DICCIONARIO MÉDICO
Axoplasma
El axoplasma es el citoplasma contenido en el interior del axón. Alberga el citoesqueleto de microtúbulos y neurofilamentos que sirve de soporte al transporte axonal, proceso imprescindible para abastecer de proteínas y orgánulos a las terminaciones sinápticas. El nombre combina las raíces griegas ἄξων (áxōn, "eje") y πλάσμα (plásma, "cosa moldeada, materia"). Designa, pues, la "materia del eje", el gel semilíquido que rellena toda la extensión del axón desde el cono axónico hasta los botones terminales. En composición es un citoplasma peculiar: carece de los ribosomas libres y del retículo endoplasmático rugoso que sí se encuentran en el soma y en las dendritas, lo que impide la síntesis proteica local y obliga a un suministro constante desde el cuerpo celular. Lo que sí abunda en el axoplasma son mitocondrias (necesarias para generar el ATP que consumen los canales iónicos y las bombas Na⁺/K⁺), vesículas de distinto tipo y un citoesqueleto extraordinariamente denso. Los microtúbulos, orientados con su extremo positivo hacia la periferia, son las vías sobre las que se desplazan las cargas transportadas por quinesinas y dineínas. El transporte a través del axoplasma se clasifica por su dirección y por su velocidad. El flujo anterógrado rápido desplaza vesículas sinápticas, mitocondrias y enzimas hacia las terminaciones a razón de 200 a 400 mm/día, impulsado por la quinesina-1. El flujo anterógrado lento, con velocidades de 1 a 5 mm/día, mueve proteínas solubles y componentes del citoesqueleto; es el encargado de renovar y ampliar la propia estructura interna del axón durante el crecimiento o la regeneración. En dirección opuesta, el transporte retrógrado, mediado por la dineína citoplasmática, devuelve al soma material de reciclaje, factores neurotróficos captados por la terminación y señales de daño celular. Su velocidad se sitúa en torno a 150-200 mm/día. Algunos patógenos aprovechan precisamente esta ruta para viajar desde la periferia hasta el soma neuronal: el virus de la rabia y el herpes simple, por ejemplo, utilizan el transporte retrógrado como mecanismo de acceso al sistema nervioso central. Del griego ἄξων ("eje") y πλάσμα ("materia moldeada"). Literalmente, "la materia del eje neuronal". El axoplasma es un tipo particular de citoplasma. Se distingue por la ausencia de ribosomas libres y retículo endoplasmático rugoso, por la alta densidad de neurofilamentos y microtúbulos, y por su dependencia absoluta del transporte activo para recibir los materiales que necesita. El material no transportado se acumula en el tramo proximal del axón y forma lo que los anatomopatólogos denominan esferoides axonales. Esa acumulación es un hallazgo histológico frecuente en enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis lateral amiotrófica o ciertas formas hereditarias de axonopatía. Si desea profundizar en conceptos asociados al axoplasma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el axoplasma
Transporte axoplasmático
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra axoplasma?
¿Qué diferencia hay entre axoplasma y citoplasma?
¿Qué pasa cuando se interrumpe el transporte axoplasmático?
Referencias
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