DICCIONARIO MÉDICO
Aztreonam
El aztreonam es un antibiótico betalactámico del grupo de los monobactámicos: su anillo betalactámico es monocíclico, sin fusionar a un segundo anillo como ocurre en las penicilinas y las cefalosporinas. En la clasificación ATC ocupa el código J01DF01, que en España sigue sin otro representante comercializado. Actúa de forma selectiva sobre bacterias gramnegativas aerobias. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Los compuestos monocíclicos de tipo betalactámico se identificaron a finales de los años setenta en bacterias del suelo, entre ellas Chromobacterium violaceum. Aquellas moléculas naturales apenas resultaban útiles como antibióticos, porque su capacidad de fijarse a la pared bacteriana era escasa; sí se comprobó, en cambio, que interferían con las mismas proteínas que reconocen las penicilinas. A partir de ese armazón químico, los laboratorios Squibb sintetizaron una serie de derivados con el código de investigación SQ 26,776, y el primero que alcanzó actividad clínica suficiente fue el aztreonam, autorizado en 1986 tanto por la agencia estadounidense como por varias autoridades reguladoras europeas. Se administra por vía intravenosa o intramuscular, ya que su absorción por vía oral es prácticamente nula. Desde 2010 existe además una presentación en solución para inhalación, indicada en personas con fibrosis quística a partir de los 6 años que padecen infección pulmonar crónica por Pseudomonas aeruginosa. El mecanismo, en ambos casos, es idéntico. La clasificación ATC agrupa las dos formas, la inyectable y la inhalada, bajo el mismo código J01DF01. Como el resto de los betalactámicos, el aztreonam se une a proteínas bacterianas encargadas de ensamblar el peptidoglicano, el material que da rigidez a la pared celular. Esa unión bloquea el último paso de la síntesis de la pared; el resultado es una estructura defectuosa que termina por romperse. En las bacterias gramnegativas, la diana principal es una proteína concreta de la membrana interna, distinta de las que reconocen otros betalactámicos con mayor espectro. Ahí radica su rasgo más particular: su espectro es reducido, comparable en la práctica al de los aminoglucósidos. Cubre enterobacterias como Escherichia coli o Klebsiella pneumoniae, además de Pseudomonas aeruginosa, Haemophilus influenzae y Neisseria gonorrhoeae. Frente a bacterias grampositivas y anaerobias, en cambio, carece de actividad relevante. A diferencia de los aminoglucósidos, no se ha asociado a toxicidad renal ni a alteraciones de la coagulación, y actúa de forma sinérgica cuando se combina con ellos. La estructura monocíclica también explica su comportamiento frente a la hipersensibilidad a otros betalactámicos: comparte tan poco con las penicilinas y la mayoría de las cefalosporinas que la reacción cruzada es infrecuente. La excepción son la ceftazidima y el cefiderocol, que sí comparten con el aztreonam una cadena lateral similar. Es además resistente a la hidrólisis por buena parte de las betalactamasas bacterianas, incluidas las metalobetalactamasas, una propiedad que en los últimos años ha renovado el interés por la molécula frente a bacterias multirresistentes. Sí, en la mayoría de los casos. Su estructura difiere lo suficiente de la de las penicilinas como para que la hipersensibilidad cruzada sea rara, salvo con la ceftazidima y el cefiderocol, que comparten con el aztreonam una parte de su estructura química. En 1986 llegó a las farmacias como el primer y, hasta ahora, único monobactámico de uso clínico. Mientras que penicilinas y cefalosporinas tienen un segundo anillo fusionado al núcleo betalactámico, el del aztreonam queda solo, monocíclico. Esa diferencia estructural, sumada a un espectro limitado a bacterias gramnegativas aerobias, lo convierte en una opción distinta dentro de la misma familia. Procede, además, de un grupo de compuestos que la naturaleza ya había ensayado sin demasiado éxito: los laboratorios que lo desarrollaron partieron de monobactámicos bacterianos con escasa actividad propia y los modificaron hasta obtener una molécula con eficacia clínica real. No, no en la práctica clínica habitual. El carumonam, de la misma familia química, está autorizado en algunos países, pero no se comercializa en España. Si desea ampliar información sobre los antibióticos betalactámicos, puede consultar:Qué es el aztreonam
Mecanismo de acción y alcance frente a las bacterias
Preguntas frecuentes
¿Puede administrarse a personas alérgicas a la penicilina?
¿En qué se diferencia el aztreonam del resto de los betalactámicos?
¿Existen otros monobactámicos aparte del aztreonam?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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