DICCIONARIO MÉDICO
Cardiogénesis
Se llama cardiogénesis al proceso por el que se forma el corazón durante las primeras semanas de vida embrionaria. Tiene una particularidad que la separa de la formación de cualquier otro órgano: el corazón es el primer órgano que entra en funcionamiento en el embrión humano y empieza a latir hacia el día 22, mucho antes de estar terminado. Cuando alguna de sus etapas se interrumpe o se desvía, aparecen las cardiopatías congénitas. La cardiogénesis es la formación del corazón a partir del embrión, desde las primeras células que se agrupan para originarlo hasta que el órgano queda anatómicamente constituido. El término combina dos raíces griegas: καρδία (kardía), «corazón», y γένεσις (génesis), «origen» o «generación» —de γίγνομαι (gígnomai), «llegar a ser»—. Literalmente, «generación del corazón». Lo que llama la atención de este proceso no es solo su complejidad, sino su precocidad. El sistema cardiovascular es el primero del organismo en alcanzar una madurez funcional: el embrión crece tan deprisa que pronto deja de bastarle la difusión simple para nutrirse y necesita un sistema que mueva la sangre. Por eso el corazón se pone a trabajar antes de terminar de formarse. Todo arranca hacia la tercera semana de gestación, en una capa del embrión llamada mesodermo. Un grupo de células precursoras se dispone en forma de herradura —el campo cardiogénico— y se organiza en dos tubos endocárdicos. Alrededor del día 21 esos dos tubos se fusionan en uno solo, el tubo cardíaco primitivo. Un día o dos después, ese tubo todavía rudimentario empieza a contraerse: hacia el día 22 se registra el primer latido y para el día 24 la sangre ya circula por el embrión. El tubo recto no se queda quieto. Entre la cuarta y la quinta semana sufre un plegamiento sobre sí mismo —el fenómeno conocido como looping o asa cardíaca— que decide qué lado será el derecho y cuál el izquierdo; un giro en la dirección equivocada está detrás de algunas malformaciones graves. Después llega la tabicación: entre los días 27 y 37, aproximadamente, se levantan los tabiques que dividen el corazón en sus cuatro cámaras, dos aurículas y dos ventrículos. Las válvulas surgen de unos engrosamientos del tejido interno, los cojinetes endocárdicos. Hacia el final de la octava semana el corazón ya tiene su arquitectura definitiva, aunque su maduración siga después del nacimiento. Durante toda la vida fetal el corazón funciona con dos atajos que el adulto no tiene: el foramen oval, una comunicación entre las dos aurículas, y el conducto arterioso, que une la arteria pulmonar con la aorta. Ambos permiten que la sangre rodee unos pulmones que aún no respiran. Se cierran en los primeros días o semanas tras el parto. Cuando no lo hacen, persisten como cardiopatías. Cuando una de estas etapas se interrumpe o se desvía, el resultado es una cardiopatía congénita: una malformación del corazón presente desde el nacimiento. Son las anomalías congénitas más frecuentes —afectan a cerca del 1 % de los recién nacidos vivos— y situar el momento del desarrollo en que se produjo el fallo ayuda a entender de qué defecto se trata. Un tabique interventricular que no termina de cerrarse deja una comunicación interventricular; si lo que queda abierto es la pared entre las aurículas, se habla de comunicación interauricular. Otras, como la tetralogía de Fallot o la transposición de las grandes arterias, nacen de errores más tempranos, en el plegamiento del tubo o en la división de los grandes vasos. Del griego. Une καρδία (kardía), «corazón», con γένεσις (génesis), «origen» o «generación». Es decir, la generación del corazón. La misma raíz kardía está en cardíaco, cardiología o electrocardiograma. Hacia el día 22 tras la fecundación, cuando todavía es poco más que un tubo. En ese momento no se puede oír ni ver con los medios habituales; el latido solo se hace visible en una ecografía algunas semanas después. El corazón, en todo caso, late mucho antes de tener su forma definitiva. No. La cardiogénesis es el desarrollo embrionario del corazón. Cardiogénico es un adjetivo que significa «de origen cardíaco» y se emplea, por ejemplo, en shock cardiogénico. Comparten la raíz kardía, pero designan cosas distintas. Porque buena parte de las cardiopatías congénitas se explican por un fallo en alguna de sus etapas. Reconocer en qué punto se produjo la alteración —la fusión de los tubos, el plegamiento, la tabicación— orienta sobre el tipo de malformación. Es, además, uno de los procesos del desarrollo humano que más interés despierta entre estudiantes de medicina y embriología. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cardiogénesis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cardiogénesis
Etapas de la formación del corazón embrionario
Cardiogénesis y cardiopatías congénitas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cardiogénesis?
¿Cuándo empieza a latir el corazón del embrión?
¿Es lo mismo cardiogénesis que cardiogénico?
¿Por qué se estudia el desarrollo del corazón?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026