DICCIONARIO MÉDICO
Biuret
El biuret (H2N-CO-NH-CO-NH2) es un compuesto orgánico que se forma por la condensación de dos moléculas de urea con pérdida de amoníaco. Su relevancia en medicina se debe a la reacción que lleva su nombre, una prueba colorimétrica empleada en laboratorios clínicos para cuantificar proteínas totales en muestras biológicas. El nombre biuret refleja su origen químico: el prefijo bi- indica que la molécula resulta de la unión de dos unidades de urea, y fue propuesto a mediados del siglo XIX, cuando Gustav Heinrich Wiedemann estudió por primera vez este compuesto. Se obtiene calentando urea a temperaturas superiores a 150 grados centígrados; el calor provoca la eliminación de una molécula de amoníaco (NH3) y la formación de un enlace entre los dos restos de urea. El resultado es una molécula sencilla que contiene dos enlaces peptídicos adyacentes. Ese detalle estructural es el que hace útil al biuret en bioquímica. Los iones de cobre (II) en medio alcalino forman un complejo de coordinación con los nitrógenos de los enlaces peptídicos, y ese complejo absorbe luz visible de modo que la solución vira a color violeta. Cualquier molécula con dos o más enlaces peptídicos produce la misma reacción, lo que convierte al biuret en el patrón histórico de una prueba general para péptidos y proteínas. La prueba fue descrita formalmente como método analítico por Gustaw Piotrowski en 1857 (en Polonia se la conoce todavía como prueba de Piotrowski). El reactivo se prepara disolviendo sulfato de cobre (CuSO4) en una solución de hidróxido de sodio (NaOH), con tartrato de sodio y potasio como quelante para evitar la precipitación del cobre. Al mezclar este reactivo con una muestra que contenga proteínas, los iones Cu2+ se coordinan con los nitrógenos peptídicos y generan el complejo violeta característico. La intensidad del color es directamente proporcional a la concentración de enlaces peptídicos, lo que permite cuantificar proteínas por espectrofotometría a una longitud de onda de 540-560 nm. La reacción detecta polipéptidos y proteínas, pero no aminoácidos libres ni dipéptidos, porque estos no contienen enlaces peptídicos suficientes para formar el complejo de coordinación con el cobre. Una limitación reconocida del método es su baja sensibilidad comparada con técnicas posteriores (el ensayo de Bradford, por ejemplo, detecta cantidades mucho menores de proteína). Se utiliza preferentemente en muestras con concentraciones proteicas elevadas, como suero sanguíneo o plasma, donde esa limitación carece de relevancia práctica. A lo largo del siglo XX se desarrollaron modificaciones que ampliaron la utilidad del principio de Piotrowski. El método de Lowry (1951) combinó la reacción de biuret con el reactivo de Folin-Ciocalteu para ganar sensibilidad. Más tarde, el ensayo de ácido bicinconínico (BCA), introducido en 1985 por Smith y colaboradores, aprovecha la reducción de Cu2+ a Cu+ inducida por los enlaces peptídicos y lo detecta mediante un quelante colorimétrico distinto. Ambos métodos descienden, conceptualmente, de la reacción de biuret original. Pese a que las variantes más sensibles lo han desplazado en muchas aplicaciones de investigación, el ensayo de biuret clásico sigue vigente en los autoanalizadores de bioquímica clínica para la determinación rutinaria de proteínas totales en suero. Su sencillez, su bajo coste y su escasa interferencia con compuestos no proteicos le garantizan un nicho que los métodos más sensibles, paradójicamente, no han logrado ocupar del todo. Del prefijo bi- (dos) y uret, forma abreviada de urea. El término describe un compuesto formado por la unión de dos moléculas de urea con pérdida de amoníaco, y fue acuñado en el siglo XIX tras los trabajos de Wiedemann. No. Los aminoácidos libres y los dipéptidos no contienen suficientes enlaces peptídicos para formar el complejo de coordinación con el cobre. La reacción requiere al menos dos enlaces peptídicos, es decir, un tripéptido como mínimo. Porque los iones Cu2+ forman un complejo de coordinación con los átomos de nitrógeno de los enlaces peptídicos. Ese complejo absorbe luz en la región del amarillo-verde del espectro visible y, por tanto, la solución transmite el color complementario, que es el violeta. A mayor concentración de proteínas, más intenso el color. Sí. Pese a la aparición de métodos más sensibles, el ensayo de biuret clásico se emplea de forma rutinaria en autoanalizadores de bioquímica clínica para medir proteínas totales en suero o plasma. Su sencillez y su escasa interferencia con compuestos no proteicos lo mantienen vigente. Si desea profundizar en conceptos asociados al biuret, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el biuret
La reacción de biuret en el laboratorio
Variantes y evolución del método
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre biuret?
¿La prueba de biuret detecta aminoácidos libres?
¿Por qué la solución vira a color violeta?
¿Sigue utilizándose el ensayo de biuret en los laboratorios actuales?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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