DICCIONARIO MÉDICO
Bemiparina
La bemiparina es un anticoagulante del grupo de las heparinas de bajo peso molecular, empleado para prevenir la formación de coágulos tras determinadas intervenciones quirúrgicas y para evitar la coagulación de la sangre durante la hemodiálisis. De las heparinas de bajo peso molecular comercializadas en España es la que presenta el peso molecular medio más bajo, 3.600 daltons, y la mayor selectividad por el factor Xa frente al factor IIa. Su código en la clasificación ATC es B01AB12. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La bemiparina se obtiene por despolimerización de heparina sódica procedente de mucosa intestinal porcina, un proceso que fragmenta las largas cadenas de la heparina no fraccionada en polisacáridos más cortos. El resultado es una molécula con un peso medio de 3.600 daltons, sensiblemente inferior a los aproximadamente 4.500 daltons de otras heparinas de bajo peso molecular como la enoxaparina. Por sus características estructurales y su fecha de introducción, se la describe habitualmente como una heparina de bajo peso molecular de segunda generación. Se administra en inyección subcutánea, con una biodisponibilidad estimada del 96 por ciento. El efecto anticoagulante máximo se registra entre dos y cuatro horas después de la inyección. Su semivida de eliminación, de entre 5 y 6 horas, se cuenta entre las más largas del grupo de las heparinas de bajo peso molecular. Eso hace posible una única inyección diaria. Su nombre comparte terminación con el resto de heparinas de bajo peso molecular disponibles en España, entre ellas la enoxaparina, la dalteparina, la nadroparina o la tinzaparina: todas son denominaciones comunes internacionales construidas sobre la raíz de la heparina de la que derivan. Como el resto de las heparinas, la bemiparina actúa uniéndose a la antitrombina III y acelerando su capacidad de neutralizar al factor Xa y, en menor medida, a la trombina (factor IIa), la forma activada de la protrombina. La heparina no fraccionada inhibe los dos factores casi por igual; la bemiparina, en cambio, concentra su acción sobre el factor Xa. Su actividad anti-Xa se sitúa entre 80 y 120 UI por miligramo, frente a una actividad anti-IIa de apenas 5 a 20 UI por miligramo: una proporción cercana a 8 a 1, la más alta de todas las heparinas de bajo peso molecular comercializadas. Los demás compuestos del grupo se quedan muy por debajo: 3,8 a 1 en la enoxaparina, 2,7 a 1 en la dalteparina y, en el extremo opuesto, apenas 1,9 a 1 en la tinzaparina. Ahí radica su rasgo más citado en la literatura farmacológica. Por su peso molecular medio, inferior al de cualquier otra heparina de bajo peso molecular disponible, algunos autores la clasifican como una heparina de bajo peso molecular ultra baja (un peldaño más allá de la segunda generación, categoría que también ocupa la semuloparina, no comercializada en España). Ese tamaño de cadena reducido parece favorecer además la liberación del inhibidor de la vía del factor tisular, un mecanismo protector adicional frente a la coagulación que, según los datos disponibles, la bemiparina promueve en mayor medida que la heparina no fraccionada o la dalteparina. El término procede de una revisión farmacológica que la definió así en 2003, en referencia a su fecha de introducción y a las mejoras estructurales frente a las primeras heparinas de bajo peso molecular. En la práctica, la distingue sobre todo su cadena más corta y su mayor proporción de actividad anti-Xa frente a anti-IIa. Durante una sesión de hemodiálisis, la sangre del paciente circula por un circuito externo antes de regresar al organismo. Ese contacto prolongado con superficies artificiales favorece la formación de coágulos dentro del propio circuito, lo que puede obstruirlo. La bemiparina se añade al inicio del procedimiento para evitarlo, actuando sobre la circulación extracorpórea del circuito y no sobre la coagulación general del organismo más allá de la duración de la sesión. Es una de las pocas heparinas de bajo peso molecular con esta indicación reconocida de forma específica. Frente a la heparina no fraccionada, ofrece además un comportamiento más previsible dentro del circuito, con menos necesidad de ajustes durante sesiones cortas. No. Cada heparina de bajo peso molecular se fabrica mediante un proceso distinto y tiene su propio perfil de actividad anti-Xa y anti-IIa, de modo que no son equivalentes entre sí ni intercambiables miligramo a miligramo. Si desea ampliar información relacionada, puede consultar:Qué es la bemiparina
Peso molecular y proporción entre actividad anti-Xa y anti-IIa
Preguntas frecuentes
¿Qué significa que la bemiparina sea una heparina de segunda generación?
¿Por qué se emplea la bemiparina en la hemodiálisis?
¿Puede sustituirse la bemiparina por otra heparina de bajo peso molecular sin más?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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