DICCIONARIO MÉDICO
Artrofito
Un artrofito es un fragmento de tejido (cartilaginoso, óseo, fibrocartilaginoso o mixto) que se encuentra libre dentro de la cavidad de una articulación. La terminología clínica actual lo denomina con mayor frecuencia cuerpo libre articular o cuerpo libre intraarticular. La palabra procede de las raíces griegas ἄρθρον (árthron, articulación) y φυτόν (phytón, algo que crece, producción). Literalmente: «producción articular». En los textos clásicos de cirugía del siglo XIX se utilizaba con frecuencia, junto con sinónimos pintorescos que hoy apenas se leen: «ratón articular» (porque el fragmento se escapa de los dedos del explorador con facilidad), «cuerpo móvil y flotante» en la nomenclatura de Auguste Nélaton, o «cartílago móvil» en la de Alfred Velpeau. Se trata de un fragmento que puede medir desde pocos milímetros hasta varios centímetros y que flota en el líquido sinovial de la articulación afectada. Cuando queda atrapado entre las superficies articulares durante un movimiento puede provocar bloqueo brusco de la articulación, dolor agudo e inflamación. Si el fragmento se desplaza a un receso sinovial donde no interfiere con la mecánica articular, el paciente puede permanecer asintomático durante largo tiempo. No todos los artrofitos son iguales. La composición depende de cómo se hayan formado. Algunos son puramente cartilaginosos: proceden de un fragmento de cartílago articular desprendido tras un traumatismo o por degeneración progresiva. Otros contienen hueso subcondral adherido al cartílago (fragmentos osteocondrales) y son frecuentes en la osteocondritis disecante, un trastorno en el que un segmento de cartílago y su hueso subyacente se separan parcial o totalmente de la superficie articular. Los hay también de naturaleza fibrinosa, resultado de hemorragias intraarticulares que organizan un coágulo y acaban calcificándose. Existe además un mecanismo distinto: la condromatosis sinovial. En este caso, la propia membrana sinovial sufre una metaplasia condral y genera múltiples nódulos cartilaginosos que pueden desprenderse al interior de la articulación. Un solo paciente puede albergar decenas de cuerpos libres en una misma rodilla o en un hombro. El artrolito (de líthos, piedra) designa específicamente un cuerpo libre calcificado u osificado. Todo artrolito es, en sentido amplio, un artrofito; pero no todo artrofito es un artrolito, porque puede tratarse de un fragmento blando, puramente fibrinoso o cartilaginoso, sin componente mineral. La diferencia no siempre tiene repercusión clínica, aunque sí condiciona la visibilidad en las radiografías convencionales: los artrolitos calcificados se detectan con facilidad; los artrofitos blandos, en cambio, requieren resonancia magnética o ecografía para su identificación. Porque al palpar la articulación, el fragmento se desplaza con rapidez bajo la piel, escapando del dedo del explorador igual que un ratón que huye. El símil aparece ya en textos quirúrgicos del siglo XVIII. Sí, y con frecuencia. En la condromatosis sinovial es habitual encontrar decenas de cuerpos libres. En la artrosis avanzada también pueden coexistir varios fragmentos desprendidos de distintas zonas del cartílago. Apenas. Los informes radiológicos y quirúrgicos actuales prefieren «cuerpo libre articular» o, en inglés, loose body. El término artrofito sobrevive en diccionarios de terminología médica y en textos históricos, pero ha sido desplazado por denominaciones más descriptivas. Si desea ampliar conceptos asociados al artrofito, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un artrofito
Composición y origen de los cuerpos libres articulares
Relación con el artrolito
Preguntas frecuentes
¿Por qué se les llama «ratones articulares»?
¿Puede haber más de un artrofito en la misma articulación?
¿Se usa todavía la palabra artrofito en la clínica?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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