DICCIONARIO MÉDICO

Capnometría

La capnometría es la medición numérica de la concentración de dióxido de carbono (CO₂) en el gas espirado. Su valor principal, el EtCO₂, refleja de forma indirecta la presión parcial de CO₂ en sangre arterial y constituye un indicador continuo del estado ventilatorio.

Qué es la capnometría

La capnometría designa, en sentido estricto, la obtención de un dato numérico: la presión parcial de CO₂ en el gas que el paciente exhala, expresada en milímetros de mercurio (mmHg) o en porcentaje. El instrumento que realiza esa medición es el capnómetro. La palabra combina dos raíces griegas: καπνός (kapnós, "humo") y μέτρον (métron, "medida"), de modo que equivale a "medición del humo", una denominación que conserva la curiosa inexactitud de atribuir al CO₂ la cualidad visible del humo.

Conviene separar dos términos que se utilizan a menudo como sinónimos sin serlo del todo. Capnometría alude a la lectura numérica; capnografía, que comparte raíz pero sustituye métron por gráphein ("registrar"), incorpora además la representación gráfica de esa lectura a lo largo del ciclo respiratorio. Un capnógrafo siempre realiza capnometría, pero un capnómetro no necesariamente ofrece capnografía. La distinción puede parecer menor, pero cuando se analiza una vía aérea comprometida, la morfología de la curva aporta información que el número aislado no recoge.

El EtCO₂ como parámetro central

El valor que la capnometría cuantifica con mayor frecuencia es el CO₂ al final de la espiración, abreviado EtCO₂ (del inglés end-tidal CO₂). En un adulto sano con ventilación espontánea, el EtCO₂ se sitúa entre 35 y 45 mmHg. Esa cifra guarda una correlación estrecha con la presión parcial de CO₂ en sangre arterial (PaCO₂), siempre que la relación entre ventilación y perfusión pulmonar sea razonable; cuando esa relación se altera, como ocurre en el tromboembolismo pulmonar o en el shock, la diferencia entre ambos valores se ensancha y el EtCO₂ deja de ser un reflejo fiable de la PaCO₂.

Valores por debajo de 35 mmHg sugieren hiperventilación. Pueden aparecer en situaciones de ansiedad, dolor agudo o compensación metabólica de una acidosis. En el otro extremo, un EtCO₂ que supera los 45 mmHg apunta a hipoventilación: depresión respiratoria, obstrucción parcial de la vía aérea o fatiga muscular, entre otras causas. La lectura se obtiene de forma continua, lo que permite detectar tendencias antes de que se manifiesten en una gasometría convencional.

Base fisiológica de la medición

El CO₂ es el producto final del metabolismo aerobio celular. Las células lo vierten a la sangre venosa, que lo transporta hasta los capilares pulmonares. Allí difunde hacia los alvéolos y se elimina con cada espiración. La capnometría captura la concentración de ese gas justo al final del vaciado alveolar, el instante en que la muestra es más representativa de lo que ocurre en el compartimento sanguíneo.

Cualquier eslabón de esa cadena puede alterar el valor medido. Si la producción metabólica de CO₂ aumenta (fiebre, sepsis, hipertermia maligna), el EtCO₂ sube aunque la ventilación sea correcta. Si la perfusión pulmonar cae, como sucede durante una parada cardíaca, llega menos CO₂ a los alvéolos y el EtCO₂ desciende. Esa triple dependencia es lo que convierte a la capnometría en una ventana simultánea a la ventilación, la perfusión y el metabolismo.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede el término capnometría?

De las raíces griegas καπνός (kapnós, "humo") y μέτρον (métron, "medida"). En la práctica médica se aplica a la medición del CO₂ espirado, no del humo propiamente dicho. El término se consolidó en la literatura de anestesia durante la segunda mitad del siglo XX.

¿Es lo mismo capnometría que capnografía?

Estrictamente, no. La capnometría se limita a la cifra; la capnografía añade la representación gráfica del CO₂ a lo largo del ciclo respiratorio. En la práctica clínica, muchos equipos actuales combinan ambas funciones y los términos tienden a usarse de forma intercambiable, aunque desde el punto de vista técnico la diferencia persiste.

¿Cuáles son los valores normales de EtCO₂?

Entre 35 y 45 mmHg en un adulto sano en ventilación espontánea. Cifras por debajo indican hiperventilación; por encima, hipoventilación o acumulación de CO₂. La frecuencia respiratoria que el capnómetro también registra complementa la interpretación del dato.

¿La capnometría puede sustituir a la gasometría arterial?

No la sustituye, pero sí la complementa. La gasometría ofrece un análisis puntual y exacto de la PaCO₂, el pH y la oxigenación. La capnometría, en cambio, monitoriza de forma continua y no invasiva. Un EtCO₂ estable permite espaciar las gasometrías en pacientes con ventilación mecánica; un cambio brusco en el EtCO₂ obliga a confirmar con una gasometría.

Referencias

  1. European Resuscitation Council (ERC). European Resuscitation Council Guidelines.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Intubación endotraqueal y monitorización de la vía aérea.
  3. Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES). Recomendaciones de monitorización en urgencias.
  4. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Gasometría arterial. MedlinePlus, enciclopedia médica.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la capnometría, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Capnógrafo: dispositivo que mide el CO₂ espirado y lo representa gráficamente en un capnograma.
  • Pulsioximetría: medición no invasiva de la saturación arterial de oxígeno.
  • Intubación endotraqueal: inserción de un tubo en la tráquea para asegurar la vía aérea.
  • Monitorización: seguimiento continuo de las constantes fisiológicas del paciente.
  • Reanimación: conjunto de maniobras destinadas a restaurar las funciones vitales.

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