 1989. Bacteria de color. El término une el griego chroma, color, con el latín científico bacterium, bastoncillo. Lo propuso Bergonzini en 1880 al describir una bacteria capaz de teñir sus colonias de morado. No todas. Casi todas producen violaceína, pero existen especies y cepas sin pigmento, y el color por sí solo no basta para identificar a una bacteria de este género en el laboratorio. Quince, con nombre taxonómico válido según el registro internacional LPSN. La mayoría se han descrito en las dos últimas décadas, a partir de muestras ambientales de distintos continentes. Sí, y ha ocurrido en la práctica. Janthinobacterium produce el mismo pigmento pero vive en ambientes fríos, muy distintos de las aguas cálidas donde prospera Chromobacterium. Hubo además una confusión histórica con lo que hoy se conoce como Iodobacter fluviatile, especie que llegó a clasificarse dentro de este género antes de separarse en 1989 por su composición genética diferente. Solo una, Chromobacterium violaceum, y en muy raras ocasiones. Las catorce especies restantes se consideran ambientales, sin capacidad conocida de producir infección.Qué es Chromobacterium
Biología y rasgos comunes del género
Diversidad del género
Diferenciación con géneros que se confunden
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Chromobacterium?
¿Todas las especies del género son violetas?
¿Cuántas especies tiene el género en la actualidad?
¿Se puede confundir con otras bacterias violetas?
¿Alguna especie del género es peligrosa para el ser humano?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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