DICCIONARIO MÉDICO
Butirofenona
Las butirofenonas son una familia de compuestos químicos con estructura de cetona aromática que incluye a varios antipsicóticos clásicos. El más conocido de ellos, el haloperidol, fue durante décadas el neuroléptico de referencia mundial. Desde el punto de vista químico, la butirofenona es una cetona formada por un grupo fenilo unido a una cadena de cuatro carbonos (butilo) con un grupo carbonilo. El nombre procede del latín butyrum ("mantequilla", por el ácido butírico, un ácido graso de cuatro carbonos presente en la grasa láctea) y del griego φαινόμενον, a través del término fenona, que en nomenclatura orgánica designa una cetona con anillo aromático. Es una voz híbrida, pues, entre la bioquímica de los lípidos y la química de los compuestos aromáticos. En la práctica clínica, el término butirofenona casi nunca se refiere al compuesto base, sino al grupo de fármacos derivados de él que comparten un potente antagonismo sobre los receptores dopaminérgicos D2 del sistema nervioso central. Son antipsicóticos de primera generación, también llamados típicos o convencionales. La historia de las butirofenonas farmacológicas arranca en los laboratorios Janssen Pharmaceutica de Beerse, Bélgica. A mediados de los años cincuenta, Paul Janssen buscaba analgésicos más potentes que la dextromoramida, trabajando con derivados de la petidina (meperidina). En 1957 sintetizó el compuesto R-951, una propiofenona con propiedades analgésicas. La idea fue alargar la cadena carbonada: sustituyendo el grupo propiofenona por un grupo butirofenona nació el R-1187, la primera butirofenona con actividad sobre el sistema nervioso central. Tenía efecto sedante y analgésico, pero Janssen quería un compuesto con actividad neuroléptica pura, sin acción morfínica. El 11 de febrero de 1958, Bert Hermans, químico del equipo de Janssen, sintetizó la cuadragésima quinta variante de la serie. Era el compuesto R-1625: el haloperidol. Dos días después comenzaron los ensayos en animales. La velocidad resulta llamativa para los estándares actuales, pero en aquella época los trámites regulatorios eran otros. En septiembre de 1959, un simposio internacional en Beerse reunió a especialistas de once países para presentar los primeros datos clínicos. El fármaco fue aprobado por la FDA en 1967. Las butirofenonas ejercen su efecto antipsicótico mediante el bloqueo de los receptores D2 de dopamina en las vías mesolímbica y mesocortical. El haloperidol tiene una afinidad particularmente alta por el receptor D2 y una cinética de disociación lenta, lo que le confiere una potencia neuroléptica elevada. La contrapartida de esa selectividad dopaminérgica es la facilidad con que induce efectos extrapiramidales, un problema que motivó la búsqueda posterior de antipsicóticos atípicos con perfil receptor más amplio. De los centenares de butirofenonas sintetizadas desde 1958, solo un puñado ha tenido relevancia clínica sostenida. El haloperidol sigue siendo, probablemente, el más empleado y el que sirve de patrón de comparación para todos los antipsicóticos nuevos. El droperidol, otro miembro de la familia, encontró su nicho en la anestesiología y en el control de náuseas y vómitos perioperatorios, más que en la psiquiatría. A lo largo de la década de 1970 hubo unas veinticinco butirofenonas en investigación clínica simultánea. La mayoría no superó esa fase. Es un nombre compuesto de la química orgánica. Butiro- viene del latín butyrum, "mantequilla" (porque el ácido butírico se identificó por primera vez en la grasa de la mantequilla, en 1814). Fenona designa una cetona con grupo aromático. El nombre describe la estructura molecular del compuesto base, no su acción farmacológica. No exactamente. El haloperidol es un derivado de la butirofenona, el más conocido del grupo. Llamar "butirofenona" al haloperidol es como llamar "penicilina" a la amoxicilina: es correcto decir que pertenece a esa familia, pero la familia incluye otros miembros con propiedades distintas. Sí. El haloperidol continúa siendo uno de los antipsicóticos más prescritos en el mundo y permanece en la lista de medicamentos esenciales de la OMS. Su uso ha disminuido frente a los antipsicóticos de segunda generación, pero en determinadas situaciones clínicas sigue considerándose una opción válida. Paul Janssen (1926-2003), farmacólogo belga fundador de Janssen Pharmaceutica. La síntesis concreta del haloperidol, la butirofenona con mayor impacto clínico, la realizó Bert Hermans en el laboratorio de Janssen el 11 de febrero de 1958. Si desea profundizar en conceptos asociados a la butirofenona, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una butirofenona
De la petidina al haloperidol: origen del grupo
Mecanismo de acción
Derivados con uso clínico
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra butirofenona?
¿El haloperidol y la butirofenona son lo mismo?
¿Se siguen usando las butirofenonas?
¿Quién descubrió las butirofenonas?
Referencias
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