DICCIONARIO MÉDICO
Apósito compresivo
Un apósito compresivo es aquel que, además de cubrir una herida, ejerce una presión controlada sobre la zona donde se coloca. Esa presión puede perseguir dos objetivos distintos: contener un sangrado mediante compresión directa, o favorecer el retorno de sangre por las venas cuando el problema no es una hemorragia sino una circulación venosa deficiente. Como el apósito antiséptico o el apósito oclusivo, es una variante funcional del apósito general. Lo que lo define no es su composición sino la fuerza mecánica que añade: sobre la capa que cubre la herida se aplica un vendaje elástico o de tejido rígido con una tensión determinada, y esa tensión se transmite hacia los tejidos subyacentes en forma de presión. La palabra compresivo procede del latín compressus, participio de comprimere (de cum, «junto», y premere, «apretar»), con el sufijo -ivo que indica capacidad o tendencia. Su primera documentación en el diccionario académico se remonta a 1780. El sentido apenas ha variado desde entonces: lo que comprime. No toda vuelta de venda genera la misma presión, ni siquiera cuando se aplica con la misma fuerza. El fenómeno se rige, de forma aproximada, por la ley de Laplace aplicada al vendaje: la presión bajo el material es mayor cuanto mayor es la tensión con la que se coloca, cuanto más capas se superponen y cuanto menor es el radio de la zona sobre la que se aplica. Esto último explica un detalle que sorprende a quien no lo conoce: sobre el tobillo, de perímetro pequeño, un vendaje genera más presión que ese mismo vendaje aplicado con idéntica tensión sobre la pantorrilla. Esa dependencia del radio obliga a proteger de forma especial las zonas óseas o tendinosas prominentes (el propio tobillo, la cresta tibial, el tendón de Aquiles), donde la presión local puede dispararse muy por encima de lo esperado y causar una lesión cutánea por la propia compresión. Cuando la finalidad es detener una hemorragia, la compresión actúa por un mecanismo simple: la presión externa se opone a la presión de la sangre que intenta salir por el vaso lesionado, hasta que se forma el coágulo que sella la herida. Es el fundamento de la compresión directa que se enseña en cualquier curso de primeros auxilios. Cuando el objetivo es mejorar el retorno venoso, el mecanismo es distinto. Las venas de las piernas dependen en buena medida de la contracción de los músculos que las rodean para impulsar la sangre hacia arriba, contra la gravedad. Un apósito compresivo bien calibrado estrecha el calibre de las venas superficiales, reduce el volumen de sangre que se acumula en ellas y potencia el efecto de bomba que ejerce la musculatura al moverse. No es, en este caso, una simple barrera mecánica: participa de forma activa en la dinámica circulatoria de la extremidad. Conviene distinguir el apósito compresivo del vendaje que se usa de forma independiente, sin cubrir ninguna herida, con fines puramente circulatorios. En ese segundo caso lo habitual es hablar de vendaje o de media de compresión, sin que exista debajo ninguna lesión cutánea que proteger. El apósito compresivo, en cambio, combina siempre las dos funciones: cubre una herida y, además, comprime. Del latín compressus, participio de comprimere, «apretar juntando». La Real Academia documenta su uso en español desde 1780, aplicado ya entonces a lo que ejerce presión. Para una compresión directa sobre una hemorragia externa, sí, y de hecho es una maniobra básica de primeros auxilios. Calibrar la presión con precisión para fines circulatorios, en cambio, exige formación específica, porque una presión insuficiente no es eficaz y una excesiva puede comprometer la circulación arterial. Un principio físico que relaciona la presión generada bajo un vendaje con tres factores: la tensión con la que se aplica, el número de capas y el radio de la zona vendada. A menor radio, mayor presión con la misma tensión. No. Su uso más habitual es en extremidades, sobre todo las piernas, porque ahí es donde el efecto sobre el retorno venoso resulta más relevante. En otras localizaciones, la compresión persigue casi siempre el control de un sangrado, no un efecto circulatorio sostenido. Si desea profundizar en conceptos asociados al apósito compresivo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el apósito compresivo
La física detrás de la presión: la ley de Laplace
Dos mecanismos, dos finalidades
Diferenciación con el vendaje compresivo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra compresivo?
¿Cualquier persona puede aplicar un apósito compresivo?
¿Qué es la ley de Laplace aplicada al vendaje?
¿Un apósito compresivo puede aplicarse en cualquier zona del cuerpo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026