DICCIONARIO MÉDICO
Cavernosometría
La cavernosometría es una prueba funcional que registra la presión en el interior de los cuerpos cavernosos del pene durante la infusión controlada de suero fisiológico, con el fin de evaluar si el mecanismo venooclusivo que permite la erección funciona correctamente. En condiciones normales, cuando la sangre llena los sinusoides de los cuerpos cavernosos, la presión intracavernosa sube y las vénulas de drenaje quedan comprimidas contra la túnica albugínea, impidiendo que la sangre escape. La cavernosometría cuantifica ese proceso: se inyecta suero salino a un ritmo constante a través de una aguja insertada en el cuerpo cavernoso y se monitoriza la presión resultante. Si el sistema venooclusivo es competente, una velocidad de infusión baja basta para mantener una presión elevada. Cuando existe fuga venosa, la presión cae rápidamente en cuanto se detiene la infusión o se necesita un flujo alto para sostenerla. El nombre procede del latín cavernōsus (relativo a los cuerpos cavernosos) y del griego μέτρον (métron, medida). Literalmente: medición de lo cavernoso. Durante la prueba se obtienen dos valores principales. El primero es la velocidad de infusión necesaria para alcanzar la erección (denominada flow to erect en la literatura anglosajona): un valor elevado sugiere que la sangre se escapa a medida que se inyecta. El segundo es la caída de la presión intracavernosa en los treinta segundos siguientes al cese de la infusión. Un descenso mayor de 45 mmHg en ese intervalo se considera indicativo de disfunción venooclusiva. La inyección previa de un agente vasoactivo (habitualmente prostaglandina E1 o alprostadil) es necesaria para relajar el músculo liso trabecular y simular las condiciones fisiológicas de la erección. Sin esa fase previa, la prueba arrojaría falsos positivos. Hasta finales de la década de 1990 la cavernosometría era la referencia para confirmar la fuga venosa como causa de disfunción eréctil de origen vascular. Junto con la cavernosografía, que aporta las imágenes del drenaje venoso, constituía el estudio combinado conocido como DICC. La llegada de la ecografía Doppler peneana con sustancias vasoactivas la relegó a un segundo plano, porque el Doppler puede valorar tanto el componente arterial como el venoso sin necesidad de punción intracavernosa con infusión de volumen. Pese a ello, la cavernosometría no ha desaparecido. Conserva un papel en varones jóvenes (por debajo de los 40 o 50 años) con disfunción eréctil de larga evolución y resultado equívoco en el Doppler, sobre todo cuando se valora la posibilidad de cirugía venosa reconstructiva. Del latín cavernōsus (que tiene cavidades, referido en anatomía a los cuerpos cavernosos del pene) y del griego μέτρον (métron, medida). El sentido es directo: medición de la presión dentro de las estructuras cavernosas. No. La cavernosometría mide presiones (datos numéricos); la cavernosografía obtiene imágenes radiológicas del llenado y vaciado de los cuerpos cavernosos. La primera detecta si hay fuga; la segunda muestra por dónde se produce. En la práctica suelen realizarse juntas en el mismo procedimiento. Sí, aunque con indicaciones mucho más selectivas que en los años ochenta y noventa. La ecografía Doppler peneana la ha sustituido como estudio de primera línea, pero la cavernosometría sigue siendo útil cuando el Doppler no resulta concluyente o cuando el paciente es candidato a cirugía de ligadura venosa y se precisa una valoración hemodinámica rigurosa. Si desea profundizar en conceptos vinculados a la cavernosometría, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cavernosometría
Parámetros que se registran
Evolución y vigencia de la prueba
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cavernosometría?
¿Es lo mismo cavernosometría que cavernosografía?
¿Se usa todavía en la práctica clínica?
Referencias
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