DICCIONARIO MÉDICO
Calcaneodinia
La calcaneodinia es el dolor localizado en la región del calcáneo, el hueso que conforma el talón. No es una enfermedad en sí misma, sino un signo clínico compartido por numerosas entidades de origen mecánico, inflamatorio, neurológico o, más raramente, tumoral. Constituye el segundo motivo de consulta por dolor en el pie, solo por detrás de las metatarsalgias. El término combina calcáneo, del latín calcaneum (derivado de calx, «talón»), con el sufijo griego -οδυνία (-odynía, «dolor»). Su sinónimo habitual es talalgia, formado directamente sobre el griego τᾶλον (tâlon, «talón»). Ambas voces designan lo mismo: dolor en el talón. En la práctica clínica se emplean indistintamente, aunque calcaneodinia enfatiza la localización ósea del dolor, mientras que talalgia tiene un sentido más topográfico y genérico. Se estima que entre el 11 y el 15 % de los adultos experimentan dolor en el talón en algún momento de su vida. Es más frecuente a partir de los 40 años, en personas con sobrepeso, en quienes permanecen de pie durante periodos prolongados y en deportistas de impacto (corredores, saltadores). En la mayoría de los casos el origen es mecánico. La región del talón puede doler en su cara plantar, en su cara posterior o en sus caras medial y lateral. Esa distinción topográfica orienta hacia etiologías diferentes. Cuando el dolor se sitúa en la planta del talón, la causa más frecuente es la fascitis plantar: una inflamación de la aponeurosis plantar en su inserción sobre la tuberosidad del calcáneo. El dolor característico aparece con los primeros pasos al levantarse y mejora al caminar unos minutos, para reaparecer tras reposo prolongado. La atrofia de la almohadilla grasa del talón, que se observa en personas mayores, puede producir un dolor plantar difuso por pérdida de la capacidad de amortiguación. Las fracturas por estrés del calcáneo, menos comunes, afectan sobre todo a corredores de fondo y a militares en instrucción. Si el dolor se localiza en la cara posterior, las entidades más habituales son la tendinopatía insercional del tendón de Aquiles y la bursitis retrocalcánea. La entesitis aquílea merece atención particular: cuando aparece en un adulto joven sin sobrecarga deportiva evidente, debe hacer pensar en una espondiloartropatía subyacente. Conviene preguntar por lumbalgia inflamatoria y rigidez matutina. El dolor en las caras medial o lateral es menos frecuente y sugiere atrapamiento nervioso (síndrome del túnel tarsiano, compresión de ramas del nervio tibial posterior) o, en atletas, una periostitis de las inserciones musculares laterales del calcáneo. De la unión de calcaneum (latín, «hueso del talón») y -odynía (griego, «dolor»). Su sinónimo, talalgia, comparte significado pero tira directamente del griego: τᾶλον (talón) y ἄλγος (dolor). No. El espolón calcáneo es un hallazgo radiológico: una excrecencia ósea en la tuberosidad del calcáneo. Muchas personas tienen espolón sin dolor, y muchas con calcaneodinia no presentan espolón. La correlación entre ambos es más débil de lo que popularmente se cree. El espolón no suele ser la causa directa del dolor. Si persiste más de seis semanas sin responder al reposo relativo, si se acompaña de hinchazón, enrojecimiento o fiebre, si aparece en ambos talones simultáneamente en un adulto joven, o si se asocia a dolor lumbar nocturno. Cualquiera de esas combinaciones justifica una evaluación más detenida. Si desea profundizar en conceptos asociados a la calcaneodinia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la calcaneodinia
Causas principales según la localización del dolor
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «calcaneodinia»?
¿Son lo mismo calcaneodinia y espolón calcáneo?
¿Cuándo debería preocupar un dolor de talón?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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