DICCIONARIO MÉDICO
Bálsamo
En farmacognosia, un bálsamo es una oleorresina de origen vegetal cuya composición incluye ácido benzoico, ácido cinámico o sus ésteres, junto con aceites esenciales y fracciones resinosas. Se obtiene por incisión de la corteza de determinados árboles y se presenta como un líquido viscoso, aromático, que se espesa y oscurece al contacto con el aire. Varios bálsamos figuran todavía en las farmacopeas vigentes, aunque su papel en la terapéutica moderna se limita a usos tópicos muy concretos. La RAE recoge cuatro acepciones del término, pero la que interesa a la medicina es la cuarta: "medicamento compuesto de sustancias comúnmente aromáticas, que se aplica como remedio en las heridas, llagas y otras enfermedades". El vocablo procede del latín balsamum, tomado a su vez del griego βάλσαμον (bálsamon), que los autores clásicos relacionaban con el hebreo basam o bosem, "perfume", "especia". Los textos bíblicos mencionan el bálsamo de Galaad como un producto comercial de alto valor, transportado en caravanas desde Palestina hacia Egipto. Desde el punto de vista farmacognóstico, la definición es más precisa. Un bálsamo se distingue de otras secreciones vegetales (gomas, látex, mucílagos) por contener obligatoriamente ácido benzoico, ácido cinámico o ésteres de ambos. Los aceites esenciales presentes en la fracción volátil le confieren el aroma característico; la fracción resinosa, no volátil, es responsable de su consistencia densa. El proceso de obtención implica practicar incisiones en la corteza del árbol productor: la oleorresina fluye, se recoge y, con la exposición al aire, pierde progresivamente sus aceites esenciales, que se transforman en resina y en los ácidos ya mencionados. Bálsamo del Perú. Se extrae del Myroxylon balsamum var. pereirae, un árbol de la familia de las fabáceas originario de Centroamérica (el nombre "del Perú" es un error histórico, pues nunca se produjo allí). Contiene cinamato de bencilo, ácido cinámico, benzoato de bencilo y una fracción resinosa compleja. Está inscrito en la Farmacopea y se ha empleado tradicionalmente como antiséptico y cicatrizante tópico en pomadas y cremas para heridas, quemaduras y sabañones. Conviene saber que es también un alérgeno de contacto frecuente; las pruebas epicutáneas lo incluyen en la batería estándar. Bálsamo de Tolú. Procede de otra variedad del mismo género (Myroxylon balsamum var. balsamum), nativa de Colombia. Su composición es semejante a la del bálsamo del Perú, aunque con un perfil aromático más suave. Se ha utilizado como expectorante pectoral y como aromatizante en jarabes. Bálsamo de copaiba. Es la oleorresina del copayero (género Copaifera, también fabáceas), empleada como antiinflamatorio de mucosas. Su composición difiere: predominan los sesquiterpenos y los diterpenos, con menor proporción de ácidos benzoico y cinámico. Por eso algunos autores discuten si encaja estrictamente en la definición clásica de bálsamo. Bálsamo de Canadá. Es una oleorresina de abeto (Abies balsamea) muy utilizada en microscopia óptica como medio de montaje por su índice de refracción, más que por sus propiedades medicinales. El término "bálsamo" se emplea a veces de forma laxa en el lenguaje comercial para designar cualquier preparado tópico de consistencia semisólida y olor agradable. En sentido estricto, no es sinónimo de ungüento (preparado semisólido con base grasa), ni de emulsión (sistema bifásico aceite-agua), ni de linimento (preparado líquido para fricción). Lo que define al bálsamo es su origen vegetal directo y su composición química, no su forma de aplicación. Una pomada que contenga bálsamo del Perú entre sus excipientes no es, en rigor, un bálsamo: es una pomada que incorpora un bálsamo como principio activo. Del latín balsamum, que a su vez toma del griego βάλσαμον (bálsamon). La raíz última parece ser semítica: el hebreo basam o bosem significaba "perfume" o "especia". El término aparece ya en textos bíblicos del Antiguo Testamento referido a un producto aromático de alto valor comercial procedente de la región de Galaad. No. Procede de El Salvador y otros países de Centroamérica. El nombre se debe a que durante la época colonial las mercancías de toda la región se embarcaban a través de los puertos del virreinato del Perú, y los comerciantes europeos asumieron que la resina se producía allí. El error se consolidó en la nomenclatura y ya no se ha corregido. En terapéutica moderna, su uso es limitado. El bálsamo del Perú todavía se incorpora a algunas formulaciones tópicas cicatrizantes, y el de Tolú aparece en jarabes expectorantes de farmacopea. El bálsamo de Canadá conserva su utilidad en el laboratorio de microscopía. En conjunto, han sido desplazados por principios activos sintéticos más estandarizables. Sí, y con cierta frecuencia. Es uno de los alérgenos de contacto más habituales en las pruebas epicutáneas (patch test). Los componentes responsables de la sensibilización son sobre todo el cinamato de bencilo y el benzoato de bencilo. Los pacientes sensibilizados pueden reaccionar también a cosméticos, perfumes y ciertos alimentos que comparten moléculas similares. Si desea profundizar en conceptos asociados al bálsamo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un bálsamo
Principales bálsamos de interés farmacéutico
Diferenciación con otras formas farmacéuticas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra bálsamo?
¿El bálsamo del Perú viene realmente de Perú?
¿Los bálsamos se siguen usando en medicina?
¿Puede producir alergia el bálsamo del Perú?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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