DICCIONARIO MÉDICO
Bacillus
Bacillus es un género de bacterias grampositivas con forma de bastón, aerobias o anaerobias facultativas, que se distinguen de otros géneros bacterianos por su capacidad de formar endosporas extraordinariamente resistentes al calor, la desecación y los desinfectantes químicos. El nombre Bacillus fue acuñado en 1835 por Christian Gottfried Ehrenberg para agrupar bacterias con forma de bastón, tomando directamente la voz latina bacillum ('bastoncillo'). Ferdinand Cohn redefinió el género en 1872, añadiendo como rasgo esencial la formación de esporas. Esa capacidad de esporulación acabó convirtiéndose en la seña de identidad de Bacillus, y es lo que lo separa de otros bacilos grampositivos que no esporulan. Se conocen más de 260 especies dentro del género. La gran mayoría son saprófitas: viven en el suelo, en el agua y en la materia orgánica en descomposición, donde participan en el reciclaje de nutrientes. Solo unas pocas tienen relevancia en patología humana. Desde el punto de vista taxonómico, Bacillus pertenece al filo Bacillota (anteriormente llamado Firmicutes) y a la familia Bacillaceae. Cuando las condiciones del medio se vuelven desfavorables (escasez de nutrientes, pH extremo, sequedad), la célula vegetativa de Bacillus inicia un proceso de esporulación que dura varias horas. El resultado es una estructura latente, la endospora, que concentra el material genético dentro de múltiples cubiertas protectoras. A diferencia de lo que ocurre en el género Clostridium, la endospora de Bacillus se sitúa en posición central o subterminal y no deforma el contorno de la célula madre. Las esporas de algunas especies sobreviven durante décadas en el suelo. Bacillus anthracis, por ejemplo, ha sido recuperado de terrenos contaminados medio siglo después de un brote de carbunco. Esa longevidad no es un rasgo universal del género: la mayoría de las especies ambientales producen esporas más modestas en cuanto a su resistencia, pero incluso esas formas superan con mucho la supervivencia de la célula vegetativa. Bacillus anthracis es el patógeno más relevante del género. Se trata de un bacilo inmóvil, encapsulado, cuyas células miden aproximadamente 1 x 3-4 µm y se disponen en cadenas largas con extremos cuadrados. Es el agente del carbunco (también llamado ántrax), una zoonosis que puede afectar la piel, el aparato respiratorio o el tracto digestivo del ser humano. Sus esporas, fáciles de producir y difíciles de destruir, le han conferido una siniestra notoriedad como potencial agente de bioterrorismo. Bacillus cereus produce toxiinfecciones alimentarias por dos mecanismos distintos: una toxina emética termoestable que provoca vómitos (asociada clásicamente al arroz recalentado) y una enterotoxina termolábil que causa diarrea acuosa. En pacientes con inmunodeficiencia grave se han descrito también infecciones oportunistas por esta especie, incluidas endoftalmitis, meningitis y bacteriemias. Frente a esas dos especies patógenas, Bacillus subtilis se ha consolidado como modelo de estudio en biología molecular. No es patógeno y la industria lo emplea para producir enzimas (amilasas, proteasas) y antibióticos peptídicos como la bacitracina. B. clausii se comercializa como probiótico en algunos países, aprovechando la resistencia de sus esporas al pH gástrico. La confusión entre bacilo y Bacillus es frecuente incluso en textos divulgativos. Bacilo, en minúscula y sin cursiva, es un descriptor morfológico: cualquier bacteria con forma de bastón. Bacillus, en mayúscula y cursiva, nombra un género taxonómico preciso. Un Bacillus siempre tiene forma de bacilo, pero la mayoría de los bacilos no pertenecen al género Bacillus. Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa o el propio bacilo de Koch son bacilos en sentido morfológico sin parentesco filogenético con Bacillus. Christian Gottfried Ehrenberg lo propuso en 1835. Años más tarde, Ferdinand Cohn precisó la descripción al incluir la formación de esporas como rasgo definitorio, lo que permitió separar Bacillus de otros bacilos grampositivos no esporulados. No. De las más de 260 especies descritas, solo dos se consideran patógenos humanos frecuentes: B. anthracis y B. cereus. El resto son en su mayoría organismos del suelo sin capacidad patógena en personas con un sistema inmunitario normal. Ambos comparten raíz etimológica (el latín bacillum), pero el adjetivo bacilar se aplica a cualquier bacilo, no solo al género Bacillus. Cuando un informe habla de tuberculosis bacilar, el agente implicado es una micobacteria, no un Bacillus. Si desea explorar conceptos vinculados a la bacteriología, puede consultar estas definiciones del Diccionario médico:Qué es el género Bacillus
Endosporas y resistencia ambiental
Especies de interés médico
Diferenciación con el término bacilo
Preguntas frecuentes
¿Quién describió por primera vez el género Bacillus?
¿Todas las especies de Bacillus son peligrosas?
¿Qué relación tiene Bacillus con el adjetivo bacilar?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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