DICCIONARIO MÉDICO
Célula presentadora de antígeno
La célula presentadora de antígeno (APC, del inglés antigen-presenting cell) es aquella que capta material antigénico, lo procesa hasta péptidos y lo expone en su superficie unido a moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad (MHC) de clase II para que los linfocitos T CD4+ lo reconozcan. Se trata de una categoría funcional, no de un tipo celular único: incluye células dendríticas, macrófagos y linfocitos B. El concepto designa una función, no un linaje celular concreto. Toda célula que exprese constitutivamente MHC de clase II y sea capaz de activar linfocitos T CD4+ mediante la presentación de péptidos se considera una APC profesional. La distinción «profesional» las separa de cualquier célula nucleada del organismo, que también puede presentar péptidos endógenos a linfocitos T CD8+ a través de MHC de clase I, pero carece de la maquinaria coestimuladora necesaria para iniciar una respuesta primaria. En la literatura inmunológica clásica, el mismo concepto aparecía bajo el nombre de célula accesoria. Esa denominación, acuñada en las décadas de 1960 y 1970, reflejaba la idea de que ciertas células del bazo «asistían» a los linfocitos durante la respuesta inmunitaria. Con los trabajos de Ralph Steinman sobre las células dendríticas y la caracterización de las moléculas del MHC, el término «célula presentadora de antígeno» fue ganando terreno hasta imponerse en los textos modernos. Las células dendríticas son, con diferencia, las APC más eficaces para activar linfocitos T vírgenes (naïve). Capturan antígenos en los tejidos periféricos, migran a los ganglios linfáticos y allí presentan los péptidos con una dotación coestimuladora (CD80, CD86, CD40) que ningún otro tipo celular iguala en densidad. Los inmunólogos las califican como las «centinelas» del sistema inmunitario, y buena parte de la investigación en vacunas busca aprovechar esa capacidad. Los macrófagos actúan como APC sobre todo en los tejidos donde residen. Tras fagocitar un patógeno, procesan sus proteínas y las presentan a linfocitos T efectores ya activados que llegan al foco inflamatorio. Su eficiencia como iniciadores de respuestas primarias es menor que la de las dendríticas, pero su papel en el mantenimiento local de la respuesta resulta indispensable. Los linfocitos B internalizan antígenos a través de su receptor de superficie (BCR), que les confiere una selectividad muy alta: capturan preferentemente el antígeno contra el que están programados. Tras procesarlo, lo presentan a linfocitos T cooperadores (TFH) en los folículos linfoides, un paso necesario para que el propio linfocito B reciba las señales que ponen en marcha la hipermutación somática y el cambio de isotipo de las inmunoglobulinas. La vía clásica de presentación por MHC de clase II comienza con la internalización de proteínas extracelulares en endosomas. Dentro de esos compartimentos ácidos, proteasas como la catepsina fragmentan las proteínas en péptidos de entre 10 y 20 aminoácidos. Los péptidos resultantes se cargan sobre moléculas de MHC-II recién sintetizadas, una vez que la cadena invariante (li) que ocupaba su surco ha sido degradada. El complejo péptido-MHC-II viaja entonces a la membrana plasmática, donde queda expuesto para su reconocimiento por el receptor del linfocito T (TCR) del CD4+. Conviene distinguir esta vía de la presentación cruzada, en la que ciertas dendríticas (sobre todo las cDC1) cargan péptidos de origen exógeno sobre MHC de clase I para activar linfocitos T CD8+ citotóxicos. Esa capacidad no es compartida por todas las APC y tiene especial relevancia en la defensa antitumoral y antiviral. Sí, en la práctica designan el mismo concepto. «Célula accesoria» es la denominación clásica, utilizada antes de que se conocieran en detalle las moléculas del MHC y los mecanismos de presentación. Los textos actuales prefieren «célula presentadora de antígeno» por ser más descriptivo. Depende del tipo de presentación. Casi todas las células nucleadas expresan MHC de clase I y pueden mostrar péptidos endógenos (propios o virales) a linfocitos T CD8+. Eso no las convierte en APC profesionales. Solo las células con MHC de clase II constitutivo y moléculas coestimuladoras (dendríticas, macrófagos, linfocitos B) pueden activar linfocitos T CD4+ e iniciar una respuesta adaptativa completa. Para la activación de linfocitos T vírgenes, la célula dendrítica. Para la respuesta humoral en los centros germinales, el linfocito B. Para el mantenimiento de la respuesta en los tejidos inflamados, el macrófago. Cada una ocupa un momento y un lugar distintos dentro de la secuencia inmunitaria. Si desea profundizar en conceptos asociados a la célula presentadora de antígeno, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la célula presentadora de antígeno
Los tres tipos de APC profesionales
El mecanismo de presentación
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo «célula presentadora de antígeno» que «célula accesoria»?
¿Cualquier célula del cuerpo puede presentar antígenos?
¿Cuál de las tres APC es la más importante?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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